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El PP veta a Ignacio González y Ángel Garrido del 40 aniversario de la Asamblea y el Estatuto de autonomía de Madrid

EL PAÍS accede a un ‘email’ enviado por el sucesor de Cristina Cifuentes para protestar porque se le impida intervenir en el pleno extraordinario del 1 de diciembre

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, es ovacionada a su llegada al acto de entrega de medallas de la Comunidad de Madrid, en mayo de 2022. Detrás, de izquierda a derecha, los expresidentes Cristina Cifuentes, Joaquín Leguina, Ángel Garrido, Alberto Ruiz-Gallardón, Pedro Rollán y Esperanza Aguirre.
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, es ovacionada a su llegada al acto de entrega de medallas de la Comunidad de Madrid, en mayo de 2022. Detrás, de izquierda a derecha, los expresidentes Cristina Cifuentes, Joaquín Leguina, Ángel Garrido, Alberto Ruiz-Gallardón, Pedro Rollán y Esperanza Aguirre.Álvaro García

El intento del PP de Madrid de vetar a dos expresidentes regionales, Ignacio González y Ángel Garrido, en el pleno extraordinario que se organizará en la Asamblea el 1 de diciembre para celebrar el 40 aniversario de la constitución del Parlamento y la aprobación del Estatuto de autonomía de la Comunidad de Madrid ha desatado en la Cámara una tormenta de pronóstico imprevisible. Todo ha comenzado con una decisión del presidente del Parlamento, Enrique Ossorio: en la ceremonia solo podrán intervenir los “presidentes electos”, es decir, aquellos que encabezaron la lista electoral. Como directamente no se invita a González, que llegó a la presidencia regional sin pasar por las urnas tras la dimisión de Esperanza Aguirre y afronta causas judiciales por su presunta implicación en el caso Lezo, la decisión tiene otra víctima. El diseño de la ceremonia deja sin intervención a un único expresidente elegido en la Asamblea, Ángel Garrido, que llegó al poder tras la dimisión de Cristina Cifuentes y que no goza de la predilección de la actual presidenta, Isabel Díaz Ayuso. Y Garrido ha protestado a través de un email al que ha accedido EL PAÍS.

“He sido informado por parte de la Presidencia de la Asamblea de que la Mesa ha tomado la decisión de no incluir mi intervención en el pleno (...) bajo el argumento de no ser presidente electo”, arranca una misiva enviada la noche del lunes a los siete integrantes de este órgano, que regula el día a día de la Cámara y en el que el PP tiene mayoría. “Según se me transmite, parece ser que la razón de mi insólita exclusión se encuentra en la búsqueda de una solución ‘discreta’ que evitase la intervención de un expresidente [Ignacio González], cuya situación procesal haría incómoda en este momento su participación en la Asamblea”, añade el antiguo líder conservador, invitado al acto pero sin la posibilidad de intervenir en él, como sí podrán hacer sus homólogos.

“Entiendo que esto es algo que debe solucionar la Mesa de la forma que considere más oportuna, pero no eligiendo una fórmula que, sin argumento legal, normativo o institucional alguno, socava mi dignidad como expresidente de la Comunidad de Madrid, a la que creo haber servido con absoluta entrega y honor, simplemente porque así se esquiva el problema”, concluye.

Así ha explicado la posición de Ossorio un portavoz de su gabinete: “Intervienen los presidentes electos que han concurrido a las elecciones como cabeza de cartel”.

Esa categoría de los presidentes electos, sin embargo, obvia que aquellos que llegaron al poder sin encabezar una lista electoral fueron votados por los diputados del Parlamento, igual que el resto de presidentes (salvo Pedro Rollán, que lo fue de manera interina y sin que lo ratificara la Asamblea, y que tampoco intervendrá). Así lo consideran los partidos de la oposición de izquierdas, Más Madrid y el PSOE. Y así lo resume Garrido en su misiva: “Nuestra normativa legal únicamente considera presidente o presidenta de la Comunidad de Madrid a las personas que, con condición de diputado o diputada, sean elegidas por los miembros de la Asamblea de Madrid en sesión plenaria, independientemente del lugar que ocuparan en una u otra lista electoral”.

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La presidenta de la Comunidad, Isabel Díaz Ayuso, y el presidente de la Asamblea, Enrique Ossorio, el 9 de noviembre, durante la celebración de La Almudena.
La presidenta de la Comunidad, Isabel Díaz Ayuso, y el presidente de la Asamblea, Enrique Ossorio, el 9 de noviembre, durante la celebración de La Almudena. ZIPI (EFE)

Aunque el PP aduce que la decisión no es suya, y que la adoptó en su conjunto la Mesa de la Cámara, donde también están representados Más Madrid, PSOE y Vox, el acta de la cita muestra que Ossorio simplemente informó a los integrantes del órgano de cómo había diseñado el acto. No se votó. Posteriormente, al caer en la cuenta de que Garrido no intervendría, los socialistas han pedido que se reconsidere la posibilidad de que tome la palabra.

El choque protocolario devuelve a la vida los fantasmas del PP en la Asamblea regional, donde Ossorio prevé celebrar el aniversario del Estatuto de autonomía con un pleno en el que intervendrían los portavoces actuales de Vox (Rocío Monasterio), el PSOE (Juan Lobato), Más Madrid (Manuela Bergerot) y el PP (Carlos Díaz-Pache), además de dos expresidentes de la Cámara (Juan Van Halen y Pedro Díez Olazabal) y los expresidentes “electos” (Joaquín Leguina, Alberto Ruiz-Gallardón, Esperanza Aguirre y Cristina Cifuentes), según una fuente parlamentaria. El acto se cerrará, previsiblemente, con un discurso de Ayuso.

Están los fantasmas de la corrupción, pues González pasó seis meses en la cárcel mientras era investigado y estuvo en el Gobierno regional mientras la Administración autonómica era carcomida por las tramas de Lezo, Púnica o Gurtel. Están los fantasmas de las luchas cainitas en el PP, pues Garrido, único expresidente de los conservadores que nunca ha sido imputado por la justicia, fichó por Ciudadanos al conocer que Ayuso le sustituiría como candidata del partido a la Presidencia de la Comunidad. Luego, precisamente, fue consejero de la baronesa en el gobierno de coalición que formaron PP y Ciudadanos (2019-2021). Y saltaron las chispas.

Y están los fantasmas de ese pasado que siempre vuelve, llenando de hiel los tiempos de miel de la mayoría absoluta de la que disfruta hoy el PP: igual que la actual presidenta se abrazó a Esperanza Aguirre y Cristina Cifuentes mientras se presentaban los cuadros que honraban su trayectoria como presidentas, también evitó que tuvieran la misma distinción González y Garrido al crear el concepto de “presidente electo”.

Faltan casi 10 días para el pleno de la polémica. La reunión convocada este viernes de la Mesa de la Cámara puede reconducir la situación, según dos fuentes consultadas, al permitir la intervención de Garrido. El obstáculo de la presencia de González ya ha sido evitado al obviar incluso su invitación. Pero, mientras tanto, el email enviado por Garrido no solo revela su indignación. Muestra, también, que el PP de hoy sigue encadenado al PP de ayer, y a sus fantasmas.

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Sobre la firma

Juan José Mateo
Es redactor de la sección de Madrid y está especializado en información política. Trabaja en el EL PAÍS desde 2005. Es licenciado en Historia por la Universidad Complutense de Madrid y Máster en Periodismo por la Escuela UAM / EL PAÍS.
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