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REFERÉNDUM

Irlanda ratifica el Tratado de Niza con el 63% de los votos

Una participación cercana al 50% deja vía libre a la ampliación de la UE

Los Quince y, sobre todo, los aspirantes a ingresar en la Unión Europea (UE), respiran aliviados tras conocer los resultados del referéndum en Irlanda sobre el Tratado de Niza. El Gobierno de Bertie Ahern ha anunciado la rotunda victoria del con el 63% de los sufragios, lo que supone dar vía libre a la Europa de 25.

Finalmente, la participación ascendió 48,45% -frente al escaso 30% del referéndum del 7 de junio de 2001- y los partidarios del Tratado han ganado en todas y cada una de las 42 circunscripciones del país. Así, los comicios han registrado 906.318 síes y 534.887 noes.

El Tratado de Niza es trascendental para el futuro de Europa, ya que sienta las bases de una nueva Unión de 25 miembros, para lo cual incluye una mayor agilidad en la toma de decisiones. La ratificación irlandesa permitirá que el año 2004 se incorporen a la UE diez países de la Europa central y del este.

Así lo ha reconocido el propio primer ministro irlandés, Bertie Ahern, que saludado la victoria destacando que "la histórica ampliación de la UE puede llevarse a cabo".

La campaña del Gobierno y sus aliados consiguió dar la vuelta al resultado del referéndum del 7 de junio de 2001, cuando la mayoría de los irlandeses (el 54% frente al 46%) rechazó el Tratado de Niza debido a una mezcla de apatía y confusión sobre la pregunta de la consulta.

Apoyo total

El Tratado ha conseguido el apoyo mayoritario en todas y cada una de las 42 circunscripciones del país, si bien ha sido más alto en las grandes ciudades -Dublín, Cork y Limerick- que en las zonas rurales del país. El resultado contrasta con la consulta anterior, en la que el sólo se impuso en dos circunscripciones.

Los partidarios del no -Verdes, Sinn Fein e independientes- han reconocido su derrota pero han acusado al Gobierno de haber "intimidado" a los votantes. No obstante, las críticas no empañan la gran victoria del primer Ministro, que comprometió todo su prestigio político en la campaña para ganar el referéndum. Bruselas consideraba a Ahern el principal responsable de la derrota del 7 de junio de 2001, entre otras cosas por la ambigüedad de la pregunta y el escaso esfuerzo por movilizar al electorado.

Los defensores del "No" argumentan que Niza quiere hacer de la UE un "superestado" al mando de los poderosos; que compromete la neutralidad de Irlanda y que debilita al país en las instituciones comunitarias. Mientras, para los partidarios de la ratificación, Irlanda tenía que devolver con su voto a favor de Niza la solidaridad de la Unión Europea para con este país durante las casi tres décadas que han pasado desde que Irlanda se incorporó al entonces Mercado Común en 1973.