Las aulas vuelven a superar los 30 grados en Cataluña

Los centros reclaman a la Generalitat una solución estructural, como instalar aire acondicionado

Un profesor refresca a alumnos en una escuela de Barcelona, el pasado mes de junio durante la ola de calor.
Un profesor refresca a alumnos en una escuela de Barcelona, el pasado mes de junio durante la ola de calor.Massimiliano Minocri

El pasado curso acabó con una ola de calor y empieza con unas temperaturas plenamente veraniegas que ha vuelto a disparar el mercurio en las aulas. Algunos centros han denunciado por las redes sociales que se ha vuelto a superar los 40 grados en las clases y vuelven a reclamar al Departamento de Educación una solución estructural, como instalar aire acondicionado, una propuesta que la Generalitat rechaza por su alto coste. Educación ha enviado un protocolo recomendado beber agua, ventilar las clases y evitar el sol.

Las familias de la Escuela Auró de Barcelona ha denunciado que en las aulas de la sexta planta del centro se alcanzó los 40,4 grados el martes al mediodía. “La coordinadora de riesgos laborales comprueba diariamente la temperatura de la escuela, que es un edificio vertical y los pisos superiores se acumula mucho calor”, explica Aina Peris, vicesecretaria de la asociación de familias (AFA) del centro. Esta madre se queja que cuando recoge a su hijo de tres años a media mañana “sale con la camiseta empapada”. “Hemos pasado el verano con el debate de los 27 grados en las tiendas, pero estamos a 40 en las aulas y no se hace nada. Es un escándalo”, se queja.

Desde este centro, y en todos los que sufren y sufrieron en junio la ola de calor, reclaman que se instale aire acondicionado. “Si tenemos calefacción en invierno, ¿por qué no tenemos aire en verano? Todos los puestos de trabajos están condicionados. ¿Por qué las escuelas no?”, cuestiona Peris.

En la escuela Splai de Barcelona tienen un termómetro en cada aula. Esta semana también han superado los 30 grados en los pisos superiores del colegio. “Es horrible. Tenemos todo abierto, pero no corre el aire”, explican fuentes del centro. Para hacer frente al calor, refrescan a menudo a los alumnos y cuentan con ventiladores.

Las denuncias de casos de altas temperaturas en las escuelas empiezan a abundar de nuevo, tal y como lo hizo en junio durante una ola de calor, a través de las redes sociales, igual que algún caso de golpe de calor. También a final del curso se produjeron casos -difícil de cuantificar- de mareos entre alumnos y profesorado. El Departamento de Educación envió a los centros antes del inicio del curso un protocolo para hacer frente a estos episodios, con medidas como ventilar las aulas, refrescar a los alumnos o mantenerse en la sombra, pero descarta suspender las clases cuando se alcanzan temperaturas extremas.

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