La crisis del coronavirus

Segundo de Bachillerato no vuelve el lunes a clase ni abren los centros comerciales en Madrid

Sanidad no autoriza las medidas de flexibilidad de la fase 1 solicitadas mientras el Gobierno regional da más margen a las terrazas y anuncia que pedirá el salto a la 2 para el 8 de junio

Terrazas en la plaza de Olavide de Madrid, durante el cuarto día de la fase 1.
Terrazas en la plaza de Olavide de Madrid, durante el cuarto día de la fase 1.Josefina Blanco / Europa Press

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El Ministerio de Sanidad ha dicho no a las medidas de flexibilización de la fase 1 de la desescalada solicitadas por la Comunidad de Madrid, como la apertura con aforo limitado de centros comerciales, la vuelta de los alumnos de 2º de Bachillerato a clases de refuerzo a partir de este lunes o suprimir las franjas horarias de paseos los fines de semana. Así, la semana que viene en Madrid se podrá seguir haciendo lo que se permitía ya desde esta, como ir a las terrazas, aunque el Gobierno regional ha cambiado lo que está en su mano, los horarios de los niños, al tiempo que ha dado algo de oxígeno al ocio nocturno y a la hostería al permitir que las discotecas y salas de fiestas instalen veladores hasta pasar a la fase 3. Las terrazas podrán abrir además desde las ocho de la mañana para servir desayunos a partir del lunes. Eso sí, los aparcamientos y accesos a la sierra seguirán cerrados en esta fase 1. El viernes de la semana que viene, Madrid pedirá el salto la 2.

El ministro de Sanidad, Salvador Illa, explicó el jueves por la tarde en rueda de prensa que el Gobierno ha decidido ceñirse a las medidas permitidas hasta ahora, es decir, a las propias de la fase 1. “No está previsto flexibilizar”, sentenció. Tras conceder que Madrid está “evolucionando muy bien”, el ministro subrayó que el proceso de transición es “gradual, asimétrico y flexible”, pero añadió las medidas por fases no se tocan. “La Comunidad de Madrid ha pedido algunas medidas de flexibilización, también nos lo han pedido otras comunidades, pero nosotros somos partidarios de mantenernos con las medidas que están permitidas en las fases”, indicó el ministro.

Illa insistió en que su objetivo es que produzca una evolución “progresiva” de la transición de la comunidad, insistiendo en que Madrid presenta una progresión muy adecuada" dentro de la fase 1. “Ellos mismos [el Gobierno regional] no han hecho la petición del paso a la fase 2, algo que me parece prudente, y van a mantener las actividades permitidas en esa fase”, zanjó.

La Comunidad de Madrid había pedido a Sanidad que en fase 1 se permitieran en Madrid medidas que figuran en las fases 2 y 3: que no hubiera franjas horarias para paseos y actividades deportivas el fin de semana con el fin de evitar aglomeraciones y la apertura de centros comerciales al margen de los metros cuadrados de sus establecimientos y “garantizando unas medidas de seguridad y límite de aforo”. Pero el punto más controvertido era que los alumnos de 2º de Bachillerato ―los que tras los exámenes se enfrentarán a la EBAU o antigua selectividad― y los que tengan necesidades especiales o dificultades para seguir el curso online de Primaria, ESO y Bachillerato pudieran volver a las clases presenciales este lunes.

De hecho, la Consejería de Educación había llegado a enviar por la mañana a los centros instrucciones para organizar la vuelta, lo que provocó un incendio entre los profesores y un aluvión de críticas de los sindicatos del sector por la falta de tiempo o de indicaciones sobre cómo adaptar los centros a las medidas de seguridad y de sanidad requeridas.

En las instrucciones, el Gobierno de Madrid ordenaba a los centros respetar “la voluntariedad de los alumnos para asistir", que no la de los profesores, así como la “distancia social a guardar, que deberá ser de dos metros”. Instaban a los directores a determinar, en apenas un fin de semana, qué estudiantes debían volver a las clases presenciales; y se les pedía reorganizar horarios, número de clases y el periodo de recreo; y a establecer turnos de entradas y salidas escalonadas. También debían cumplir, sin una partida económica, las medidas de higiene dictadas por el Ministerio, como disponer de dispensadores de gel desinfectante, desinfección de las instalaciones al menos una vez al día y limpieza de los aseos tres veces diarias como mínimo.

