Los casos de covid en las residencias se duplican en dos semanas en Cataluña

Las terceras dosis frenan la severidad de las infecciones en los centros de mayores

La una anciana en la residencia Gure Etzea de Barcelona, en diciembre de 2021.
La una anciana en la residencia Gure Etzea de Barcelona, en diciembre de 2021.Albert Garcia

La sexta ola de la pandemia ya se expande por las residencias de ancianos de Cataluña. Los contagios de coronavirus en los centros de mayores siguen al alza y, según las cifras de la Generalitat, en la última semana con datos consolidados (del 4 al 10 de enero), se han registrado 1.382 positivos. Esto es, más del doble que los reportados dos semanas atrás (529 casos del 21 al 27 de diciembre). La severidad de las infecciones, eso sí, sigue contenida gracias a las terceras dosis de vacuna, las medidas de seguridad de los centros y la menor virulencia de la propia variante ómicron: las muertes semanales son una veintena desde mediados de diciembre.

Según el último informe del Govern (del 12 de enero), del millar de residencias de ancianos que hay en Cataluña, 283 tenían casos positivos de covid entre sus usuarios: había entonces 1.382 positivos entre los ancianos y 1.720 profesionales afectados. Esto significa un 48% más de ancianos y un 30% más de cuidadores contagiados que siete días atrás.

El sector ya alertó antes de Navidad de que, en esta ola, el gran peligro estaba, más que en los contagios de los ancianos, en las bajas de los trabajadores, que podían poner en jaque la continuidad asistencial. Montse Llopis, directora general de Acra, la patronal de las grandes residencias en Cataluña, avisa de que les preocupa “que falten manos”: “Tenemos más trabajadores contagiados que usuarios. Hemos pedido que se agilicen altas y bajas”.

Con las terceras dosis puestas, insiste Llopis, la preocupación por los ancianos se ha reducido porque están más protegidos. Vicente Botella, presidente de Upimir, la patronal de las pequeñas y medianas residencias, coincide: “El virus va extendiéndose por las residencias, pero la mayoría de los ancianos son asintomáticos. Como mucho, tos y mocos”, apunta Vicente Botella, Los ingresos hospitalarios registrados en la última semana (del 4 al 10 de enero) fueron 90 y las muertes registradas, 23. La semana anterior fueron 72 y 25, respectivamente.

”Las personas que han ido al hospital fue por otros motivos y luego se detectó que tenían covid. Y los fallecidos son personas muy frágiles, inmunodeprimidas o con demencias muy avanzadas”, explica el presidente de Upimir. Por estas fechas, hace un año, cuando arreciaba la tercera ola y la vacunación todavía empezaba a llegar a las residencias, las muertes semanales superaban el centenar.

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Botella señala que la vacunación contra la covid —el 95% de los ancianos residentes ya han recibido la tercera dosis— “ha sido muy útil” para contener la cara más amarga de la pandemia: “Además, la virulencia del virus no es la misma y las residencias hemos aprendido mucho del confinamiento y los grupos burbuja. Lo estamos poniendo en práctica quizás con exceso de celo, pero es que tenemos miedo”, admite Botella.

Restricciones en los centros

Precisamente, las estrictas medidas de control en las residencias —por ejemplo, en residencias con coberturas de tercera dosis inferiores al 85% de los usuarios, los contactos estrechos deberán hacer cuarentena— han sido cuestionadas por las familias de los ancianos. “Las medidas establecidas son un peligro para la vida de los residentes y para su salud psíquica y emocional”, denuncia la Coordinadora de Residencias 5+1 en un comunicado. “Las residencias se han convertido en una prisión, donde las personas que viven en ellas no tienen ningún derecho, son presos sin delito ni condena”.

Botella, por su parte, asume las quejas de las familias, pero pide “paciencia”. “Nadie está contento. A mí tampoco me gusta que no puedan venir las familias a ver a sus ancianos con normalidad”, zanja. Llopis aboga también por “convivir con el virus”: “No se pueden cerrar las residencias y los ancianos no pueden estar lejos de sus familiares, necesitan el contacto con sus allegados”.

Tercera dosis para personas de 30 a 39 años

Cataluña abrió ayer al colectivo de personas de entre 30 y 39 años la vacunación de la tercera dosis, anunció el consejero de Salud de la Generalitat, Josep Maria Argimon. En una entrevista en Catalunya Ràdio, Argimon precisó que también podrán solicitar cita para vacunarse de la tercera dosis el colectivo de personas discapacitadas y sus cuidadores de Cataluña, que son unas 16.000 personas. El pasado jueves el Ministerio de Sanidad dio luz verde a la tercera dosis para toda la población mayor de 18 años.
Por otra parte, los Mossos d’Esquadra denunciaron ayer a unas 40 personas en una fiesta en Barcelona. La fiesta tenía lugar en una discoteca del Front Marítim y las denuncias que se han impuesto están relacionadas con incumplimientos de las restricciones por la pandemia de coronavirus. 


Sobre la firma

Jessica Mouzo

Jessica Mouzo es redactora de sanidad en EL PAÍS. Es licenciada en Periodismo por la Universidade de Santiago de Compostela y Máster de Periodismo BCN-NY de la Universitat de Barcelona.

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