EXPOSICIONES

Pájaros en la cabeza y en el cielo de Madrid

El artista Iñaki Díez Cortaberría reúne más de 100 obras sobre la naturaleza en su colección ‘Pájaros en la cabeza’ expuesta en el Museo de Ciencias Naturales

Iñaki Díez Cortaberría pintando en su estudio
Iñaki Díez Cortaberría pintando en su estudioI.D.C.

La naturaleza se empieza a disfrutar gracias a los pájaros. Al menos esto es lo que cree el científico y artista Iñaki Díez Cortaberría (Madrid, 50 años). “Siempre están y son muy visibles”. Por eso, lleva toda su vida observando y pintando la fauna y flora de su ciudad. El artista licenciado en veterinaria, se formó en la pintura gracias a las enseñanzas del pintor realista, Guillermo Muñoz Vega, en la Fundación Araúco. Ahora presenta la exposición Pájaros en la cabeza, compuesto unas 60 acuarelas de aves y mamíferos a tamaño natural, una veintena de paisajes naturales y otras 25 ilustraciones científicas de insectos del proyecto Fauna Ibérica.

En la muestra, el pintor refleja un profundo respeto por el mundo natural invitando al espectador a establecer un diálogo con los animales retratados. “Cada pelo, escama o espina es la que tiene el animal”. Por tanto, el valor artístico está en un segundo plano. Busca dotar de realismo a sus obras al captar el gesto del animal. “Si consigues que esté vivo el dibujo funciona. Para conseguirlo hay que haber observado a los animales durante tiempo con una mirada abierta”. Además, considera que su experiencia como veterinario le enseña a comprenderlos por dentro. “Al entender su anatomía, intento que al pintarlos tengan un sentido”.

El nombre de la exposición Pájaros en la cabeza viene por su pasión por estos animales. Entre todos los tipos, no sabría decir cuál es su favorito. “Es como si te preguntan que vino te gusta más, si tinto o blanco. Pues los dos”. Pero si tiene que decir uno serían las aves rapaces, por su gesto agresivo, fuerza y dinamismo. El artista cree que cuando los miras con los prismáticos y aprecias la cantidad de matices que tienen y el gesto, te transforma. “Las cosas pequeñas son las que te aportan una estética y belleza y si no te fijas bien pasan de vista”, dice Cortaberría.

La mayoría de pinturas de su muestra están inspiradas en especies y paisajes que se ven en la ciudad. “Madrid tiene una gran riqueza de aves y es imposible no pintarlas”, apunta. Se siente orgulloso por haber dibujado las 19 especies de pájaros de la ciudad recopilados en su primer trabajo titulado Las aves urbanas.

La exposición se podrá visitar hasta el 29 de noviembre en el edificio principal del Museo de Ciencias Naturales de Madrid por un precio de 3.50 €. Cortaberría está encantado de poder presentar la colección en su ciudad, porque considera que el museo es un lugar “mágico”. Lleva 30 años trabajando allí y siempre se sorprende por las exposiciones que llevan a cabo. Los cuadros se encuentran a lo largo de dos plantas y se pueden diferenciar dos tipos de obras. Por un lado las acuarelas y por otro los dibujos a tinta china donde utiliza la técnica de la ilustración científica.

En cuanto a las acuarelas, que representan la mayor parte de la exposición, están basadas en paisajes y pájaros que ha visto el autor y que tienen alguna historia detrás. Recuerda cuando un día en el campo estaba descansando de pintar y mientras tocaba la flauta se le posó en la bota un piquituerto. “No sabía quién alucinaba más si el pájaro o yo”.

La parte dedicada a la ilustración científica pertenece al proyecto de investigación Fauna Ibérica. Pretende describir toda la fauna de la península desde los gusanos, hasta los lobos. Cada especialista hace su aportación. “Es una obra descomunal y fundamental para un país. Es importante tener catalogado toda la fauna existente”. El proyecto está inacabado por falta de fondos.

También, en la exposición se puede leer historias escritas e ilustradas por el artista, vividas en sus salidas al campo, curiosear objetos personales y ver un audiovisual que muestra su proceso creativo y espacios de trabajo. Además quiere remarcar que ha trabajado mucha gente detrás para convertir la muestra en algo “espectacular y accesible a todos los públicos”. El vídeo cuenta con traductor para la gente sorda y los cuadros tienen la explicación en braile.

El artista cree que es el momento idóneo para esta exposición. “Muchas personas se han dado cuenta de lo que hay alrededor durante el confinamiento”. Se refiere a los casos en los que algunos animales “han recuperado ese espacio perdido”. Se escuchaba el sonido de pájaros que antes eran silenciados por los coches. “La vida se empeña en abrirse camino pese a las cosas que hacemos al medio ambiente”, señala Cortaberría.

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