El Parlament aprueba con el apoyo del PSC denunciar el ‘caso Pegasus’ ante los tribunales

Ciudadanos justifica que el CNI haya podido intervenir los teléfonos y califica el presunto espionaje a líderes independentistas de “invento”

El diputado de Ciudadanos Matías Alonso reprende al socialista Salvador Illa cuando es expulsado del hemiciclo.
El diputado de Ciudadanos Matías Alonso reprende al socialista Salvador Illa cuando es expulsado del hemiciclo.David Zorrakino (Europa Press)

El Parlament de Cataluña ha aprobado este miércoles presentar una denuncia ante los tribunales por el caso Pegasus de presunto espionaje masivo a políticos, entre ellos los cuatro últimos presidentes de la Generalitat y los dos últimos presidentes del Parlament, abogados, periodistas y activistas independentistas. La decisión, que descansa sobre una declaración de la Junta de Portavoces, ha prosperado, en una bronca sesión, por 112 votos a favor de todos los partidos soberanistas más el PSC, y 17 en contra, los de la bancada de la derecha (Vox, Ciudadanos y PP). Carlos Carrizosa, líder de Cs, ha justificado que el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) haya podido intervenir los dispositivos de los independentistas con permiso judicial.

La Mesa de la Cámara, formada por ERC, Junts y PSC, ya aprobó el martes impulsar esa denuncia por el supuesto espionaje a 65 personas, entre ellos nueve diputados, y que esa acción fuera refrendada por la Cámara. Antes de modificar el cambio del orden del día, Laura Borràs, presidenta del Parlament, ha leído la declaración de la Junta de Portavoces, que ha desencadenado una protesta de Nacho Martín Blanco, diputado de Ciudadanos, que la ha acusado de actuar de forma partidista y de incumplir el reglamento. No ha podido acabar de explicarlo porque Borràs le ha retirado la palabra pero aludía a que esas declaraciones solo pueden ser leídas cuando se aprueban por unanimidad en la junta de portavoces -que no fue el caso- y no solo por mayoría. Su compañero, el diputado Matías Alonso, ha reprobado a gritos desde su escaño a la presidenta, que le ha acabado expulsando del hemiciclo.

El debate ha seguido en ese clima bronco con la firme decisión de los tres partidos independentistas, que han reclamado una investigación profunda, denunciando la vulneración de derechos fundamentales y de En Comú Podem, de llegar hasta el final para dilucidar responsabilidades. Jéssica Albiach, líder de los comunes, ha solicitado a ERC que no mezcle temas y que vote el jueves en el Congreso el decreto sobre las medidas para mitigar el impacto de la guerra. Carles Riera, diputado de la CUP, uno de los presuntamente espiados, ha pedido a los republicanos y a Junts coherencia y que no hagan aspavientos lamentando el espionaje y después mendigando unos Juegos Olímpicos en los Pirineos.

El socialista Ferran Pedret ha explicado el apoyo del PSC recordando que ya hizo lo propio, por ejemplo, en iniciativas similares, como cuando se reclamó investigar si los Mossos d’Esquadra habían llevado documentos teóricamente comprometidos a una incineradora de Sant Adrià. “Somos contrarios a cualquier pinchazo que no tenga permiso judicial. Estamos radicalmente en contra”, ha afirmado desatando un monumental enfado en el diputado republicano Josep Maria Jové, otro de los espiados, con dos teléfonos intervenidos, que ha reprochado, removiéndose desde su escaño, tanto a Pedret como a Salvador Illa esa intervención.

La tensión se ha disparado con la intervención de Carrizosa, que ha dicho desde el atril: “Qué vergüenza de Parlament, de presidenta, de Mesa y de letrados”. El líder de Ciudadanos les ha acusado de “mentir” porque sostiene que el artículo 169.2 del reglamento no permite leer declaraciones de juntas de portavoces, si no son por unanimidad (el PSC y la bancada de la derecha no la suscribieron). “Es vergonzoso que los miembros de la Mesa y el PSC y los letrados hayan permitido tergiversar un reglamento y expulsar a un portavoz”, ha dicho.

En su discurso, el dirigente de Ciudadanos ha tildado el denominado Catalan Gate de “invento” y ha justificado que el CNI hubiera podido pinchar los teléfonos si tenía permiso judicial. “Si tienen entre sus filas condenados por sedición, si han roto el consenso institucional e intentado avasallar a la mitad de los catalanes, qué menos que el CNI tome cartas en el asunto y bajo la ley controle a aquellas personas concretas que lleven a cabo estas actividades contra la convivencia general”, ha afirmado pidiendo a los socialistas que no permitan entrar a ERC en la Comisión de Secretos Oficiales del Congreso de los Diputados.

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Alejandro Fernández, líder del PP, ha criticado también a los socialistas y ha recordado que el Parlamento no denunció en su día a los Mossos cuando espiaban supuestamente a políticos constitucionalistas. “¿Se les denunció? No se hizo. Pues queremos lo mismo para todos. La institución debe quedar al margen”, ha afirmado, reprochando a los socialistas que con ellos no ha llegado la “distensión”. “Presuntamente, han espiado de forma legal a sus socios de Gobierno. ¿Mesa de diálogo de día y espionaje de noche? Han engañado a toda España ocultando deliberadamente, porque sus socios seguían con sus actividades que precisan investigación con tutela judicial. Rompan con aquellos que conspiran contra la democracia. Usted lo sabe, y Pedro Sánchez, ni le cuento”.

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