La crisis del coronavirus

La bandera, de nuevo como antídoto

Una gran enseña nacional luce desde hoy en Madrid en recuerdo de las víctimas de la pandemia

Bandera de 75 metros cuadrados izada sobre un mástil de 25 metros de altura hoy en Valdebebas en recuerdo de las víctimas de la covid-19
Bandera de 75 metros cuadrados izada sobre un mástil de 25 metros de altura hoy en Valdebebas en recuerdo de las víctimas de la covid-19Luis De Vega Hernández

Este viernes ha vuelto a escucharse el tono recio, circunspecto y lúgubre de los arcos deslizándose sobre las cuerdas al interpretar el Adagio de Samuel Barber. Puede considerarse la triste banda sonora de la pandemia en Madrid. La entonaban a diario los altavoces de la sede de la presidencia regional en la Puerta del Sol durante el minuto de silencio en las semanas más trágicas del estado de alarma. Los agentes que en ese momento se encontraban en la plaza medio desierta se ponían como velas.

Ese adagio iba a ser también el himno con el que la presidenta regional encabezara el izado de una gran bandera en la capital hoy. Un nuevo homenaje para las víctimas de la covid-19. Ya hubo actos con lazo negro en la Puerta de Alcalá, con pebetero en Cibeles o con placa en Sol… ahora la enseña nacional en Valdebebas, en el distrito de Hortaleza. Pero a última hora Isabel Díaz Ayuso, del PP, anuncia que no acude. Tampoco la vicealcaldesa Begoña Villacís, de Ciudadanos. Lo vertiginoso de las agendas en un nuevo viernes de infarto, con evidentes diferencias entre los dos socios de gobierno, las apea a las dos.

Queda el alcalde como primer espada, que es recibido a su llegada por César Cort, rey del ladrillo y organizador del acto. José Luis Martínez-Almeida apenas tiene espacio para ocupar su sitio rodeado por un enjambre de reporteros. Un micro le inquiere por la ausencia de Ayuso. Otro por su afición futbolística. Todo vale. El primer edil mantiene la calma con estoica profesionalidad, alcanza su silla y se detiene unos segundos a tratar de aclarar el cristal derecho de sus gafas, que se ha empañado sobre la mascarilla. A su alrededor, miembros destacados de su equipo de Gobierno, tanto de ciudadanos como del PP, y varios consejeros del Ejecutivo de Ayuso. Al fondo, fuera de la valla, alguien que no está invitado muestra una pancarta de protesta en tela blanca: “Mejor sanidad pública. Menos muertos”.

Al ritmo de Barber arranca el acto mientras se deposita una corona de flores junto a la placa que, con los emblemas autonómico y municipal, señala el pie del mástil: “Homenaje a Madrid en su lucha contra la covid-19. Octubre 2020”. El poder de convocatoria de Cort, pese a las ausencias, es importante. Algunos se llevan a casa de recuerdo mascarilla y hasta paraguas, que no hubo que usar a lo largo de la hora que duró un acto.

“Esta bandera es la única que compartimos todos los españoles”, señala Eugenia Carballedo, consejera de Presidencia, en ausencia de Díaz Ayuso. “El patriotismo es una virtud cívica”. Es el turno de Almeida, que sigue la misma senda de la unidad bajo la rojigualda. La bandera de España es “el manto que nos cobija y nos protege” y “no excluye a nadie”. El alcalde agradece la presencia entre los invitados de algunos de los “héroes” de la pandemia: médicos, farmacéuticos, bomberos o profesores, elegidos para portar la bandera en su recorrido hasta ser izada al ritmo de Gabriel´s Oboe, la recurrente composición de Ennio Morricone para La Misión.

Nadie de Más Madrid, el principal grupo municipal, presencia ese ascender ceremonioso a través de los 25 metros de mástil de los 75 metros cuadrados de tela, cuatro veces más pequeña que la que ondea en la plaza de Colón. Han declinado la invitación a un homenaje que “privatizado" y que "más bien parece un acto propagandístico de la promotora que aprovechan PP y Ciudadanos para su lucimiento. Estamos hablando de fallecidos, merecen respeto”, opinan fuentes de esta formación. Señalan a Cort, que es presidente de la Junta de Compensación de Valdebebas. Por parte del PSOE está presente su portavoz en la Asamblea, Ángel Gabilondo, pero nadie del grupo municipal. Tampoco hay representantes de Podemos, que dicen que no estaban invitados.

La estrella mediática, con la fracasada moción de censura todavía caliente, es el portavoz municipal de Vox y diputado nacional Javier Ortega-Smith. Aprovecha, mientras Almeida posa ante los fotógrafos, para lamerse las heridas delante de las cámaras de televisión y asegurar que la batalla sigue. Y que pese a la ofensa del Partido Popular, no darán mientras puedan el gusto de gobernar a la “extrema izquierda”.

El barrio de Valdebebas es viejo conocido de las banderas de España. De hecho Cort saltó al ruedo mediático cuando colocó en uno de sus edificios una enseña de 731 metros cuadrados en 2017 en pleno calentón del independentismo catalán. Diez veces más grande que la de este viernes en el que la despedida fue un sonoro “¡Viva España!”.

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