Barcelona afronta una amenaza de huelga de recogida de basura por primera desde los años 80

El Ayuntamiento pide diálogo a los trabajadores y las concesionarias y pide tirar solo la basura imprescindible si se produce el paro

Un vehículo de recogida de residuos domésticos en el barrio de Sant Andreu de Barcelona, en mayo pasado.
Un vehículo de recogida de residuos domésticos en el barrio de Sant Andreu de Barcelona, en mayo pasado.MASSIMILIANO MINOCRI (EL PAÍS)

Barcelona se enfrenta a una amenaza de huelga de los 4.000 trabajadores del servicio de recogida de basura y limpieza viaria a partir del próximo domingo 24 por la noche y hasta el día 29. Sería el primer paro del servicio que viviría la ciudad desde los años 80, en 1981 y 1982, con la excepción de huelgas generales. Coincidiría además con el relevo en la contrata, a un año de las elecciones y cuando el consistorio tiene en marcha un plan de choque millonario en respuesta a críticas por la suciedad en la ciudad. Los trabajadores reclaman a las cuatro empresas que prestan el servicio al Ayuntamiento los incrementos salariales pendientes desde 2018. Las empresas son Urbaser, Cespa, FCC Medio Ambiente y CDL Sorigué.

En una comparecencia urgente de dos tenientes de alcalde y un concejal, el consistorio ha exigido este jueves a las partes, , que negocien para alcanzar un acuerdo y evitar el paro. Mientras han anunciado un plan de coordinación de servicios municipales (Guardia Urbana, Protección Civil, Salud, Movilidad y Seguridad) por si se produce. El concejal de Emergencia Climática, Eloi Badia, ha pedido a la ciudadanía, casi dando por sentado el paro, que durante los días “recicle y saque los mínimos residuos imprescindibles”. “Si durante estos seis días podemos esperar hasta el viernes, mejor”, ha insistido.

En los últimos días ha habido reuniones y la intervención de la mediación del Departamento de Trabajo, preceptiva ante cualquier convocatoria. Formalmente, la convocatoria es de UGT, CC OO la suscribe. Y CGT ha convocado también en las mismas fechas, pero al margen. Este jueves los sindicatos dan también prácticamente por seguro que habrá paro.

El miércoles por la tarde se celebró una reunión entre las cuatro empresas y los trabajadores que se saldó sin acuerdo. Según el relato de los representantes sindicales, las compañías ofrecieron un incremento salarial del 0,3% para los años 2019 y 2020 (con unos IPC del 0,5% el 19 y negativo el 20, por la pandemia). O bien un incremento del 3,1% en 2020, cuando el IPC se cerró en el 6,5%. Los sindicatos lo tachan de “intolerable” (UGT) e “indecente” (CC OO). CGT, en un comunicado, alerta de que “se acerca el caos”.

Un representante de FCC es quien ejerce de portavoz de las cuatro empresas. Preguntada por su versión, la empresa ha declinado “hacer declaraciones que puedan afectar a las negociaciones en curso”, al tiempo que se ha comprometido a trabajar “para alcanzar un acuerdo que sea asumible por todas las partes implicadas”. “Lamentamos los inconvenientes que este conflicto laboral pueda ocasionar a los habitantes de Barcelona”, han añadido.

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Los incrementos del IPC no retribuidos se han acumulado porque se negocian a año vencido: cuando se comenzaron a negociar los de 2019 estalló la pandemia, en 2020 no hubo reuniones, y el incremento del coste de la vida se disparó en 2021, explican.

Mientras, la propuesta de servicios mínimos que las empresas pusieron sobre la mesa en la mediación “está alejada de la realidad”, según el presidente del comité de empresa del parque central de FCC, Ramon Cebrián, que también es presidente de la federación de Servicios Públicos de la UGT. “Proponen tres días para servicios que solo se prestan dos días a la semana; o servicios que todavía no se prestan, como la limpieza de playas, que comienza en mayo”.

“Es intolerable, un boicot legal a la huelga”, asegura Cebrián, que destaca que los empleados están dispuestos a “atender cualquier urgencia y realizar la recogida de basura y limpieza de los entornos de mercados, residencias, centros sanitarios y escuelas”. La huelga también afectaría a la limpieza de alcantarillado y de fuentes ornamentales. Desde CC OO, Carlos del Barrio tacha de “indecente” la propuesta de incremento salarial.

La teniente de alcalde de Ecología, Movilidad y Urbanismo, Janet Sanz, ha exigido a las partes “que hagan todos los esfuerzos posibles para evitar la huelga y desconvocarla” y ha señalado que “la limpieza y recogida de basura es una prioridad política de primer nivel en esta ciudad, la que tiene mayor inversión por habitante en el servicio, con 185 millones al año”. El servicio de limpieza y recogida de basuras se lleva el 10% del presupuesto municipal, ha recordado: 330 millones de euros. Y la nueva contrata suma 400 trabajadores y mejoras en el servicio, ha defendido Sanz.

Badia ha explicado que si llega el paro el consistorio ha convocado “espacios de coordinación parecidos a los que se crearon durante la pandemia, con una mesa política y otra técnica”. Además el Ayuntamiento ha trasladado a la Generalitat su petición de servicios mínimos acordes a la “enorme singularidad de Barcelona, con distintos tejidos urbanos y realidades”. El consistorio, ha añadido, realizará una campaña de comunicación para alertar de la situación. Sanz ha recalcado que en algún porcentaje habrá recogida.

El teniente de alcalde de Seguridad y Prevención, Albert Batlle, ha remachado que se han activado “los dispositivos de coordinación de los servicios municipales por las contingencias que se puedan producir” y ha señalado que “la ciudad tiene experiencia en situaciones de emergencia” y se activará la Guardia Urbana, Protección Civil, los servicios de Salud, Movilidad y Comercio. “Se activarán el domingo y hasta que dure la huelga”, ha asegurado.

Por parte de CGT, en un comunicado critica que el Ayuntamiento presume de tener un buen servicio “que se lleva cerca de un 10% del presupuesto municipal, pero olvidando las condiciones laborales de la plantilla y las cuatro contratas que sólo quieren obtener beneficios, más de 2000 millones de euros en ocho años, a costa de su personal”. Además de los incrementos del IPC acumulados, CGT pide que el personal eventual pase a fijo, poder elegir turnos y horarios, reconocer categorías superiores a empleados con tareas que corresponden a esta escala y el fin de “despidos arbitrarios, sanciones, enchufismo y favoritismos”.

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Sobre la firma

Clara Blanchar

Centrada en la información sobre Barcelona, la política municipal, la ciudad y sus conflictos son su materia prima. Especializada en temas de urbanismo, movilidad, movimientos sociales y vivienda, ha trabajado en las secciones de economía, política y deportes. Es licenciada por la Universidad Autónoma de Barcelona y Máster de Periodismo de EL PAÍS.

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