Vincent Van Duysen: “Soy demócrata en corazón y alma, y siempre he querido llegar a todo el mundo”

Este 30 de junio sale a la venta la colaboración de Zara Home con este diseñador belga, inventor de los interiores de lujo sencillo que triunfan en la alta decoración de las últimas décadas

El arquitecto y diseñador Vincent Van Duysen.
El arquitecto y diseñador Vincent Van Duysen.François Halard

A finales de los años ochenta el arquitecto Vincent Van Duysen (Lokeren, Bélgica, 60 años) reformó el salón de su casa, en un antiguo almacén de Amberes. Cepilló los suelos de madera, tapizó los muebles con lino blanqueado y dejó otros con el color original de la madera. Pintó los muros y el techo de blanco roto y colocó paneles de tela en crudo en los antiguos ventanales. Cuando se difundió a principios de los noventa, en plena ebullición maximalista, su glamour monástico cayó en el sector como agua de mayo. Había nacido una estrella. “Sé que es un salón muy icónico, porque ahí empezó mi carrera”, explica ahora a propósito de este proyecto que, en 2019, The New York Times consideró como uno de los interiores más influyentes de todos los tiempos. “Estoy muy orgulloso”, concede, “porque ese salón sigue pareciéndome muy preciso y contemporáneo treinta años después”. No es el único que lo piensa. Su visión del diseño y la decoración, que apuesta por los materiales naturales, los tonos cálidos y una cierta querencia por la geometría domesticada gracias a una pátina de comodidad vivida, es fundamental para entender el lujo decorativo de hoy. La casa en donde ahora reside, una vivienda del siglo XIX transformada en un remanso de calma, ha subido la apuesta, igual que la casa que se construyó antes de la pandemia en la costa de Portugal, que muestra su aprecio por la arquitectura de líneas puras y casi desnudas.

Para hacer esta entrevista, sin embargo, no hemos viajado a ninguna de sus residencias, sino a la sede de Zara Home en Arteixo (A Coruña). Van Duysen ha viajado al corazón de Inditex para presentar de forma oficial un proyecto inédito para ambas partes: para Zara Home, es una colaboración de peso con un creador de primera fila y su primera colección de mobiliario de autor. Para él, es una ocasión para democratizar sus diseños y, de paso, hacer balance. Lo primero venía impuesto, pero lo segundo lo ha elegido. “Para mí, esta colaboración ha sido un ejercicio de introspección increíble”, explica. “Tengo 60 años y es un momento oportuno para echar la vista atrás y contemplar estas tres décadas de carrera”. Su propuesta, en ese sentido, no carece de riesgo: junto al equipo de Zara Home, ha decidido diseñar una colección de muebles que evocan piezas de sus propios proyectos —incluidos sus dos salones— a través de materiales de calidad, fabricación en España y, por supuesto, precios más asequibles de los habituales en sus diseños. “Antes de comprometerme a ello, había tenido la oportunidad de conocer a Marta Ortega [presidenta no ejecutiva de Inditex, la empresa a la que pertenece Zara Home], que vino a visitarme a Amberes y a conocer mi mundo. Nuestro encuentro fue estupendo. A ella le interesa mucho la estética con la que trabajo”. Asegura que la propuesta de colaborar le llegó de manera inesperada. “Por supuesto, conozco bien la marca”, explica. “Tiene una historia muy atractiva y, sobre todo, una coherencia admirable. Por ejemplo, que no renuncien a la calidad y que pongan tanto cuidado en sus productos”. Es ahí donde, explica, reside la clave de esta colaboración: en la posibilidad de desarrollar una colección comercial sin renunciar a los principios de durabilidad y atemporalidad que han marcado su carrera. “Soy demócrata en corazón y alma, y siempre he querido llegar a todo el mundo”, confiesa. “Zara Home me ha dado la oportunidad de lograrlo sin renunciar a la calidad. En eso, nunca cedo. Y la artesanía que conllevan estas piezas, hechas en España, es increíble. Es un regalo para mí”.

En los últimos años, la trayectoria de Van Duysen ha seguido una línea ascendente casi vertiginosa. Desde su estudio en Amberes se ha convertido en representante de un estilo elegante, sobrio y atmosférico que oscila entre los presupuestos del movimiento moderno, el lujo despojado de raigambre belga y el mobiliario de alta gama de hoy. En todos esos ámbitos tiene experiencia: como director creativo de las colecciones de la firma italiana Molteni&C y como un nombre habitual en las novedades que presentan varias marcas en el Salone del Mobile cada año, pero también como interiorista de clientes famosos —por ejemplo, de Kim Kardashian y Kanye West, en cuya casa colaboró en 2020— cuyos nombres no suele pronunciar. “La mayoría de mis proyectos han sido realizados para mis clientes, lo que los hace diferentes. Mis clientes son personas, y mi trabajo gira en torno a lo humano. Me da igual de dónde vengan, los trato a todos igual, porque son humanos”, responde cuando se le pregunta al respecto. “Y pienso mucho en ello porque, a fin de cuentas, mi misión es garantizar que lo que haga para ellos les aporte felicidad. Por supuesto, trabajo con celebridades, o gente del mundo del arte, personas muy cosmopolitas, y me inspiran mucho, pero no discrimino. Ahí está la belleza de Zara Home. Mi objetivo es hacer a la gente feliz con mis diseños. Y ahora muchas personas que aman mi trabajo podrán tener un trocito de mi mundo. Para mí, ese es el mensaje central de esta colaboración”.

Precisamente en ese carácter aperturista reside una de las novedades del proyecto. En sus interiores, Van Duysen es célebre por un perfeccionismo extremo que le lleva a elegir a conciencia hasta el último detalle de cada mueble, aplicación u objeto. El público global al que está destinada esta colección, sin embargo, alumbrará formas inéditas de utilizar cada pieza. Incluso aunque se encuentren en las antípodas de su gusto. “Estoy seguro de que habrá dos tipos de clientes”, explica. “Algunos, que conocen mi estilo, intentarán evocar mi estética en sus casas, jugando con composiciones inspiradas en mi obra. Pero también habrá personas que se enamoren de muebles concretos, porque es una colección muy versátil. Y muchas piezas acabarán en ambientes que no tengan nada que ver con mi mundo”.

Por eso, explica, ha producido sesiones fotográficas en distintos espacios, desde una casa moderna en Portugal hasta un palacio barroco. Allí conviven piezas tan suntuosas como un gran sofá de aires señoriales. “No hay sofás más cómodos que los sillones ingleses”, apunta. “Y lo que hice fue revisitarlo a mi manera, haciéndolo lo más puro posible con toques de calidez en los cojines, con los que puedes jugar libremente”. La libertad combinatoria convive aquí con muebles versátiles que se pueden usar de distintos modos y cuya combinación de suavidad —en las tapicerías, los tejidos y los objetos— y geometría —en la mayoría de muebles— es una armonización de opuestos casi espiritual. “Quería crear una atmósfera pura, tranquila, zen y cálida al mismo tiempo”, apunta el arquitecto, que comenzó a meditar durante la pandemia. Esta práctica le reafirmó en sus principios. “Siempre me he centrado mucho en proyectos residenciales, porque la casa para mí es muy importante. Tiene que ver con nuestro corazón, nuestra alma. En casa deberíamos sentirnos tranquilos y poder desconectar del ritmo del mundo exterior. Suelo decir que, para mí, mi casa es mi santuario. Y he aplicado esa idea a esta colaboración”



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