Si el Ministerio accedía a la petición, en Primaria, los centros organizarán sesiones de refuerzo como “tutorías y/o clases en grupos reducidos”. En respuesta, el consejo de directores de Madrid había alertado de que no iba "a ser funcional” a tres semanas vista del final de curso, una en el caso de segundo de Bachillerato, y de que los centros no cumplen “con los requerimientos sanitarios necesarios”.

“Es poco lo que podemos ganar pedagógicamente y mucho lo que podemos perder en seguridad sanitaria”, concluían los directores, para recalcar “la necesidad de pruebas médicas para el profesorado”. “A pesar de que haremos lo que esté en nuestra mano, no somos sanitarios y, por tanto, no nos consideramos preparados para gestionar de forma efectiva un protocolo adecuado”, decían, apurados, los directores, ante la falta de un plan para afrontar el retorno de las clases presenciales. Según fuentes sindicales, ante la amenaza de dimisión de muchos equipos directivos, a la consejería envió una modificación de la resolución.

Finalmente, no será necesario adecuar los centros a toda prisa, ya que el Ministerio de Sanidad no ha autorizado la vuelta a las aulas de los alumnos, alegando que no está en su mano atender a la petición, puesto que “no está permitido por el decreto del estado de alarma, que solo permite realizar actividades académicas en fase 2”, recordó el ministro Illa.

La respuesta del Gobierno regional ha sido acusar de trato discriminatorio al central. “Nuestros alumnos tendrán menos oportunidades el próximo mes de julio en la EBAU que los de otras partes de España gracias a Pedro Sánchez y a Pablo Iglesias”, ha respondido en Twitter el consejero de Educación, Enrique Ossorio, que ha asegurado que el Gobierno central aprovecha “cualquier ocasión para perjudicar” a Madrid.

La secretaria general de Educación del sindicato mayoritario del sector público, CC OO, Isabel Galvín, lo ha celebrado. A su juicio, es una “buena noticia” porque en Madrid “no hay condiciones para adelantar el 1 de junio actividades previstas en la fase 2”. En Twitter, Galvín ha añadido que tampoco hay “tiempo material para subsanar déficits” y “falta un informe de riesgos”, así como garantizar las medidas higiénicas, sanitarias y organizativas “necesarias”. “Exigimos prudencia y rigor”.

Por su parte, FSIE, mayoritario en la concertada, también rechazaba la vuelta por “precipitada, improvisada e innecesaria”. Veían “imposible pensar que los centros podrán ajustarse a las instrucciones, no solo sanitarias, en dos días de un fin de semana”.

En las últimas 24 horas la Comunidad de Madrid ha sumado siete muertes por el coronavirus frente a las 20 de la jornada anterior, mientras que los contagios han bajado ligeramente y pasan de los 78 de a 71. Las cifras oficiales arrojan un total de 15.917 muertos por covid.

En resumen, Madrid se mantendrá la semana que viene como estaba, con reuniones familiares o de amigos de 10 personas, con los paseos, que para los niños son desde el jueves de 10.00 a 13.00 y de 17.00 a 21.00 para evitar el calor. También se puede ir a comer, cenar o tomar algo a alguna terraza y puede que vayan abriendo más, ya que los locales de ocio nocturno podrán instalar las suyas. Eso sí, esta medida, que en la capital permite abrir hasta las 2.30 los fines de semana, depende de los Ayuntamientos, que son los que otorgan los permisos para desplegar terrazas.

El vicepresidente, Ignacio Aguado, ha anunciado esta mañana que pedirá el pase a la fase 2 para el lunes 8 de junio, “cumpliendo los plazos y las reglas que marcó el Gobierno de España” y “haciéndolo con garantías para evitar rebrotes”, mientras “se evita que haya más familias que caigan en la pobreza”. A su juicio, el Gobierno ha cometido “un triple error” al no escuchar “lo que demanda la ciudadanía madrileña” y ceñirse en cambio “a lo estipulado para el conjunto del país”. Aguado sostiene que “no tiene sentido” mantener unas franjas de paseo cuando se puede ir a una terraza “a cualquier hora", que “se puede garantizar la seguridad y la distancia física y extremar todavía más las medidas de higiene” en los centros comerciales y que la vuelta al cole “habría sido beneficiosa” para los alumnos de EBAU.

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