La crisis del coronavirus

Madrid pierde 550 nativos para la formación bilingüe

La pandemia deja sin apoyo de auxiliares de conversación extranjeros a cientos de profesores españoles en los colegios bilingües de la Comunidad

Un niño en clase de inglés en un colegio público bilingüe madrileño.
Un niño en clase de inglés en un colegio público bilingüe madrileño.ULY MARTÍN

Caleb Horton debería haberse reincorporado en septiembre a su instituto bilingüe de Collado Villalba. En su centro al norte de Madrid es la voz inglesa nativa que asiste en clases de humanidades, ciencias o educación física y el compañero de juego en la cancha de baloncesto, una ayuda para que los alumnos ganen confianza en el idioma.

Pero la pandemia ha dejado a este joven de 25 años atascado en casa de sus padres en Portland (Maine) esperando la luz verde para volar desde Estados Unidos. “¡Pensaba que solicitar un visado iba a ser más fácil!”, dice Horton, que mientras espera sus papeles ha buscado trabajo en un supermercado y ha hecho campaña por los demócratas en las elecciones que han puesto fin a la era de Donald Trump.

Horton es uno de muchos jóvenes del programa de auxiliares de conversación bilingüe de la Comunidad de Madrid que han quedado retenidos en el extranjero por la burocracia de sus países y de España, más lenta de lo usual a causa de la pandemia de coronavirus. Otros se han dado de baja por miedo a contraer la covid-19 lejos de casa y con una cobertura médica escasa.

Faltan 550 auxiliares de idiomas para cubrir los 2.719 que la Comunidad de Madrid había planeado para este curso. Su ausencia es una merma para el aprendizaje de los alumnos de colegios e institutos públicos y concertados. Oír a un nativo en inglés es clave porque el boom del bilingüismo ha llenado las clases de docentes españoles que no dominan ese idioma. Los auxiliares ayudan a los profesores a preparar la clase y les asisten, corrigiendo la gramática y pronunciación de los estudiantes. La escasez de estos ayudantes es un daño más para los escolares de este curso 2019/2020 que también han salido damnificados por culpa de la falta de profesores y las muchas clases online.

En este momento, hay 2.169 auxiliares de conversación en centros públicos madrileños, bilingües y no bilingües, según le dice a este periódico la consejería de Educación de la Comunidad de Madrid. El gobierno regional explica en un correo que está trabajando para cubrir las plazas programadas cuanto antes. Algunos auxiliares se han incorporado en fechas posteriores a sus nombramientos después de recibir sus documentos.

“Está confirmada la incorporación de al menos 200 auxiliares más, de aquí a enero de 2021. Asimismo, la Comunidad de Madrid está valorando las solicitudes de nuevos candidatos, con el fin de asignar plazas vacantes a la mayor brevedad posible”, contesta la consejería de Educación.

Comisiones Obreras responsabiliza de las bajas a la Comunidad porque los auxiliares de fuera de la Unión Europea no tienen cobertura sanitaria pública y deben contratar seguros privados con escasas prestaciones. A la portavoz de educación de ese sindicato en Madrid, Isabel Galvín, no le sorprende que muchos hayan optado por renunciar a sus plazas. “Ahora con la pandemia están a los pies de los caballos” critica Galvín. Los auxiliares tienen visado de estudiante y no tienen plena protección de las normas laborales de España. No reciben un salario sino una “asignación mensual en concepto de manutención y alojamiento” por 1.000 euros al mes. A cambio sus contratos les exigen dedicar 16 horas de trabajo semanal en clase (lo que no incluye la preparación previa).

“El bilingüismo es el programa estrella educativo de la Comunidad pero se apoya en una enorme bolsa de precariedad”, valora Galvín. CCOO ha intentado involucrar al Partido Laborista británico y al Partido Demócrata estadounidense para demandar la regularización de los auxiliares como una categoría profesional. El sindicato y el partido británico han invitado a estos asistentes de Madrid a una teleasamblea el viernes que viene. Know your rights (Conoce tus derechos), dice el cartel de convocatoria.

El bilingüismo es el programa estrella educativo de la Comunidad pero se apoya en una enorme bolsa de precariedad
Isabel Galvín, portavoz de educación de CCOO en Madrid

El número de auxiliares ha crecido rápidamente desde que la Comunidad de Madrid creó su programa de educación bilingüe en 2004 con la contratación de sus primeros 50 auxiliares nativos. Ahora el programa beneficia a más de 500 colegios e institutos de los más de 2.200 que son públicos o concertados en la región. Los auxiliares son en su mayoría jóvenes con poca experiencia que proceden principalmente de países angloparlantes pero también de aquellos donde se hablan los otros tres idiomas del programa: francés, alemán e italiano. No pueden prorrogar sus contratos por más de dos años.

Los expertos dicen que los auxiliares se han convertido en una parte fundamental de la enseñanza bilingüe en Madrid y otras comunidades. Su presencia en el aula ayuda a mejorar la comprensión y la expresión oral en inglés, o la lengua que sea a veces de forma lúdica y amena, valora Rubén Chacón, decano de la Facultad de Filología en la UNED: “El estudiante apenas percibe que continúa aprendiendo y sin embargo está realizando grandes avances”.

Otro beneficio fundamental es el intercambio cultural. “Los idiomas no se aprenden solo en clase”, dice Marián González, la directora del instituto Juan de Mairena en San Sebastián de los Reyes. “Gracias a los auxiliares los alumnos conocen otras culturas y otras formas de ver la vida”.

“Trabajadores de segunda”

Otro auxiliar de conversación consultado, el estadounidense de 27 años Amati Owen decidió quedarse en España durante el verano para evitar problemas al retornar. Conoce a compatriotas que han tenido problemas para reincorporarse por culpa de la lentitud en los trámites tanto de parte de las autoridades españolas como estadounidenses. Una de las causas del retraso ha sido la sobrecarga del servicio postal de EEUU, que ha tenido que hacer frente a una cifra récord de votos por correo.

Pero Owen también cree que parte del problema se debe a las condiciones que soportan. La compañía de seguro privado de salud Cigna solo les cubre cuatro días de enfermedad al año. “Muchos auxiliares que hicieron su primer año no han continuado porque se preguntaban qué iba a pasarles si enfermaban. Estar de cuarentena dos semanas hubiera sido la mitad de nuestra paga. Asusta cuando no sabes si tienes cobertura. Sin duda somos trabajadores de segunda en nuestros colegios".

Horton dice que si esto le hubiera pasado en su primer año en España habría cancelado sus planes. Aún le queda esperar varias semanas a que su visado esté listo, por lo que teme que no podrá incorporarse a las clases hasta principios del año que viene.

“Hay mucho que pierden los alumnos", valora él. “El año pasado vi cómo se soltaban con el idioma; les ayuda sentir que una persona que habla inglés les entiende y recibir un feedback positivo y les hace sentir que hablar inglés puede ser relevante en sus vidas”.

Corrección: CCOO indicó a este periódico que el Partido Laborista británico y el Partido Demócrata estadounidense estaban colaborando con el sindicato para regularizar a los auxiliares de Madrid. El artículo ha sido modificado para reflejar que el Partido Demócrata no se ha comprometido formalmente con este empeño.

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