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EL FUTURO DE AFGANISTÁN

Hamid Karzai, un hombre de acción próximo a EE UU

El nuevo primer ministro del Gobierno afgano provisional está luchando contra los talibanes en el frente de Kandahar

El dirigente pastún monárquico Hamid Karzai, nacido en Kandahar hace 44 años ha sido recompensado en la Conferencia de Bonn por su apoyo desde el primer momento a los bombardeos de EE UU sobre Afganistán con el cargo de primer ministro en el gobierno provisional afgano.

Karzai parece contar con los requisitos exigidos por todas las facciones en litigio y en su favor tiene la experiencia de haber sido viceministro de Asuntos Exteriores antes de la llegada de los talibanes. También tiene a su favor el hecho de pertenecer a la etnia pastún, la mayoritaria en Afganistán. Este era el principal obstáculo para acceder al poder de los líderes de la Alianza del Norte, pertenecientes a las minorías tayika, uzbeka y hazara.

El apoyo de los monárquicos está asegurado, puesto que estuvo al servicio del monarca depuesto en 1973. Karzai se beneficia de su pasado de combatiente antisoviético, lo que debería ser apreciado por los muyahidines de la Alianza del Norte.

En 1982 Karzai retoma la lucha contra la ocupación soviética y asume el cargo de director de operaciones del Frente de Liberación Nacional Afgano (FLNA).

Hasta 1992 vivió en el exilio de Peshawar, año en el que volvió a Kabul para hacerse cargo de un cargo en el ministerio de Asuntos Exteriores tras la caída del régimen prosoviético de Najibullah.

En un principio Karzai se mostró dispuesto a colaborar con la milicia talibán y en 1996 le llegaron a proponer ser su embajador en Naciones Unidas, cargo que rechazó alegando que los talibanes no eran más que agentes de los servicios secretos pakistaníes.

Tragedia familiar

Su postura contraria a los talibanes se radicalizó a raíz del asesinato de su padre, que había sido diputado en Afganistán, en Quetta en 1999. Unos pistoleros le abatieron en una emboscada en las calles de esta ciudad paquistaní. Nadie se atribuyó este asesinato, pero Karzai siempre ha tenido claro que los talibanes estaban detrás, por lo que decidió que lucharía hasta hacer caer a los milicianos.

Tras la muerte de su padre, Karzai se puso al frente del clan Popalzai, que tiene un agran influencia en el sur de Afganistán y está estrechamente vinculado a la monarquía. El abuelo de Karzai llegó a ser presidente del Consejo Nacional en tiempos del rey Zahir.

Durante su época en el exilio, el nuevo primer ministro afgano ha hecho campaña para posibilitar el retorno del ex rey y para organizar la Loya Jirga (asamblea tradicional de ancianos).

A mediados de octubre pasado Karzai entró en Afganistán para participar en la lucha de los pastunes contra los talibanes. Ahora mismo está en el frente de Kandahar luchando por liberar el bastión de los estudiantes de teología.