Alarma entre los cargos locales de Junts por la ruptura del Gobierno catalán: “Cualquier alcalde quiere en el poder a alguien afín”

Regidores y concejales alientan la campaña por la permanencia en el Govern destacando las ventajas de tener proximidad con el Ejecutivo

De izquierda a derecha, el portavoz de Junts, Josep Rius; el secretario general de la formación, Jordi Turull; el presidente del partido en el Parlament, Albert Batet; y su presidenta, Laura Borràs, durante una reunión el 27 de septiembre.
De izquierda a derecha, el portavoz de Junts, Josep Rius; el secretario general de la formación, Jordi Turull; el presidente del partido en el Parlament, Albert Batet; y su presidenta, Laura Borràs, durante una reunión el 27 de septiembre.David Zorrakino (Europa Press)

En las elecciones municipales de 2019, Junts per Catalunya ganó 370 alcaldías, por delante de las 359 de ERC, y arañó casi 2.800 concejales. Fue aquel un experimento en alianza con el PDeCAT, prueba de que el cuadrilátero municipalista es un fiable granero de apoyos para el bloque electoral que antes lucía las siglas de Convergència y que ahora se apiña bajo la marca de JuntsxCat. A medio año de la batalla por las próximas municipales, la votación que ha organizado la dirección de Junts para cuestionar la presencia del partido en el Govern de la Generalitat, que se celebra este jueves y mañana viernes, ha nublado de recelos y de dudas las expectativas de alcaldes, concejales y cargos locales. Frente a la apuesta decidida por romper que defienden mandos como Laura Borràs, presidenta del partido, y el sector del expresidente catalán Carles Puigdemont, desde los municipios se alzan voces contrarias a una estrategia que se considera un desacierto presente y un riesgo para el futuro.

Muchos de estos cargos locales dudan que salir del Gobierno les aporte ventaja alguna. Menos aún para ellos, que a menudo tienen que acudir a sus compañeros de partido en el Ejecutivo para desencallar gestiones. David Saldoni, el responsable de política municipal de Junts, defiende que es dentro del Govern donde Junts se hace más “útil para la gente”. Saldoni ejerce campaña activa por la permanencia y ha desgranado en las redes sociales una decena de argumentos para sumar respaldos. Reivindica medidas tomadas por el actual Gobierno, como la apertura de embajadas catalanas en el extranjero, la creación de un fondo económico para ayudar a los condenados por el Tribunal de Cuentas, la “lucha por evitar el 25% de castellano en las escuelas” o la pugna por lograr el traspaso de los trenes de Rodalies a la Generalitat. Afirma que su postura “está extendida” entre los alcaldes y cargos locales del partido.

“Los Reyes Magos no vienen de Oriente”, sintetiza Quim Calatayud. El diputado de Junts es desde hace 15 años alcalde de Les Borges del Camp (Tarragona). “Cualquier alcalde quiere tener en el poder a alguien afín, porque siempre será algo más fácil resolver los problemas y las necesidades que tiene en su pueblo”, analiza. Calatayud también presidió el consejo comarcal del Baix Camp. “Estoy seguro de que en mi zona, el 100% de alcaldes y concejales del partido están por la opción de permanecer en el Govern”, afirma. “Aquellos que dicen que hay que salir están en un esquema diferente al nuestro”, considera, y valora que “dentro de un Gobierno tienes cuota y puedes jugar la partida, si te vas a la oposición poco puedes hacer”.

Más de una veintena de alcaldes y concejales de Junts en la comarca del Maresme (Barcelona) publicaron un manifiesto el miércoles donde se posicionaban a favor de mantener las siete consejerías. “Desde la razón y el argumento intentaremos convencer a los afiliados de nuestros pueblos y ciudades para que emitan un voto afirmativo a continuar en el Govern de la Generalitat”, reza el texto. También en las Terres de l’Ebre (Tarragona), un nutrido grupo de representantes municipales ha presentado un manifiesto similar, lo mismo que han hecho los cinco concejales de Junts en el Ayuntamiento de Barcelona.

Pero no hay unanimidad. Girona es la alcaldía más potente que aparece en el zurrón de Junts per Catalunya. El feudo de Carles Puigdemont está en manos de Marta Madrenas. “Por descontado que me posiciono por salir del Govern”, afirma la alcaldesa. Argumenta que “la coherencia es la única manera de tener la confianza de la gente”, e indica que al partido le penaliza más la permanencia en la coalición que la pérdida de visibilidad y poder que conlleva la salida. “Por lealtad con el Govern, porque nosotros sí somos leales, hemos apoyado políticas que van en contra de nuestro ADN”, dice. Como ejemplo, señala la oposición a la ampliación del Aeropuerto de Barcelona, impuesta por Pere Aragonès, y la renuncia a la supresión del impuesto de sucesiones. ”La razón por querer la salida no es solo una cuestión de políticas de país, también es un asunto de políticas sectoriales”, mantiene.

Dejar o no el Govern

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Pere Albó fue alcalde de Sant Feliu de Guíxols (Girona) por el PSC y ahora ejerce de diputado por Junts en el Parlament. No podrá votar en la consulta por no estar afiliado, pero se posiciona por dejar el Govern. Reconoce que “a un ayuntamiento siempre le facilita las cosas tener línea directa con el poder”, pero considera que Junts ya debió abandonar el Govern “hace dos meses, cuando se suspendió a Laura Borràs”. Los votos de Esquerra fueron clave para que la Mesa del Parlament apartara del cargo a la líder de Junts.

Otra derivada municipalista del dilema planteado por la dirección de Junts salpica de lleno a Barcelona. El partido no tiene candidato confirmado para tratar de recuperar la alcaldía de la capital catalana. Xavier Trias es el mejor posicionado para encabezar la lista, pero ya ha avanzado que si el partido abandona la Generalitat se replanteará presentarse.

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