La crisis del coronavirus

Los bomberos son el servicio del Ayuntamiento de Madrid más afectado por la covid-19

El 10,82 % de las pruebas realizadas en el cuerpo de extinción de incendios dio positivo, frente a una media del 4 %

Un grupo de bomberos del Ayuntamiento de Madrid trabaja cerca del lugar de la explosión que tuvo lugar el 20 de enero en la calle Toledo
Un grupo de bomberos del Ayuntamiento de Madrid trabaja cerca del lugar de la explosión que tuvo lugar el 20 de enero en la calle ToledoDavid G. Folgueiras

En plena expansión de la tercera ola de la pandemia, el cuerpo de Bomberos de la ciudad de Madrid se ha colocado a la cabeza de todos los servicios del Ayuntamiento en cuanto a contagios por covid-19. El 10,82 % de las pruebas realizadas a sus miembros han tenido resultado positivo, cuando la media municipal es del 4%. Ese porcentaje se eleva hasta 19,80 % en el último periodo de test que se han llevado a cabo entre los funcionarios del Consistorio y que va del 14 de diciembre al 21 de enero. Eso supone un positivo por cada cinco muestras. Desde el área de Emergencias y Seguridad del Ayuntamiento no han ofrecido una explicación oficial para estos datos, pero aseguran que se rigen por un protocolo desde marzo que llevó a cabo Madrid Salud.

“Durante Filomena nos arriesgamos más todavía”, explica un bombero del parque número 8, situado en Vallecas, y que contrajo la covid-19 en los días en los que estuvieron haciendo frente a la gran nevada que cubrió Madrid. Cuenta que entre el 6 y el 12 de enero cayeron en las garras del virus 18 de los 40 integrantes de su turno. De esos 40, a día de hoy solo quedan ocho por enfermar, entre los que se encuentran los tres telefonistas, que ni acuden a las intervenciones ni comparten dormitorio con ellos durante las guardias. Para poder hacer frente al temporal hubo que improvisar con la plantilla disponible. Algunos tuvieron que empalmar una guardia con otra y se mezclaron los turnos, que suelen ser estancos, mientras realizaban todo tipo de rescates e intervenciones. Eso, intuyen varios de ellos, posibilitó que el virus se expandiera más fácilmente.

Más allá de la tempestad Filomena, los contagios aumentan en pandemia, según los testimonios recogidos dentro del cuerpo, porque no hay un trabajo de prevención eficaz frente al virus y tampoco medidas higiénicas y de distanciamiento suficientes. Todo eso, añaden, forma un cóctel explosivo, que se suma al tipo de trabajo que desempeñan tanto en los parques como durante las intervenciones. “En un parque el contacto es estrecho. No lo puedes evitar y ahí tenemos un problema importante”, admite Eduardo Granizo, responsable de UGT de la sección de Policía, Emergencias y Movilidad.

“En las intervenciones vamos seis en el camión, apenas separados 30 o 40 centímetros unos de otros. Nos preparamos antes de subir al vehículo, pero el verdugo y el casco nos lo ponemos dentro, cuando ya vamos en marcha en el caso de que tengamos que asistir a un incendio. Ahí es imposible llevar la mascarilla”, añade el bombero que dio positivo durante Filomena y que pide mantenerse en el anonimato. “A mí me pegó muy flojito. Solo fiebre y malestar. He sido de los que más suerte te tenido del turno”. Algunos de los entrevistados para este reportaje se quejan de que el servicio médico del cuerpo incorpora de nuevo al trabajo a aquellos que, aun siendo positivos, considera que presentan baja carga viral.

Carta al director general

El sindicato CC OO ha pedido por carta este miércoles al director general de Emergencias y Protección Civil, Enrique López Ventura, que se lleve a cabo una evaluación de riesgos acorde al servicio imprescindible que prestan. Piden mayor acceso a mascarillas, la desinfección de los parques donde se den casos de contagios, que se guarde el periodo de cuarentena de 10 días previsto, en caso de ser contacto estrecho de un positivo, y que se realicen test PCR en vez del de antígenos.

Desde finales de marzo de 2020 hasta el pasado 21 de enero, entre los miembros de Bomberos se habían recogido 2.652 muestras de las que 287 han resultado positivas, lo que supone un 10,82 %. Pero entre el 14 de diciembre y el 21 de enero se han realizado 404, de las que han confirmado contagio un total de 80, de ahí ese 19,80 % de positivos. Desde el área de Emergencias insisten en que ése es el porcentaje de positivos de los test que se han llevado a cabo y no refleja el número total de bomberos que han contraído la enfermedad. En efecto, la plantilla está formada por 1.400 integrantes, pero a algunos se les ha realizado la PCR más de una vez, por haber sido contacto de un contagio o para confirmar si ha pasado ya la enfermedad.

Tras el Cuerpo de Bomberos, es el área de Vicealcaldía la siguiente más afectada, con un 9,61 % de positivos; el área de Cultura y Deportes, con un 8,54 %, y la Policía Municipal, con un 8,43 %. Hasta el momento se han realizado durante la pandemia 46.696 test a los funcionarios municipales con una media total de positivos del 4%.

Lo piedra angular en relación con el aumento de los contagios en Bomberos es la falta de evaluación de riesgos en relación con la covid-19, que fue uno de los compromisos de los Acuerdos de la Villa, según los sindicatos. “Son medidas improvisadas sin ningún respaldo oficial”, se quejan desde CC OO, que añade que desde el principio los bomberos no disponían de medidas higiénicas básicas, como gel hidroalcohólico, jabón o seca manos. “De hecho desconocemos si se han limpiado y desinfectado los equipos de climatización”, añaden.

“Mucha gente dobla sus guardias con otras extraordinarias por la falta de personal y eso hace que se crucen con otros turnos”

Algo similar pasa con las mascarillas. Se determinó que cada bombero debía llevar puesta en todo momento en el interior del parque una de las denominadas quirúrgicas y el jefe de guardia, que las tenía custodiadas, sería el que las entregara. Se les da una al empezar la guardia, que dura 24 horas, pero se quejan de que no en todo momento pueden acceder a solicitar más. Les entregan además una mascarilla más segura del tipo FFP2, pero para usar solo en caso de intervención. “Entendemos que cada miembro debería disponer de varias unidades”, explica David Gómez, secretario general de la sección sindical de Bomberos de CC OO del Ayuntamiento de Madrid.

A finales de octubre ese sindicato remitió un escrito al Jefe del Cuerpo en el que manifestaba que, ante el alarmante aumento de contagios que se estaban produciendo en los distintos parques, todos los cursos de reciclaje presenciales que se realizaban debían hacerse online para proteger la salud de los trabajadores. “No solo no recibimos ninguna respuesta al escrito, sino que han seguido convocando cursos presenciales a pesar del aumento exponencial de contagios entre el personal del Servicio”, se queja de nuevo el sindicato. “Es inaceptable que hayan optado por cambiar la formación presencial de una parte de la plantilla por formación online y otros desdichados tengan que hacerla presencialmente aumentando el riesgo de contagio en los trabajadores de manera irresponsable. Es incoherente”, lamentan.

“Mucha gente dobla sus guardias con otras extraordinarias por la falta de personal y eso hace que se crucen con otros turnos”, comentaba David Gómez en octubre, que insistía en que durante los relevos entre las guardias sí suelen tener precaución, “pero los parques solo se desinfectan si hay un positivo confirmado”. Los turnos de los bomberos, además, rotan cada tres días. “Los jefes se dedican a cubrir las bajas, no a prevenir ni a preguntarse por qué tienen tantas bajas”, se queja un suboficial.

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