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INVESTIGACIÓN

Un nuevo tiroteo refuerza la búsqueda del francotirador de Washington

Aunque no se trata del asesino buscado, la policía ha paralizado los accesos a la ciudad.- Los agentes han hecho público un boceto de la furgoneta

Un tiroteo en un barrio cerca de Washington DC ha vuelto a activar la alarma en la capital estadounidense, aunque la policía ya ha confirmado que la acción no es obra del asesino que ha acabado con la vida de ocho personas y ha herido de gravedad a otras dos en los últimos diez días. Probablemente se trata de un imitador, aunque el hecho ha puesto en alerta a la policía, que ha distribuido un boceto de la furgoneta que emplea el asesino más buscado de EE UU.

Washington ha vuelto a vivir horas de pánico tras el nuevo tiroteo registrado en Oxon Hill, (Maryland) cerca de la ciudad. En un primer momento, la policía pensó que pudiera tratarse del francotirador, que se ha convertido en la persona más buscada en el país. Controles en las carreteras y un helicóptero sobrevolando el lugar han sido el llamativo despliegue para localizar a un motorista que viajaba por una autopista de Maryland. Todo indica que podría tratarse de un terrorífico imitador.

Boceto de la camioneta

Horas antes, la policía había hecho público un boceto del pequeño camión blanco que, según varios testigos presenciales, emplea el francotirador. Pese a su impresionante despliegue y a todos los esfuerzos realizados, y aunque la recompensa por cualquier pista que lleve a su detención ha alcanzado ya el medio millón de dólares (más o menos la misma cantidad en euros), tan sólo un error del asesino puede acabar con esta cacería humana, según los expertos.

Signo de lo poco que avanzan las pesquisas es precisamente la publicación de una imagen de la camioneta y no del sospechoso. La investigación se complica además porque el asesino es un tirador corriente con un rifle corriente, es decir, no cuenta con los medios o la cualificación de un profesional, lo que podría delatarle, sino con un arma como las hay a miles en esa zona de Estados Unidos.

Los disparos se realizan con un fusil de caza o asalto de gama media y a distancias no exageradas: entre 80 y 150 metros. Con un arma de ese tipo, que se puede adquirir libremente en Virginia y con sólo tres días de espera en Maryland, y una mira telescópica, cualquier tirador con cierta experiencia puede hacer lo que hace el asesino, según un estudio publicado ayer por The Washington Post.

"Ya no hay furia, sólo juego"

El FBI supone que el francotirador comenzó a actuar por un arranque de furia y tomando pocas precauciones. Los días 2 y 3 de octubre fueron una cadena de violencia. Su primer intento, el 2 de octubre a las 17.20, resultó fallido: disparó contra el empleado de una tienda de licores, pero sólo rompió un cristal. Apenas 44 minutos después, a las 18.04, asesinó a un hombre de 55 años que caminaba por un aparcamiento. A las 7.41 de la mañana siguiente mató a otro hombre, de 39 años, que segaba el césped en un jardín.

Media hora más tarde, a las 8.12, cayó una nueva víctima mortal en una gasolinera. Casi inmediatamente, a las 8.37, mató a una mujer sentada en un banco. A las 9.58 asesinó a otra mujer que limpiaba su automóvil en una gasolinera. Y a las 21.20 de ese mismo día, 3 de octubre, abatió a un hombre que cruzaba una calle. Todos esos disparos fueron realizados al norte de Washington, uno dentro de los límites de la ciudad y el resto en los suburbios, ya en Maryland.

"Estimado policía, soy Dios"

El modo de actuación cambió a partir de entonces. "Ya no hay furia, sino juego. El asesino disfruta con la atención de los medios de comunicación y refuerza la sensación de poder que obtiene matando con el placer de eludir a la policía. Ahora es mucho más cauto", señala Brent Turvey, un científico forense que ha trabajado para el FBI. El asesino dejó una nota en un casquillo de bala: "Estimado policía, soy Dios".

El 4 de octubre, a las 14.30, hirió en un brazo a una mujer en un aparcamiento. El día 7, a las 8.08, hirió en el pecho a un chico de 13 años a la puerta de un colegio. El día 9, a las 20.18, mató a un hombre en una gasolinera. Y el día 11, a las 9.30, acabó con la vida de un hombre, también en una gasolinera. Ese crimen, el último por el momento, fue ayer formalmente atribuido al francotirador, una vez realizada la autopsia de la víctima.