LA CRISIS DEL CORONAVIRUS

Madrid, Castilla y León y Castilla-La Mancha pactan compartir datos de sus tests, reuniones periódicas y decisiones coordinadas

Los tres presidentes se citan en la capital para coordinar la lucha contra la expansión del virus

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, con sus homólogos de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco (centro) y de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, este lunes. En vídeo, Ayuso coordina actuaciones conjuntas frente a la pandemia con las comunidades limítrofes.(FOTO: EFE | VÍDEO: EUROPA PRESS)

Los presidentes de la Comunidad de Madrid, Castilla y León y Castilla-La Mancha, tres regiones limítrofes, han pactado este lunes compartir los datos de sus estudios de seroprevalencia y rastreo del coronavirus; evaluar conjuntamente cada día la evolución de la pandemia en sus territorios, que se influyen los unos a los otros como vasos comunicantes por la alta movilidad de sus habitantes; y homogeneizar sus esfuerzos para frenar la expansión de la enfermedad, siempre en coordinación con el Ministerio de Sanidad. Así lo han explicado Isabel Díaz Ayuso, Alfonso Fernández Mañueco y Emiliano García-Page tras una reunión que se ha extendido durante varias horas, y cuyo contenido ha avanzado este diario.

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La estrategia conjunta pactada por los tres presidentes intenta dar respuesta a los problemas comunes de tres regiones que suman más de 11 millones de habitantes, y que no solo comparten frontera. Sus ciudadanos se mueven entre ellas a diario, de casa al trabajo o la universidad, y vuelta, en coche, autobús o tren. Entre Madrid y Castilla-La Mancha, antes de la pandemia, se producían unos 200.000 viajes cada jornada, según cifras del Ejecutivo castellanomanchego. Entre la región de la capital y Castilla y León se hacían más de 50.000. Y Castilla-La Mancha dice haber atendido en su sistema sanitario a 7.000 madrileños más entre junio y agosto que el verano pasado.

“En el 80% de los casos que nos han llegado a esta región vinieron por la bomba radioactiva vírica que se plantó en Madrid”, llegó a decir la semana pasada Emiliano Garcia-Page, presidente de Castilla-La Mancha. “Nos irá bien o mal en función sobre todo de lo que se controle o descontrole Madrid”.

Esas palabras, que provocaron una conversación privada entre Díaz Ayuso y su homólogo castellanomanchego, resumen que la interconectividad regional, unida al repunte de casos en Madrid, de nuevo convertida en epicentro nacional de la pandemia, es un factor clave en la expansión de la enfermedad.

Porque la Comunidad que preside Díaz Ayuso vuelve a ofrecer cifras preocupantes: tras un agosto con más de 40.000 nuevos positivos por coronavirus, ya están ocupadas el 18% de sus camas hospitalarias, por el 9% de las de Castilla-La Mancha y el 8% de las de Castilla y León, según los últimos datos publicados por el Ministerio de Sanidad, correspondientes a este lunes. Madrid, además, lidera el número de ingresos por la covid en las últimas 24 horas, con 221, por los 59 y 45, respectivamente, de las otras dos regiones.

“Se disculpó”, ha cerrado el roce con García-Page Díaz Ayuso durante una entrevista en la cadena Cope. “No ha habido guerra entre Comunidades Autónomas. Estamos estrechado nuestros lazos. No hay fronteras”, siguió. “En Madrid somos muy vulnerables por ser el kilómetro cero de las carreteras, del AVE, por el aeropuerto...”

Por encima de las diferencias partidistas está el virus. En consecuencia, habrá próximas reuniones de los presidentes regionales en Castilla y León y Castilla-La Mancha, que incluirán a los consejeros de Transporte, Empleo y Economía, y se profundizará en los contactos entre políticos y técnicos de todos los niveles. Todo, para combatir una enfermedad que ha puesto en jaque a todo el país.

“Vamos a mejorar nuestra información, a compartir herramientas y a tomar decisiones de manera coordinada, porque compartimos problemas similares y vemos soluciones parecidas”, ha dicho Díaz Ayuso (PP) tras una cita en la que los tres presidentes han dejado para más adelante la posibilidad de articular un sistema de alertas para avisarse cuando detecten en sus sistemas sanitarios positivos procedentes de otra Comunidad. “Tenemos que hacer medidas conjuntas a la hora de cerrar un posible colegio, porque compartimos alumnos, profesores... y una decisión de una Comunidad puede directamente perjudicar a otra”, ha añadido en una comparecencia sin preguntas. “Vamos a compartir los estudios de seroprevalencia y de rastreo”.

“Hemos acordado el reforzamiento de los mecanismos de cooperación y coordinación”, ha ampliado García-Page (PSOE).

“La unidad de acción es fundamental”, ha rematado Fernández Mañueco (PP).

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