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GUERRA CONTRA EL TERRORISMO

Blair apoyará un ataque de EE UU si Irak impide la inspección de su armamento

'The Guardian' asegura que Washington cuenta con el apoyo de Reino Unido y Francia para lanzar en otoño una campaña militar contra el régimen de Sadam Hussein

La política militar de la Admistración estadounidense de George Bush, que se resume en dos principios: atacar al enemigo antes de que ataque y la guerra contra el terrorismo no se gana a la defensiva, podría tener su próximo escenario en Irak a comienzos del otoño, exactamente en octubre.

Según el periódico británico The Guardian, tanto Reino Unido como Francia habrían dado su apoyo a una próxima campaña estadounidense sobre suelo Iraquí en esas fechas.

El primer ministro británico, Tony Blair, ha confirmado a Bush que dará su apoyo a un ataque si el régimen de este país rechaza aceptar nuevas inspecciones de su armamento, según informa el diario. El periódico cita "fuentes bien situadas" en la Administración estadounidense para afirmar que Bush considera las opciones a tomar con la idea de que cuenta con el apoyo de Blair.

El Reino Unido, según las fuentes, aportaría 30.000 soldados, una división blindada con respaldo desde mar y aire, para una operación en la que participarían un total de 250.000 efectivos. El apoyo de Blair está supeditado a que se lleve a cabo primero un esfuerzo auténtico para convencer al régimen iraquí de la necesidad de aceptar la misión de los inspectores de armamento de la ONU.

Además, Blair quiere que Bush ofrezca una "explicación completa" de sus razones para ir a la guerra con Irak y haga un "gran esfuerzo" por convencer a la opinión pública escéptica.

Apoyo de Chirac

Bush, según el periódico, ha obtenido también apoyo en principio de Francia, en conversaciones con el presidente de este país, Jacques Chirac. En una rueda de prensa el pasado jueves, el primer ministro británico dijo que aún no había llegado el momento de tomar una decisión sobre un posible ataque contra Irak, aunque expresó pocas esperanzas en que el presidente de ese país, Sadam Husein, acabe aceptando las inspecciones.

Irak asegura que todas sus armas de destrucción masiva han sido inutilizadas y rechaza admitir a los inspectores de la ONU en tanto no se levanten las sanciones internacionales impuestas tras su invasión de Kuwait en 1990.