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LA LUCHA CONTRA EL TERRORISMO

EE UU anuncia la detención de un terrorista que quería detonar una bomba radiactiva

El fiscal general John Aschcroft dice que el presunto activista planeaba atentar en suelo estadounidense

El fiscal general de EE UU, John Ashcroft, anunció ayer desde Moscú que las autoridades federales detuvieron el pasado mes a un "conocido terrorista", identificado como Abdulá Al Mujahir, que "mantenía conexiones" con Al Qaeda y que planeaba la construcción y posterior detonación en suelo estadounidense de una bomba radiológica. El presunto terrorista fue detenido el pasado 8 de mayo en el aeropuerto de Chicago cuando llegaba en un vuelo desde Pakistán.

Ashcroft añadió que Al Mujahir, un hispano que antes de convertirse al islam se llamaba José Padilla, lideraba "una trama terrorista que planeaba colocar una bomba radiactiva en los Estados Unidos".

El fiscal general explicó que las sospechas de Washington sobre los planes de Mujahir nacieron hace meses de "diversas, independientes y corroboradas fuentes".

Según Rob Sobhany, un experto en asuntos de terrorismo de la Universidad de Georgetown, la bomba que preparaba no es un dispositivo nuclear convencional, aunque se fabrica a partir de material radiactivo, cuya dispersión "podría causar graves daños".

Según ha informado la cadena de televisión CNN, la organización terrorista Al Qaida, con la que se ha relacionado al detenido, intentó adquirir uranio en Sudáfrica en 1993.

Un conocido de las autoridades

Mujahir era ya conocido por las autoridades estadounidenses. A principios de la década de los 90 cumplió varias condenas en las prisiones de EE UU. Recuperada la libertad, en 2001, Mujahir viajó a Afganistán y a la vecina Pakistán para establecer contactos con oficiales de Al Qaeda. Mujahir "se entrenó con el enemigo, recibiendo estudios sobre explosivos y sobre manejo de materiales radiactivos", aseguró Ashcroft.

El fiscal de EE UU añadió que Al Qaeda confiaba en Mujahir como enlace para futuros atentados en suelo estadounidense ya que su "pasaporte americano le permitía viajar libremente por todo el territorio".

Según miembros del Gobierno estadounidense citados por The New York Times en su edición digital, la ciudad de Washington era el objetivo inminente de los planes de Mujahir.

Las mismas fuentes han añadido que Mujahir pertenecía a la mafia que opera en las calles de Chicago y que tras convertirse al Islam a mediados de los años 90 entabló contactos estables con líderes de la red del millonario saudí, Bin Laden.

Al Mujahir ha sido transferido por el Departamento de Justicia, que se había hecho cargo de su custodia, al de Defensa, en la consideración de que se trata de "un enemigo combatiente contra EE UU".