El apoyo forzado a las cuentas de Ada Colau desbarata la oposición de ERC en el Ayuntamiento de Barcelona

Ernest Maragall, jefe de los republicanos en el Consistorio, obligado a votar las cuentas de la alcaldesa tras el pacto de los comunes con Aragonès en el Parlament

Ernest Maragall, en el Parlament, al anunciar su apoyo a las cuentas de la alcaldesa Ada Colau tras el pacto de presupuestos entre los comunes y ERC. Vídeo: EUROPA PRESS | EPV

El jefe de filas de ERC en el Ayuntamiento de Barcelona, Ernest Maragall, lleva desde mayo (cuando se cumplió el ecuador de mandato), criticando la gestión de la alcaldesa Ada Colau y asegurando que se le ha acabado el crédito. Que tras dos años como socio preferente, ejercerá la oposición. Pero esta postura no acaba de materializarse. Hace un mes, la abstención de los republicanos en el pleno permitió a Colau aprobar las ordenanzas fiscales de 2021 mientras el resto de partidos votó en contra.

El miércoles pasado fue la primera vez que los republicanos se negaron a apoyar una votación importante: la de la tramitación de los presupuestos. Maragall estaba harto de incumplimientos de anteriores pactos, de que los comunes presentaran iniciativas acordadas sin contar con ERC, o de cambios en proyectos consensuados, aseguran fuentes de su entorno. Pero el cambio de cromos entre comunes y ERC (los de Colau apoyan las cuentas del Govern de Pere Aragonès y ERC las de Barcelona), han desbaratado la estrategia de oposición de Maragall. El día 23 de diciembre, en el último pleno del año, deberá tragarse el sapo de apoyar las cuentas de Colau y sus socios del PSC.

El pacto entre comunes y ERC sobre el presupuesto de la Generalitat tuvo este lunes un efecto inmediato en el del Ayuntamiento. El grupo municipal de ERC compareció en el Parlament para anunciar que “facilitará” su aprobación definitiva en diciembre. Visiblemente molesto (sobre todo con los comunes y pero también con la dirección de ERC), el concejal y también diputado Ernest Maragall no precisó si votará a favor o se abstendrá. Pero dejó clarísimo su disgusto por un pacto sobre el que admitió: “Se ha hecho sin nuestra participación”.

Maragall aseguró que “mantiene su posición crítica” con las cuentas de Barcelona, pero que las apoyará “para servir al interés general del país”. No tiene ni intención de negociar partidas. Sin ocultar su enfado, el concejal reprochó a los comunes que utilicen Barcelona como moneda de cambio: “Han sucursalizado Barcelona, han situado la ciudad y sus cuentas como pieza de negociación política”.

Tanto la alcaldesa como el concejal de Presupuesto, Jordi Martí, celebraron el doble acuerdo de presupuestos, los dos expansivos y positivos para salir de la crisis y fomentar la reactivación económica, dijeron. Y ambos tendieron la mano a Maragall para dialogar sobre la partida de 100 millones reservada para peticiones de los grupos. Colau y el edil negaron la utilización de la ciudad criticada por Maragall. “No ha habido ningún intercambio, se ha priorizado Barcelona y Cataluña” aseguró la alcaldesa ofreciendo diálogo a su rival, que ganó las elecciones por 4.800 votos, pero empató a 10 escaños con Barcelona en comú.

Colau no perdió la ocasión de recordar que los grandes acuerdos del mandato se han alcanzado con ERC. Los dos anteriores presupuestos, nada menos, o la unión de las redes del tranvía por la Diagonal. La semana pasada, la reforma de la Via Laietana. “Aquí no hay sucursalización, sino colaboración entre fuerzas de izquierda”, remachó Martí. La alcaldesa manifestó su convencimiento de que el republicano “se precipitó” al no apoyar las cuentas en un cálculo que, entendió, fue electoralista. “A todos nos ha podido pasar, queda mucho tiempo para las elecciones”, dijo condescendiente.

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Maragall recibió duras críticas por todas partes. El socio de Colau, el socialista Jaume Collboni, afirmó: “Maragall ha dilapidado en 72 horas su credibilidad, cuando decía ‘no a todo’ y ahora dice ‘sí’ y no dice a cambio de qué o a cambio del apoyo de los comunes al presupuesto de la Generalitat. Nunca había visto un gesto de tanta subordinación de Barcelona a la política catalana liderada por ERC y el señor Maragall”.

Desde Junts, la diputada y concejal Elsa Artadi reprochó a ERC que haya “aprovechado el ‘no’ de la CUP para abrir las puertas a los comunes, que han demostrado que tienen entre sus objetivos romper la mayoría del independentismo”. “Maragall se convierte en la muleta del peor Gobierno que ha tenido Barcelona, ha renunciado a hacer oposición o ser un candidato creíble”, remachó.

La semana pasada, y contra todo pronóstico, Maragall anunció su ‘no’ a la tramitación inicial de las cuentas, en una decisión consensuada con la dirección de ERC, aseguran fuentes próximas al concejal. El miércoles pasado se tramitaron con los tres votos de Barcelona pel canvi, el partido fundado por Manuel Valls, que ahora lidera Eva Parera. Pero “el escenario se rompió al anunciar la CUP su no al presupuesto y ofrecerse los comunes a pactarlos”. Según estas fuentes, el cambio de cromos de los comunes supondrá una “herida abierta” que marcará lo que queda de mandato en el Consistorio.

Antes Maragall afrontará el trago de votarle las cuentas a Colau en el último pleno del año. ”Tomamos nota, no estamos cambiando nuestra posición en el Ayuntamiento y servimos al interés general asumiendo la contradicción entre lo que votamos y votaremos”, insistió. Y advirtió de que seguirán “siendo críticos y ejerciendo la oposición en Barcelona”. El próximo viernes hay pleno, pero ninguna gran cuestión ejecutiva en el orden del día.

La incógnita sobre el cabeza de lista republicano en 2023

Ernest Maragall compareció este lunes en la sala de prensa del Parlament arropado por tres concejales del grupo municipal del Ayuntamiento y dos cargos de la federación de Barcelona de ERC. Preguntado por el cambio de cromos entre comunes y ERC en los presupuestos tras su negativa a apoyar las de Ada Colau afecta a su credibilidad como candidato a las municipales de 2023, resolvió: “Es la menor de las cuestiones”. “Tengo suficiente experiencia para saber que estas cosas llegan, pasan, se asumen y los eventos futuros dirán qué significan en consecuencias personales y políticas, hay tiempo”. 
Maragall, que tiene 78 años, insistió en que la comparecencia de ayer muestra “la capacidad del grupo municipal de tener posición propia y defenderla con la cara bien alta actuando en nombre del interés general del país y será reconocida y entendida por la ciudadanía”.
A 18 meses de las elecciones, quién será el candidato de ERC en Barcelona es una incógnita. En junio pasado Maragall dejó en manos de su partido —“y de los médicos”, dijo— su futuro como cabeza de lista. En julio, el president Pere Aragonès mostró en una entrevista su apoyo a la eventual candidatura. Mientras, la actual delegada de la Generalitat en Madrid, Ester Capella, que ha sido concejal, diputada y consejera, se ha postulado para acompañar al veterano político en la lista.

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Sobre la firma

Clara Blanchar

Centrada en la información sobre Barcelona, la política municipal, la ciudad y sus conflictos son su materia prima. Especializada en temas de urbanismo, movilidad, movimientos sociales y vivienda, ha trabajado en las secciones de economía, política y deportes. Es licenciada por la Universidad Autónoma de Barcelona y Máster de Periodismo de EL PAÍS.

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