LA CRISIS DEL CORONAVIRUS

Madrid justifica no cerrar en Semana Santa para evitar el exceso de movilidad dentro de la comunidad

Sanidad afirma que la experiencia previa es que el perimetraje de la región hace que “aumenten los casos” de forma interna, pero no contempla endurecer las restricciones

Control de la Guardia Civil en la A-1 en San Sebastian de los Reyes (Madrid), en la Semana Santa de 2020. En vídeo, declaraciones del viceconsejero de Salud Pública de Madrid, Antonio Zapatero.LUIS SEVILLANO / VÍDEO: QUALITY

Madrid se niega a cerrar en Semana Santa. ¿La razón? Que la experiencia de los tres perimetrajes previos provocó un aumento de casos dentro de la comunidad. El primero fue para el puente de Todos los Santos, impuesto por el Gobierno central; el segundo, a instancias del Ejecutivo regional, en diciembre para los días festivos de la Inmaculada y el fin de semana posterior; y el tercero, las dos semanas que todas las autonomías permanecieron bloqueadas en Navidad. “Y el resultado no fue favorable, no nos parece una medida que ayude a controlar la pandemia [en el territorio de la región]”, ha dicho la mañana de este viernes Antonio Zapatero, viceconsejero de Salud Pública. El cierre en “una autonomía uniprovincial con siete millones de habitantes genera mucha movilidad, los casos en Madrid subieron”, ha sostenido. Tampoco el resto de propuestas que este jueves se trataron en la Comisión de Salud Pública, entre el Ministerio de Sanidad y las comunidades, convence al Gobierno madrileño, el que ha impuesto las medidas más laxas de todo el territorio.

Además del cierre perimetral, se acordó un nuevo horario para el toque de queda, de diez de la noche a seis de la mañana; prohibir aglomeraciones, como pueden ser las procesiones; la reducción de seis a cuatro personas en espacios tanto públicos como privados; y la recomendación de evitar las reuniones de no convivientes en domicilios o espacios cerrados. Estas medidas aún tienen que ser ratificadas en el Consejo Interterritorial del próximo miércoles y, ha especificado Elena Andradas, la directora general de Salud Pública de Madrid, “aún hay algunas que están en revisión”.

Más información

La disconformidad de la Comunidad con el preacuerdo está relacionada, por un lado, con la postura que Madrid ha estado adoptando desde que comenzó la desescalada y que la presidenta Isabel Díaz Ayuso resume a menudo con la palabra “libertad”, y, por otro, con la confluencia que supone para la región el conjunto de medidas que hay sobre la mesa. Sobre la limitación a la movilidad nocturna, Zapatero ha alegado que “si vas a impedir que la gente se mueva fuera, se va a mover dentro, y si acotas más el toque de queda puede producirse más condensación de gente en una franja horaria determinada, como de tres a ocho de la tarde″. También por esa razón no están a favor de la reducción en el máximo de personas que pueden reunirse, en este caso, en la hostelería.

Sin embargo, ni el viceconsejero ni la directora general de Salud Pública han concretado durante la rueda de prensa si tienen en estudio medidas más restrictivas para activar en Semana Santa, en el caso de que esas propuestas se aprueben definitivamente el miércoles que viene, como previsiblemente ocurrirá. Por el momento, el toque de queda, de once de la noche a seis de la mañana, acabará el próximo 14 de marzo y, mientras, se mantienen las restricciones que hay activas —como los aforos al 50%, el límite de seis personas en terraza y cuatro en interiores—, además de las restricciones en 15 zonas básicas de salud, perimetrajes por áreas asociadas a los centros de salud que no han demostrado su eficacia desde que se impusieron en septiembre. Y, ha reiterado Andradas, “se irá viendo cada semana” qué medidas son las adecuadas para Madrid, según la evolución de la pandemia.

