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EL FUTURO DE AFGANISTÁN

El Gobierno interino de Karzai celebra su primera reunión auspiciado por la ONU

Equipados con un 'kit'compuesto de ordenadores y teléfonos por satélite, los 29 miembros del Gabinete han abordado los problemas de seguridad que padece el país

Un día después de que el Gobierno transitorio acordado en la cumnbre de Bonn asumiera el poder en Afganistán, el consejo de ministros encabezado por el líder pastún Hamid Karzai ha celebrado su primera reunión con la prioridad de reconstruir un país devastado por 23 años de guerra y resolver el grave problema de seguridad que ha motivado el envío de tropas internacionales.

Tras la primera sesión del gabinete no hubo ninguna rueda de prensa para explicar el contenido de la reunión, aunque el portavoz del ex presidente Burhanudín Rabaní, Nayibulá Hashimi, ha asegurado en declaraciones a la agencia Efe que los titulares de los distintos ministerios informaron de sus proyectos.

Karzai y cada uno de los 29 miembros de su gabinete han recibido de la ONU un "kit (equipo) de arranque" ministerial, cuyo coste ha ascendido a 600.000 dólares. Estos "kit" contienen todo lo que necesita el titular de un ministerio para su despacho, incluidos ordenadores, teléfonos por satélite, escritorios y hasta clips. Cada "kit" también incluye un automóvil oficial, pero hasta el momento sólo han llegado a Kabul cuatro de los 30 vehículos pedidos.

Los 600.000 dólares ya gastados suponen un adelanto de los 20 millones que la ONU ha pedido a los países miembros para un "fondo de arranque" que debe sufragar la puesta en marcha de la administración central de Afganistán.

"Ejércitos" privados

Los 30 miembros que integran el Ejecutivo interino, entre ellos dos mujeres, se han reunido en el palacio presidencial, en el corazón de la capital afgana. Las discusiones se ha centrado en la necesidad de combatir la amenaza que representa la existencia de facciones armadas y "ejércitos" privados de líderes políticos o tribales.

Para acentuar lo paradójico de la situación, algunos miembros del gabinete han llegado a la reunión escoltados por sus propios milicianos, todos ellos armados y en algunos casos portando lanzacohetes. Es el caso de Ismail Jan, gobernador de la provincia occidental Herat y uno de los líderes destacados de la Alianza del Norte, la coalición que derrocó a los talibanes con la ayuda de los ataques estadounidenses, que ha llegado escoltado por decenas de sus propios soldados.

El pasado jueves, el ministerio de Defensa prohibió la salida a la calle de personas armadas que no fueran miembros de las fuerzas policiales. Al día siguiente llegaron a Kabul soldados del ejército británico, la avanzadilla de las fuerzas internacionales de seguridad que, según los acuerdos de Bonn serán desplegadas primero en la capital y sus alrededores.

Con el tiempo se esperan que lleguen a Afganistán entre 3.000 y 5.000 soldados de estas fuerzas internacionales que aportarán fundamentalmente los países de la Unión Europea, aunque Turquía y Jordania también enviarán efectivos.

La misión de las tropas internacionales, cuyo despliegue ha sido aprobado por el Consejo de seguridad de la ONU, será garantizar la seguridad, aunque podrían respaldar también a la administración de Karzai para lograr la rehabilitación de la infraestructura afgana.