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El voto CERA: 2,3 millones de electores y un puñado de escaños pendientes del escrutinio

El viernes comienza el conteo de las papeletas de los españoles que residen en el extranjero y la derogación del voto rogado augura un aumento de la participación. En todo caso, es complicado que cambie de forma sustancial el resultado

Fernando Cáceres, uruguayo con nacionalidad española, votaba el jueves pasado en las generales, en el consulado español de Montevideo (Uruguay).
Fernando Cáceres, uruguayo con nacionalidad española, votaba el jueves pasado en las generales, en el consulado español de Montevideo (Uruguay).ALEJANDRO PRIETO (EFE)

El viernes comienza el escrutinio de los votos que emitieron los españoles que viven fuera de España para las elecciones del 23-J. El Censo Electoral de Españoles Residentes en el Extranjero (CERA) cuenta este año con 2.327.388 personas con derecho al sufragio. Y, aunque el conteo de estos votos no suele cambiar prácticamente en nada el resultado de la noche electoral, en esta ocasión hay elementos que podrían llegar a modificar la relación de fuerzas entre los bloques de izquierda y derecha. En primer lugar, porque el resultado del 23-J fue muy ajustado —el PP ganó al PSOE por apenas 300.000 votos—; y en segundo, porque son las primeras generales en 12 años que se celebran sin el sistema del voto rogado, un mecanismo que obligaba a los electores a llevar a cabo tantos trámites previos que muchos de ellos desistían de ejercer su derecho. La derogación de ese mecanismo augura un aumento de la participación en estos comicios. En todo caso, es complicado que el voto CERA cambie de forma sustancial el resultado del 23-J.

¿Qué es el voto CERA?

El voto CERA es aquel que emiten los ciudadanos de nacionalidad española que viven en el extranjero de forma permanente. Los expatriados tienen derecho al sufragio en todos los procesos electorales, excepto en las elecciones municipales, donde se considera que el vínculo político del ciudadano con la institución (los ayuntamientos, en este caso) es más débil si se reside en el exterior por un periodo largo. Argentina es el país en el que viven más españoles: casi 435.000; seguido de Francia, con 237.000, y Estados Unidos, con 157.969. En estas elecciones generales, los residentes en el extranjero podían emitir su voto hasta el 18 de julio por correo y hasta el 20 de julio de forma presencial en los consulados.

La derogación del voto rogado

El sistema del voto rogado, el mecanismo por el que los españoles residentes en el extranjero tenían que solicitar previamente el ejercicio de su derecho a voto, se implantó en 2011 por acuerdo del PSOE (que gobernaba) y el PP. El objetivo que se alegó entonces oficialmente fue el de impedir los fraudes. Pero su principal efecto en estos 12 años de implantación ha sido una reducción drástica de la participación electoral de los expatriados debido a lo alambicado del proceso burocrático. En los comicios de noviembre de 2019 solo votaron el 6,8% de los españoles residentes en el extranjero, respecto al 30% que lo había hecho en 2008, el último proceso electoral sin voto rogado. El Congreso de los Diputados, por práctica unanimidad (solo se abstuvo el BNG), aprobó la derogación de este sistema en 2022.

Cuándo comienza el recuento

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La ley electoral establece que el escrutinio del voto CERA se celebre cinco días después de la jornada electoral, por lo que en este caso comenzará el viernes, con los interventores que designen los partidos políticos. Al finalizar el conteo, la Junta Electoral Central hará públicos los datos de cada consulado, desglosados por provincias.

En los comicios del 23-J hubo 14 provincias en las que el último escaño estuvo especialmente apretado, es decir, que en esos territorios hay un partido a menos de un punto porcentual de arrebatar el escaño al partido que lo logró. El PP, por ejemplo, se ha quedado cerca de quitarle un escaño al PSOE en Madrid y Murcia, y de arrebatarle otro a Junts en Girona. El PSOE, por su parte, está cerca de restarle un escaño al PP en Málaga y Salamanca. Vox podría quitarle un diputado al PSOE en Albacete y a Sumar en Sevilla. Por eso, dependiendo de cómo sea el resultado final del voto de los expatriados, las mayorías parlamentarias podrían moverse hacia un bloque u otro. En todo caso, esa es la teoría: en la práctica, y al entrar en juego el método D’Hondt de asignación de los restos, es muy difícil que el resultado del 23-J cambie en lo sustancial.

