La crisis del coronavirus

“Asumo el riesgo: quiero sentarme con Ayuso y Gabilondo para alcanzar un acuerdo para Madrid”

Aguado, vicepresidente regional, reclama que PP, PSOE y Cs pacten para hacer frente a la crisis del coronavirus

Ignacio Aguado, vicepresidente de la Comunidad, en una imagen de archivo.
Ignacio Aguado, vicepresidente de la Comunidad, en una imagen de archivo. / Europa Press

Ignacio Aguado (Madrid, 23 de febrero de 1983) habla con claridad: quiere que la presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso, atienda el ofrecimiento de Ángel Gabilondo, líder del PSOE, para negociar unos presupuestos que hagan frente a la crisis económica y social que está provocando el coronavirus. La propuesta del vicepresidente de la Comunidad, y líder autonómico de Ciudadanos, nace rodeada de dificultades. Para empezar, Díaz Ayuso rechazó abiertamente el diálogo con los socialistas en su última intervención en la Asamblea. “Asumo el riesgo”, dice Aguado frente a un nuevo reto para el buen entendimiento del gobierno de coalición de PP y Cs.

Pregunta. ¿Está a favor de negociar el pacto que ofrece el PSOE?

Respuesta. En el momento en el que vivimos, lo que nos están pidiendo los ciudadanos, y lo sensato, es que lleguemos a grandes acuerdos entre todas las formaciones políticas. A pesar de las diferencias con el PSOE, yo quiero sentarme en una mesa con Ayuso, y con Gabilondo, y alcanzar un gran acuerdo económico y social para la Comunidad de Madrid. Yo quiero hacerlo. No sé si será posible o no, si seguiremos todavía haciendo política precovid. En la política poscovid, o hacemos esto, o estamos condenados a salir más debilitados de la crisis.

P. En el último debate en la Asamblea, Díaz Ayuso consideró la propuesta del PSOE como una farsa. En paralelo, el portavoz parlamentario de Cs, César Zafra, se mostró favorable al acuerdo. ¿Cómo conciliar las posiciones de los dos partidos que forman el Gobierno de coalición?

R. Zafra dijo una frase muy buena, de la que tomé nota: “Hay demasiados fallecidos, hay demasiados muertos encima de la mesa, demasiadas tragedias detrás de cada fallecimiento, como para que nos neguemos a alcanzar pactos”. Yo no lo voy a hacer. Yo le voy a tender la mano a Gabilondo, y le voy a pedir a la presidenta que nos sentemos los tres, y que hablemos de grandes acuerdos. Tenemos la responsabilidad, en un momento como el actual, que es absolutamente excepcional, de entendernos. Representamos a los tres partidos más votados de la Comunidad de Madrid, a millones de españoles, y lo que nos están pidiendo en las calles es que dejemos de una santa vez los frentes, los rifirrafes y los y tú más. Y que propongamos soluciones consensuadas para poder salir adelante en los próximos años. Con 25.000 muertos en España, con más de 13.000 muertos en Madrid, yo no le voy a retirar la mano a Gabilondo. Es el momento de sentarnos en una mesa a tres y hablar de esto. Si no es ahora, ¿cuándo?

P. ¿Se arrepiente de haber vetado a Gabilondo antes de las elecciones, que es lo que luego impidió gobernar al PSOE pese a ganar los comicios?

R. Cada decisión, y más en política, se toma en función del contexto en el que estás y en el que vives. En el contexto político en el que vivíamos hace ocho meses, para mi la primera opción era haber gobernado nosotros con mayoría absoluta. Como no fue posible, entendimos que la segunda mejor opción era alcanzar un acuerdo con el partido conservador. ¿En este momento qué creo que es lo mejor? Grandes acuerdos de Estado. A nivel nacional, poniendo en marcha un pacto para reconstruir nuestro país, hablando de sanidad, de economía y de políticas sociales, y a nivel de la Comunidad también creo que debemos sentarnos Gabilondo, Ayuso y yo, e intentar sentar las bases de pactos de región que nos permitan construir sin estar a la gresca permanente, tener un poso, unos cauces, unos puntos de encuentro. Es impensable poner en marcha mecanismos de reconstrucción contra la mitad de un país, o de una región. No nos lo podemos permitir. Haré todo lo que esté en mi mano para que eso fragüe, y para que al menos podamos decir que hay pactos, acuerdos, aunque sea de mínimos, para poder salir de esta. Y si Gabilondo no quiere, o no podemos, habrá que hacer propuestas en minoría.