En la “situación demográfica y geográfica” de la autonomía ha insistido varias veces Zapatero para recordar que no todos los territorios son iguales a la hora de analizar la pandemia y tomar decisiones. Y ha recordado que, “cuando otras comunidades” han tenido incidencias “altísimas”, “en Madrid se ha permitido que vengan ciudadanos de fuera”. Durante los últimos meses, comunidades con la tasa de contagios en ascenso como Castilla-La Mancha y Castilla y León, colindantes, han estado perimetradas, por lo que la salida de esas autonomías no era posible.

Aun con esas regiones perimetradas, el movimiento de población existente provoca efectos en la transmisión del virus desde que comenzó la desescalada. Ahora, Castilla-La Mancha, con una incidencia acumulada a siete días de 39 casos por cada 100.000 habitantes, tiene en las provincias de Guadalajara y Toledo una cifra mayor, 84 y 51 respectivamente. Según el director general de Salud Pública, Juan Camacho, por su “cercanía” a Madrid. En rueda de prensa este viernes ha explicado que es una cuestión “meramente geográfica”: “Si con un núcleo con mayor incidencia hay cercanía e interacción social, hace que la incidencia acumulada de esas zonas también aumente”.

Y el aeropuerto de Barajas, la otra cuestión a la que el viceconsejero ha aludido para recordar que Madrid siempre ha optado por mantenerse “abierta”, tampoco supone un porcentaje relevante dentro de la transmisión de la región. “Desde el 11 de mayo de 2020 al 28 de febrero de 2021, se han detectado 417 casos importados confirmados con infección activa por covid-19 en la Comunidad de Madrid”, según el último boletín epidemiológico de la Consejería. Es decir, de los 520.326 nuevos casos entre esas dos fechas, los casos importados suponen un 0,08%.

La comunidad tiene una incidencia acumulada de 245 casos por cada 100.000 habitantes

Madrid, junto a Ceuta y Melilla, es la comunidad con más incidencia acumulada en los últimos 14 días, con 245 casos por cada 100.000 habitantes. Y, hasta ayer, eran estos tres territorios los únicos por encima de lo que el Ministerio de Sanidad marca como riesgo extremo en ese parámetro (250 casos por cada 100.000 habitantes en las dos semanas anteriores), con los últimos datos nacionales del Ministerio. Este viernes, ha cifrado Zapatero, Madrid ya se sitúa en ese 245 en incidencia acumulada: “Y en 111 en la incidencia a siete días, un dato relevante porque indica la tendencia para la próxima semana”, ha adelantado.

La Comunidad lleva una tendencia descendente “desde hace un mes” y los contagios han bajado “un 23% respecto a la semana anterior”, ha explicado el viceconsejero. También a escala asistencial las cifras aminoran: “Pero siguen ingresados miles de pacientes, muchos más de lo que quisiéramos”. En los hospitales madrileños hay aún 2.263 ingresados, según la actualización de Zapatero, 1.749 en planta y 514 en UCI, que “suponen 334 menos que la semana pasada”. Aunque las cifras de bajada son positivas, la situación de la autonomía sigue sin ser buena.

Es la que sigue reportando mayor número de infecciones. Este jueves, la notificación supuso el 41,9% del total, 1.122 nuevos contagios de los 2.676 de la estadística nacional. Es también la que mantiene un mayor número de hospitalizados y en las unidades de cuidados intensivos la presión sigue en descenso, pero el porcentaje de ocupación aún supera el 100% de la capacidad estructural de estas áreas, los 514 enfermos críticos que aún ocupan sus camas suponen el 109,8%. Los fallecidos, el peor número que deja la pandemia, son ya 22.568.

Información sobre el coronavirus

- Aquí puede seguir la última hora sobre la evolución de la pandemia

- Buscador de restricciones: ¿Qué puedo hacer en mi municipio?

- Así evoluciona la curva del coronavirus en el mundo

- Descárguese la aplicación de rastreo para España

- Guía de actuación ante la enfermedad

Archivado En:

Te puede interesar

Lo más visto en...

Top 50