Ayuso frente a la marea blanca de las protestas sanitarias: “Manifestaciones, sí. Boicots, no”

La oposición reclama a la presidenta que destituya al consejero de Sanidad y le advierte de que su futuro está en peligro si no lo hace

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, interviene en el pleno de la Asamblea de Madrid, este jueves.
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, interviene en el pleno de la Asamblea de Madrid, este jueves.Daniel González (EFE)

La advertencia llega alta y clara a través de la voz de Alejandra Jacinto, la portavoz de Podemos: “Madrid no tiene mar, pero tiene mareas. Y si usted no cambia, esa marea se la va a llevar por delante”. La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha escuchado ese mensaje este jueves en la Asamblea de Madrid sin que le hiciera mella alguna. La líder conservadora ha ido al Parlamento regional a hablar de otra cosa. De Irene Montero ―”Su ministra, que ataca a los jueces [por la aplicación de la ley del solo sí es sí], y los culpa de sacar a los violadores cuando es ella la responsable, debería dimitir”, ha dicho―. De proteger el Valle de los Caídos. O de derogar la ley de memoria democrática ―”Será lo primero que hagamos cuando tengamos mayoría en el Congreso”, anuncia en nombre de su partido―. Pero la oposición es tozuda. Quiere que Ayuso hable de los problemas que afectan a Madrid y no de asuntos sobre los que no tiene ninguna competencia. Que deje, en definitiva, de desviar la atención para no enfrentarse al gran elefante en la habitación: que hay dos huelgas de médicos en la región por la crisis de la sanidad pública, que reunió a 200.000 personas en una manifestación celebrada el domingo.

“Si no destituye al señor consejero por la chapuza sanitaria, la chapuza sanitaria le hará dimitir a usted. Y si no, pregunte al señor Lasquetty”, le lanza a la presidenta regional Mónica García, la líder de Más Madrid, recordándole que al hoy consejero de Hacienda le costó el puesto en Sanidad, allá por 2014, una movilización similar a la que hay ahora en la sanidad madrileña.

“Tras haber despedido a 6.000 sanitarios, ¿asume la responsabilidad del caos en la sanidad pública?”, le pregunta Juan Lobato, el líder del PSOE en Madrid.

“Ha conseguido poner de acuerdo a miles de madrileños, que piensan distinto en muchas cosas por este maltrato”, le dice Jacinto, de Podemos.

Hay momentos en los que Ayuso hasta parece disfrutar de las críticas. Mientras habla Lobato, por ejemplo, mira cada poco de reojo el reloj que tasa cuánto le queda de intervención a su rival, y se sonríe, como relamiéndose con la réplica que ya prepara en su fuero interno. Pero al final tiene que hablar de sanidad. Y se corrige a sí misma. Porque si el lunes la presidenta minusvaloró la manifestación del domingo, considerándola como el producto de la politización de la izquierda, este jueves introduce matices en esa afirmación que asombró incluso a Vox, su único socio posible en el Parlamento regional.

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“Si la manifestación fuera para defender la sanidad pública, habrían acudido los siete millones de madrileños”, arrancaba la líder conservadora. “Por un lado están las protestas de los sanitarios, que comprendemos, y están en su derecho, y por el otro sus pretensiones [las de la oposición], que son vivir de lo público, reventarlo y privatizarlo para sus intereses electorales, desanimando a los ciudadanos, a los profesionales, llegando a acusarme a mi de asesina, de que mato”, se queja. “Va más allá de la sanidad. De aquí a mayo intentarán reventarlo todo”, opinaba. Para rematar, mirando a Mónica García: “Aquí lo que gobierna es la democracia representativa. Usted tendrá la ira, pero no la razón. Manifestaciones, sí. Boicots, no. La sanidad pública es de todos”.

La referencia a la ira no es casual. Retrotrae subliminalmente a una canción, Libertad sin ira, de Jarcha, íntimamente vinculada a la Transición, y luego a las manifestaciones y protestas contra el secuestro y asesinato de Miguel Ángel Blanco por parte de ETA. Es la banda sonora de las movilizaciones ciudadanas en boca de la líder regional, que precisamente ahora se enfrenta a las protestas contra su Gobierno para defender la sanidad pública en la región que preside.

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Sobre la firma

Juan José Mateo

Es redactor de la sección de Madrid y está especializado en información política. Trabaja en el EL PAÍS desde 2005. Es licenciado en Historia por la Universidad Complutense de Madrid y Máster en Periodismo por la Escuela UAM / EL PAÍS.

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