Escenario 1: El PP se lo lleva todo, el sí de Junts es imprescindible para Sánchez

Si se cumpliera el escenario ideal para el PP, en el que consigue llevarse todos los escaños que se disputa con los partidos del bloque de la izquierda y no cede ninguno de los que le disputan otras formaciones, el resultado final sería de 174 escaños para la posible coalición de PP, Vox, Coalición Canaria y UPN. En ese caso, la suma del PSOE con Sumar, ERC, EH Bildu, PNV y BNG daría 170, cuatro menos que el bloque encabezado por el PP, por lo que a Pedro Sánchez no le bastaría con la abstención de Junts en segunda vuelta para ser investido presidente del Gobierno. Los diputados de la formación liderada por Carles Puigdemont tendrían que votar a favor, un escenario que encarece su apoyo a la investidura del líder de los socialistas.

Escenario 2: El PSOE se lo lleva todo, mayoría absoluta para Sánchez y otros socios parlamentarios

Si, por el contrario, lo que sucede es el escenario más favorable al PSOE, en el que los socialistas se llevan todos los escaños que se disputan con los partidos de la derecha, y no ceden ninguno de los suyos, entonces el resultado sería muy diferente. En esta hipótesis, los socialistas aumentarían en cuatro sus escaños —a costa de quitarle dos al PP y dos a Junts— y los partidos de izquierdas junto al PNV sumarían 176 diputados en el Congreso: mayoría absoluta.

Cualquiera de estos dos escenarios ficticios, sin embargo, es altamente improbable.

En los últimos años, el voto CERA ha favorecido ligeramente a los partidos de izquierdas, pero la forma de votar de los expatriados suele ser muy similar a la de los electores que votan en España.

El disputado escaño de Madrid y Girona

Madrid y Girona son las dos provincias en las que más disputado está el panorama entre los dos bloques, por lo que allí el voto CERA se mirará con lupa. En Madrid, el PP se quedó a 0,05 puntos (1.748 votos) de arrebatarle el último escaño al PSOE, y en Girona a 0,11 (363 votos) de hacer lo propio con Junts. Pero eso no quiere decir que necesite solo 1.748 votos en el primer caso y 363 en el segundo, porque a medida que el PSOE fuera sumando votos, el PP necesitaría muchos más (por el método D’Hondt).

El domingo, el PP se impuso ampliamente a los socialistas en porcentaje de voto en Madrid. Los populares consiguieron un 40,5% de los votos, y el PSOE un 27,88%. En las generales de noviembre de 2019 votaron casi 33.000 electores CERA (el 10% del censo), de los que 8.425 apostaron por el PSOE (el 25%) y 7.141 los hicieron por el PP (el 21,84%).

En la otra provincia que puede alterar el equilibrio entre bloques, que es Girona, es incluso más difícil que cambie el actual reparto de escaños. El PP se quedó a tan solo 363 votos de arrebatarle un escaño a Junts. No obstante, la diferencia en porcentaje de voto entre las dos formaciones es muy grande. Hay 24.155 electores que viven fuera y están empadronados en esta provincia.

Junts, el partido de Puigdemont, con un 19,6% de los votos, aventajó en unos 10 puntos porcentuales al PP, que se quedó en el 9,68% y no obtuvo ningún escaño. Para que los populares ganen ese diputado a los independentistas, deberían tener más de la mitad de votos que Junts en el resultado definitivo. Hasta ahora, Junts tiene 62.809 votos y el PP, 31.042. Si el PP hubiera tenido 363 votos más se habría llevado el escaño. Ahora, sin embargo, el PP puede arrebatar el diputado a Junts aun logrando menos votos CERA. Por ejemplo, si Junts lograse 3.000 votos y el PP, 2.000, el escaño pasaría a los populares porque en el total Junts ya no tendría más del doble de votos que el PP. En todo caso, no parece muy probable teniendo en cuenta el resultado del voto CERA en los comicios de 2019, donde Junts, con un 20,52% de los votos, se impuso con una diferencia de 15 puntos al PP, que se quedó en el 5,6% de los sufragios.

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