El Govern cifra en 613 los ginécologos objetores en aborto

Salud reconoce que en algunas zonas se han tenido que derivar pacientes a otros centros

Un especialista realiza una ecografía en una clínica.
Un especialista realiza una ecografía en una clínica.

Un total de 613 ginecólogos catalanes han manifestado su objeción de conciencia para la realización de la interrupción voluntaria del embarazo (IVE), según cifras del Departamento de Salud de la Generalitat de 2020. Así se desprende de una publicación en el Boletín Oficial del Parlament consultada por Europa Press. En total, en 2020 se realizaron 19.800 interrupciones voluntarias del embarazo, de las que 18.077 fueron a petición de la mujer y 1.723 estuvieron relacionadas con riesgo hacia la salud y la vida, según los datos del Idescat.

El presidente de la Sociedad Catalana de Obstetricia y Ginecología, de la Academia de Ciencias Médicas de Catalunya, Oriol Porta, defiende que se tienen que garantizar dos derechos: el de las mujeres de abortar y el de los médicos de objetar.

Según Salud, existe “cierta inequidad territorial” porque en algunas zonas de Cataluña la falta de profesionales no objetores ha obligado a derivar a pacientes a centros relativamente alejados de su domicilio. Los territorios “más afectados por la disponibilidad limitada de profesionales no objetores hasta hace poco tiempo” han sido las regiones sanitarias de Lleida, Alt Pirineu i Aran (Lleida), Catalunya Central (Barcelona) y Terres de l’Ebre (Tarragona).

Cambio de protocolo

Porta cree que la situación en estos territorios “es mejorable”, pero reivindica que se está revirtiendo y destaca textualmente que Cataluña se encuentra a años luz de otras comunidades autónomas en materia de aborto. El presidente de la Sociedad Catalana de Obstetricia y Ginecología remarca que los problemas de acceso al aborto en estos territorios van más allá de la lista de objetores y ha sostenido que la falta de profesionales es uno de ellos.

La conselleria asegura que el acceso a la práctica del IVE está “totalmente garantizado” en Cataluña, que se puede realizar de forma farmacológica en centros de Atención a la Salud Sexual y Reproductiva (Assir) y de forma quirúrgica en centros hospitalarios y extrahospitalarios con los recursos necesarios para llevarlo a cabo.

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De hecho, desde el Ejecutivo catalán están trabajando en un nuevo protocolo para ampliar el periodo de acceso a la técnica farmacológica hasta las 12 semanas y ofrecer, así, un “abanico más amplio” a la mujer a la hora de decidir el método entre las semanas 9 y 12.

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