Madrid viaja entre épocas con ‘Flashback Show Europa’, un espectáculo para vivir las canciones eternas
El concierto repasa algunos de los grandes éxitos del pop rock español de los ochenta y los noventa, como ‘Voy a pasármelo bien’, ‘Salta’ o ‘No controles’
Una quedada tranquila entre amigas después del trabajo puede convertirse en una fiesta en cuestión de minutos, basta un par de copas y ganas de cantar. Así arranca Flashback Show Europa, un espectáculo protagonizado por Soraya Arnelas, Diana Hoyos, Nerea Rodríguez, Lorena Calero y Edgar Caro en el que se entremezcla la música, el humor y la nostalgia en un cóctel de emociones perfecto. Lo que empieza como una charla cercana pronto se convierte en una celebración compartida con el público, cuando empiezan a sonar algunos de los grandes éxitos del pop rock español de los años 80, 90 y 2000, como Voy a pasármelo bien, Salta o No controles.
Ninguna canción se queda solo en las voces de las cantantes y cada melodía es una invitación para que artistas y público se unan en un solo coro. El repertorio va más allá del pop nacional e incluye clásicos internacionales como I Will Survive, de Gloria Gaynor, o Believe, de Cher, además de éxitos de Shakira y el reguetón de Karol G. También hay espacio para temas como Hay que venir al sur, de la eterna Raffaella Carrà.
El espectáculo sube y baja de intensidad constantemente, con momentos en los que Soraya Arnelas, Nerea Rodríguez, Lorena Calero y la colombiana Diana Hoyos brillan tanto en solitario como en conjunto. Canción tras canción, las intérpretes ocupan el escenario acompañadas por banda en directo y un cuerpo de bailarines. Flashback se construye así sobre la nostalgia de los grandes éxitos de las últimas décadas, canciones que forman parte de la memoria colectiva de varias generaciones.
Las lentejuelas y los trajes de baile en tonos brillantes, confeccionados por el diseñador colombiano Camilo Díaz, se integran con las luces de neón y refuerzan la inmersión en la estética de los años ochenta. Las cuatro artistas destacan en las coreografías y elevan el espectáculo a otra dimensión. Entre canción y canción, las cantantes cambian de vestuario en cuestión de segundos, lo que evita que el espectador pierda el hilo del espectáculo. Además, Edgar Caro interviene con un humor quirúrgico en los momentos de transición para sostener el ritmo de la puesta en escena.
El público percibe el concierto como un viaje ágil que conduce a las protagonistas por distintos espacios interiores y exteriores. El espectáculo arranca en lo que simula ser una calle de Madrid, con una carretera de asfalto y aceras de hormigón. Las amigas se divierten, interactúan entre sí y con distintos personajes, y entran y salen de diversos espacios dentro del mismo escenario. Primero llegan a un “Flashbar” y, después, se trasladan a la casa de una de ellas.
Todo se articula como un recorrido de fuera hacia dentro en el que las cuatro amigas reflexionan, con tono desenfadado, sobre las relaciones afectivas, el paso del tiempo y la propia vida. El giro decisivo llega al final, cuando suena una alarma que inquieta a las protagonistas y las devuelve al presente. Entonces, el espectáculo da paso a canciones como Chantaje, la sesión de Shakira y Bizarrap, Qué hubiera sido y otros grandes éxitos recientes, en la antesala de la despedida final.
La participación del público convierte el espectáculo en una inmersión. No es un concierto convencional y tampoco un musical. Las artistas interactúan constantemente con los asistentes e incluso llegan a invitar a algún afortunado para subir al escenario, tomar el micrófono y cantar junto a ellas. Hay espacio también para el humor y la reflexión, no solo alrededor de la música sino también de temas cotidianos con los que el espectador se siente identificado.
Durante Flashback, la nostalgia se respira entre un público mixto que abarca personas de distintas generaciones, todas unidas por la música. Los grupos de amigos y parejas bailan y cantan al ritmo de los clásicos con los que crecieron y que les han acompañado en diferentes episodios de sus vidas. El espectáculo tiene una duración de casi dos horas y tiene fechas confirmadas en el Gran Teatro Caixabank Príncipe Pío hasta el próximo 19 de junio, con entradas desde 38,50 euros. Cada noche, las artistas hacen una petición especial al público: cantar a grito herido para no quedarse atrapados en el tiempo y poder avanzar hasta los sonidos del presente.


























































