La globalización y el ‘namasté’

Los saludos que evitan el contacto se dan entre quienes no tienen acceso a la igualdad que representa el tocarse

Varias personas se saludan en una terraza del centro de Girona este lunes.
Varias personas se saludan en una terraza del centro de Girona este lunes.David Borrat / EFE

El positivismo es cosa buena porque reduce a orden y medida conceptos antes vagarosos. El calor lo mide el termómetro y lo hace en grados, no en sensaciones. Lejos o cerca se ponderan jacobinamente en metros. Existe una barra de platino e iridio en París que sirve para probar esto. Todo o casi todo se puede pesar o medir. La cosa se complica cuando la magnitud que nos interesa tiene un núcleo simbólico. La distancia es algo físico, pero el trecho que existe entre alguien poderoso y una persona del montón, ésa es distancia social. Su medida es finísima porque lo que hay que evaluar es mucho y c...

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