P. Más que Gabilondo, que es el impulsor de ese entendimiento, parece que quien no quiere es Díaz Ayuso.

R. Si la presidenta no quiere, si se escenifica un ‘no queremos sentarnos’ porque PP y PSOE son irreconciliables, y no quieren darse la mano nunca, ni aún con 25.000 muertos en España… mire, pues yo ya qué quiere que le diga. Por mí no va a quedar. Yo lo voy a intentar, porque creo que es lo que hace falta, porque creo que es lo que nos están pidiendo los españoles, porque me lo pide mi forma de ser y porque soy así.

P. Habla de pactos en plural. ¿Qué más se puede pactar, además de los Presupuestos?

R. Se puede hablar de muchas cosas. Se puede hablar de la infancia, de reformar la renta mínima de inserción, de Presupuestos, de familias, de educación. Y sentar las bases para un entendimiento mínimo para los próximos años, al menos para esta legislatura. Si hay voluntad sincera por las tres partes, y no son fuegos de artificio, un teletipo de un día… no nos perdonaríamos, y los madrileños no nos perdonarían, que no lo intentáramos.

P. Gabilondo ya ha dado un paso, porque se ha ofrecido. ¿Qué harán ustedes?

R. Hablé con él a raíz de su anuncio y creo que es importante que sigamos hablando para ver hasta dónde podemos avanzar. Me gustaría ver si Gabilondo es capaz de dar un paso al frente. Por ejemplo, tenemos un problema con el hecho de que el Gobierno de España no nos responde a las cartas ni nos da salida. Un buen gesto de Gabilondo podría ser interceder, intentar que Sánchez nos aclare algo, propiciar un mejor entendimiento entre las distintas Administraciones. No sé hasta qué punto Gabilondo quiere descender de verdad descender al barro. Evidentemente, a nivel político puede suponer un riesgo para él, igual que podría suponer un riesgo político para la presidenta, o para mi. Pero yo asumo el riesgo. Yo prefiero sentarme y hacer lo que mi conciencia dice que tengo que hacer. Y si Gabilondo está por la labor, y la presidenta también, empecemos. Día uno. Reunión uno. Y a ver de qué somos capaces de hablar, si somos capaces de establecer una hoja de ruta, y empezar a trabajar sobre ella.

P. ¿A Díaz Ayuso ya se lo ha planteado? Su último discurso en la Asamblea fue extremadamente duro con el Ejecutivo central, que lidera también el PSOE, con quien ahora usted quiere pactar a nivel regional.

R. Lo sabe. El fin último es el interés general. Nosotros no podemos permitirnos tener una actitud con el Gobierno de España que vaya en detrimento del interés general de los madrileños. Por mucho que el Gobierno de España haya podido ponernos palos en las ruedas, complicarnos las cosas, tenemos la obligación de entendernos con él. No podemos dinamitar puentes con el Gobierno de España. De ese entendimiento depende la calidad de vida y el futuro de millones de españoles que viven en la Comunidad de Madrid.

P. ¿Hay algo más parecido a dinamitar puentes que el último discurso de Díaz Ayuso en la Asamblea?

R. Lo que hizo fue enumerar una serie de agravios hacia la Comunidad que hemos ido padeciendo en las últimas semanas, y decidió hacerlo patente en sede parlamentaria. Lo respeto. Es la presidenta. Ella sabe mejor que nadie la situación que hemos vivido en las últimas semanas. Pero creo que tanto Sánchez como nosotros como Gobierno tenemos que entender que a pesar de ser gobiernos de signo distinto, de tener muchas discrepancias, y de no compartir muchos planteamientos, estamos obligados a entendernos. Representamos no solamente a los votantes del PP y Cs aquí en Madrid, o a los del PSOE y Podemos a nivel nacional, si no a todos. A los que me han votado y a los que no. Y por eso no me puedo permitir el lujo de volar los puentes con el Gobierno de España. Tengo que entenderme con él, aunque todo el mundo sepa mi opinión de Sánchez. Y Gabilondo puede ayudar en ese descongelamiento y en esa recuperación de los puentes. Al menos eso espero yo de él. Si nos ayuda a que la relación sea más fructífera, habremos ganado todos.

