TEATRO

La sala Cuarta Pared vuelve con el reestreno de una obra de relevancia renovada por la pandemia

La producción de la casa del Premio Nacional de Teatro 2020, ‘Instrucciones para caminar sobre el alambre’, trata la impotencia y desesperanza causada por el modelo social actual

Imagen de la obra Instrucciones para caminar sobre el alambre, de la Sala Teatro Cuarta Pared
Imagen de la obra Instrucciones para caminar sobre el alambre, de la Sala Teatro Cuarta ParedIrene G. Lara

La sombra de la pandemia tiñe todo a nuestro alrededor y el teatro no es la excepción. Cuando en febrero se estrenó Instrucciones para caminar sobre el alambre, de la compañía Sala Teatro Cuarta Pared, la obra estaba enmarcada claramente en un contexto identificable. La propuesta se acercaba al mundo neoliberal post-crisis a través de la historia de Alba, una joven que buscaba salir de un bucle de precariedad laboral pero que había quedado estancada. Entonces llegó el coronavirus y las puertas del teatro permanecieron cerradas por meses. En septiembre la compañía de teatro alternativo ganó el Premio Nacional de Teatro por “su compromiso con los problemas de la sociedad contemporánea” y el pasado 23 de octubre reestrenó, ante un público mermado, una puesta en escena que envejeció -o rejuveneció- con la aparición de un nuevo drama social, avalando el reconocimiento de manera curiosamente oportuna.

La obra es la segunda entrega de la Trilogía Negra de Cuarta Pared iniciada en 2015 con Nada que perder, que explora el ámbito político en medio de la crisis económica de 2008. El proyecto en conjunto es una exploración del formato estilístico del thriller y, en línea con la tradición de la compañía, las obras tratan temas sociales. Aunque no están formalmente relacionadas entre sí, el contexto en el que se desarrollan condicionan la lectura del público y las vuelve complementarias.

Pero ahora el director de la compañía y sala de teatro fundada en 1985, Javier Yagüe, admite que esta nueva realidad global tendrá un impacto incontrolable en la recepción de la obra. “Nos dimos cuenta cuando volvimos a ensayar que muchas cosas se leían de manera distinta. Lo que cuenta la obra ahora tiene otro contexto y entonces, aparentemente, habla de la pandemia, no es necesario ni siquiera mencionarla. Más adelante, probablemente sí será inevitable que la tercera parte de la trilogía esté teñida de todo lo que ha pasado ahora”, comenta el director ante la posibilidad de incorporar el coronavirus de manera explícita en el guion de una obra que estuvo menos de un mes en cartelera antes del parón forzado por el confinamiento.

Los problemas planteados por la obra son atemporales: la alienación, la falta de oportunidades y la ansiedad causada por la incesante lucha de muchas familias para llegar a fin de mes. Sin embargo, para Yagüe, la crisis del coronavirus ha hecho todavía más evidente la necesidad de cambio. “Estamos acostumbrados a cosas a las que no deberíamos estar acostumbrados y esta situación lo ha dejado claro. La falta de horizonte vital para los jóvenes, por ejemplo, es algo que la situación actual ha exacerbado”, señala. En términos generales, Instrucciones para caminar sobre el alambre, retrata la impotencia del ciudadano individual, arrastrado por el avance implacable de algo mucho más grande que él, y esta misma sensación surge frente al avance de una crisis sanitaria, económica y social que no tiene un final a la vista.

Más adelante, probablemente sí será inevitable que la tercera parte de la trilogía esté teñida de todo lo que ha pasado ahora
Javier Yagüe, co-guionista y director

Ahora bien, aunque Yagüe afirma que la relación de la obra con la situación causada por la pandemia no es intencional, hay momentos que parecen que sí. Un médico al borde del colapso por la cantidad de personas que tiene que atender podría ser una escena recreada de los últimos meses. Una secuencia muy dinámica en la que la personaje principal pasa de trabajo temporal a trabajo temporal se puede ver como una premonición del mercado laboral post-covid. Y un discurso que condena la constante venta del pensamiento positivo como combustible del emprendimiento y antídoto a la decepción del probable fracaso encaja perfectamente en un contexto en el cual todas las previsiones son abismales.

También el futuro recorrido de Instrucciones para caminar sobre el alambre es incierto, como lo es el de cualquier obra de teatro en estos momentos. La obra estará en la sala de Cuarta Pared hasta el 15 de noviembre, pero no tiene ninguna otra fecha programada más adelante. Sin embargo, Yagüe está tranquilo, aunque estén viviendo “día a día”. Ciertamente los 30.000 euros recibidos como parte del Premio Nacional de Teatro proporciona cierta estabilidad y la tranquilidad de tener sala propia les ahorra la obligación de buscar una gira en medio de una segunda ola de contagios que ha vuelto a lanzar todo en la incertidumbre.

Ahora la compañía se concentra en sacar el resto de su programación adelante. “Esperamos hasta octubre para volver a abrir porque pensamos que en este momento ya habría más claridad, pero nos hemos encontrado con este panorama y ya no hay vuelta atrás”, dice Yagüe. En noviembre, además de la producción propia, Cuarta Pared presentará un concierto del conjunto musical Zaruk, en el marco de del Festival Internacional de Arte Sacro; y como parte de la programación del Festival de Otoño recibirá la obra belga Molly Bloom y la propuesta de la actriz y guionista María Velasco Talaré a los hombres de sobre la faz de la tierra, donde pone en relación la violencia emocional y sexual con la violencia sobre el medioambiente.

Instrucciones para caminar sobre el alambre, se podrá ver en el teatro Cuarta Pared los viernes y sábados a las 21:00 y los domingos a las 19:00, hasta el 15 de noviembre. Precio: 14€.

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