Talento natural

Paco León: “Hay que saber parar los éxitos, si no yo estaría todavía presentando galas disfrazado de Raquel Revuelta”

El actor español es una estrella que ha hecho de la naturalidad un arma infalible. Ahora rueda con Nicolas Cage y presenta nueva película, ‘Mamá o papá’

El actor Paco León, con jersey Calvin Klein.
El actor Paco León, con jersey Calvin Klein.Gorka Postigo

Paco León llega agitado. La culpa la tiene su próximo proyecto. En tres días viaja a Croacia, a rodar en inglés. Será el villano de The unbearable weight of massive talent (La insoportable carga del talento descomunal), una producción con Nicolas Cage y Pedro Pascal. “Nunca había querido trabajar en Hollywood ni en inglés, ni nada. Mi inglés es un inglés de las montañas. Pero me recomendó Pedro”. ¿Lo conoce? “La verdad es que no. Coincidimos cinco minutos cuando vino a Madrid a un estreno. Pero había visto cosas mías y me recomendó. No sé si a mí solo. La cosa es que mandé un vídeo en inglés, y me cogieron”. ¿Hace cuánto de esto? “Unas tres semanas”. ¿Solo? Pone cara de sorprendido y dice: “Sí, la verdad es que ha sido muy rápido. Estoy un poco abrumado. Tengo que divertirme, si me divierto, todo va…”, se interrumpe sonriendo y en vez de terminar la frase extiende las manos frente a sí en un semicírculo que parece incluir todo concepto que vaya desde “fluido” a “genial”.

Paco León es de esas personas que parecen vivir a dos ritmos. El exterior, en el que aparenta tranquilidad, y el interior, donde uno juraría que se alcanzan velocidades récord. Esa sería una de las explicaciones a que haya hecho tantas cosas, desde que se le empezó a conocer como ese chico andaluz que hacía una imitación tan graciosa de Raquel Revuelta en Homo zapping. Después encarnó a otro personaje carismático, el Luisma de Aída. “Creo que la última vez que alguien me llamó Luisma fue hace cinco minutos. Desgraciadamente depende mucho del nivel cultural. Hay gente que solo ve la tele y estuve en la serie diez años”.

Más tarde fue un pionero de la distribución multiplataforma y soliviantó al gremio de exhibidores con una película doméstica sobre su madre, Carmina o revienta, que decidió distribuir solo online. “Creo que no hice muchos enemigos, pero sí es cierto que tuve que pasar por cosas. Recuerdo que en esa época nadie creía que la gente pudiera pagar por ver contenido online. Imagínate. Ahora hay mil plataformas, y sin embargo siguen las normas antiguas para subvenciones o exhibición y se considera que Netflix es el enemigo…”. Asegura que dio ese paso histórico por necesidad. “¿Cómo iba a gastarme 300.000 euros de promoción en una película que me costó 30.000? Si sigues lo que hice paso a paso ves la osadía que da el no saber. Empiezas a romper cosas simplemente porque no sabes que lo estás haciendo”.

Ya convertido en una estrella, su último hito ha sido crear con su pareja una serie, Arde Madrid, en la que también actuó. Parece ubicuo. Está en todas partes, todo lo hace bien, todo le sale bien. Lo próximo es Mamá o papá, una comedia familiar que se estrena estas navidades, remake de un film francés de 2015. “Yo, cuando me meto en una cosa de estas, lo primero que tengo que ver es que del original hay algo mejorable. Si no, ¿para qué? Ni lo toques”, dice el actor. En este caso, asegura, lo que le convenció fue el casting, especialmente su compañera de reparto, Miren Ibarguren. “Es su primer protagonista y espero que haya muchos más, pero no por ella, por el público”.

Asegura que cuando no dirige y solo actúa no tiene problemas con las órdenes. “A mí me encanta entregarme. Es una gozada, los actores no hacen nada, comparados con los directores”. Habla desde la propia experiencia. “Lo de hacerlo todo te permite tener una visión más general, pero lo haces con mucha adrenalina y mucha inconsciencia”. Por eso renunció a realizar una segunda temporada de Arde Madrid. “Fue difícil, pero era más duro continuar. Hay que saber parar los éxitos, si no yo estaría todavía presentando galas disfrazado de Raquel Revuelta”.

Paco León ha conseguido no ser encasillado gracias a que da tanta importancia a todo lo que hace como a su comunicación. “He visto muchas cosas bonitas que han pasado desapercibidas porque ha habido mucho esfuerzo en hacerlas y no en comunicarlas. Hasta que algo no se ve no se produce el hecho artístico. El artista se tiene que responsabilizar en que eso sea visto. Está muy demonizado el marketing y creo que yo me expreso igual en una campaña que en una obra”.

Por todo lo anterior quizás lo que más asombra es que diga que se considera muy pudoroso. “Yo era tan acomplejado que odiaba el verano porque había que ponerse manga corta. Romper con eso es una decisión”. Y tanto que ha roto, Paco León se ha enfrentado a Vox en Twitter. “Me arrepiento un poco de haber entrado en sus provocaciones”, afirma. Ha chinchado los límites de Instagram publicando semidesnudos a ver si se los censuraban o ha contado en televisión que es bisexual con una naturalidad admirable. “Pues no fue tan natural”, aclara riendo. “No es que me costara decirlo, pero estaba ahí, con Bertín y lo veía todo como de machotes y pensé: ‘A ver, creo que hay que matizar esto un poco’. Pero creo que esa es la forma. La naturalidad es hoy lo más subversivo. Tengo como modelo vital a mi madre, que dice que cada vez le suda más el coño, y yo quiero ser eso, apropiarme de la libertad. Pero mi naturalidad es la de un niño calladito”.

Realización: Nono Vázquez. Maquillaje y peluquería: David López (Esther Almansa). Asistente de fotografía: Fede Delibes. Asistente de estilismo: Silvia Ballester Cussac.

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