P. Para aprobar unos Presupuestos, o pactan con el PSOE, o con Vox. ¿Está dispuesto a acordar con la extrema derecha?

R. Vox tiene que decidir qué es lo que quiere hacer. En lugar de tender la mano, de proponer, solo le he oído críticas, pedir dimisiones, fomentar el frentismo en España. Yo no comparto ese discurso. Como con el resto de formaciones políticas, tengo cosas en común, puedo hablar con ellos, puedo intentar buscar un denominador común. Si eso fuera necesario para poder tener Presupuestos, lo haría. No hay problema, siempre y cuando hablemos de zonas comunes. Si pretende negociar a cambio de recortar ayudas a mujeres víctimas de violencia de género, o los derechos del colectivo LGTBI, no habrá ningún tipo de acuerdo. Nos tendrán enfrente.

P. ¿En estas circunstancias se puede mantener el plan de bajar impuestos que tenía su Gobierno?

R. Esta situación nos obliga a replantearnos todo. Es tan brutal, va a suponer tal brecha entre lo que éramos y lo que vamos a ser… en la era poscovid, nada va a ser igual. Yo no renuncio a bajar impuestos. Hoy por hoy creo que no es el momento de bajarlos, pero tampoco de subirlos.

P. Entonces, ¿cómo financiarse?

R. Soy partidario de que nos endeudemos por todos los miles de millones que hagan falta. Es ahora cuando hay que hacerlo. Luego volveremos a la ortodoxia, a la austeridad, y ya veremos cómo los vamos devolviendo.

P. Cada Comunidad irá cumpliendo las fases de desescalada a su ritmo. Teniendo en cuenta que Madrid es la que tienen más muertos y contagiados, ¿asume que será la última en llegar a la normalidad?

R. Me niego a que Madrid lleve un calendario más retrasado que el resto. No queremos entrar en el vagón de cola porque no nos lo podemos permitir. Desde el punto de vista económico y social, Madrid no puede permitirse estar ocho o diez días más parada que otras regiones. Esto es una crisis sanitaria, económica y social. Por tanto, vamos a defender por todas las vías posibles que Madrid, el 11 de mayo, se incorpore a la fase 1, y así sucesivamente. Haremos todos los esfuerzos. Corremos el riesgo de que cuando queramos abrir sea demasiado tarde para miles de negocios y de pymes.

P. ¿Cómo igualarse al resto si Madrid está peor?

R. No se ha decidido exactamente la cifra concreta ni el parámetro concreto que va a medir cada uno de los criterios. Pero es que esta crisis no se puede analizar solo con expertos epidemiológicos. Hay que analizarla con expertos económicos, sociales… con el confinamiento no ganamos la batalla al virus. Permitimos que la sanidad no colapse. Por estar cinco semanas más en casa no vamos a ganar al virus. Pedimos que el Gobierno decrete la obligatoriedad de las mascarillas en el transporte público, y defiendo abiertamente que sea obligatorio, por ley, llevar mascarilla para salir a la calle. Hay que normalizar el covid en nuestras vidas. Va a estar ahí hasta que haya una vacuna. Y no podemos quedarnos 15, 18 meses, en casa, hasta que haya vacuna. Igual que cuando llueve sales con paraguas, a partir de ahora, cuando salgas, con mascarilla.

P. ¿Cuál ha sido el mayor acierto y el mayor error del Gobierno regional en esta crisis?

R. Para todos los miembros del Gobierno ha sido la etapa más difícil de nuestras vidas. El mayor acierto ha sido ser los primeros en actuar en toda España, y el mayor error, aunque pueda resultar paradójico, es haber actuado tarde. Siendo conscientes de la pandemia al día de hoy, lo primero que te planteas es por qué no empezamos a tomar medidas diez días antes.

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