ERC anuncia que no apoyará el primer trámite de los presupuestos de Ada Colau en Barcelona

Comunes y PSC imploran a la oposición que se abstenga en la aprobación inicial de las cuentas

La alcaldesa Ada Colau conversando con Ernest Maragall en 2020, en una imagen de archivo.
La alcaldesa Ada Colau conversando con Ernest Maragall en 2020, en una imagen de archivo.Albert Garcia

El socio preferente del gobierno de la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, ha dicho basta. ERC, el partido que tanto durante el mandato pasado como en los dos años que van del actual ha apoyado la mayoría de grandes iniciativas del ejecutivo de coalición entre los comunes y el PSC, ha anunciado este lunes que votará no a la aprobación inicial de los presupuestos de 2022. Será la primera vez que no los respalden, tras hacerlo el año pasado y el anterior, y después de meses advirtiendo de que se disponían a ejercer la oposición. Los republicanos argumentan el sonoro ‘no’ por los incumplimientos de acuerdos presupuestarios anteriores, y han elegido anunciarlo en la Rambla, el paseo aguarda su reforma desde hace 2.000 días.

A solo dos días de la votación, en una iniciativa insólita, el ejecutivo municipal ha pedido al resto de la oposición que se abstenga para superar el primer trámite del proyecto y seguir negociando las cuentas hasta el 23 de diciembre, cuando llegarán al pleno. “Estamos muy sorprendidos, es una aprobación inicial, quedan semanas, si estas cuentas son de alguien es de ERC, que con quien lo acordamos en 2021 y se cumple en un 90% de ejecución, los acuerdos se cumplirán. Este no pone en peligro 400 millones de euros en 2022″, ha lamentado el concejal de Presupuesto, Jordi Martí. Es una “irresponsabilidad” y un “arrebato imprudente y electoralista”, ha añadido. También el ejecutivo pero desde el PSC, Jaume Collboni, ha implorado también la abstención para poder tener “un presupuesto expansivo, con casi 900 millones de inversión en un momento de crisis económica”.

Los votos de los diez concejales republicanos permitían superar el trámite holgadamente; pero en realidad a Colau le bastan tres votos para sacarlos adelante, lo que, de no producirse la abstención que reclama, traslada todas las miradas hacia los partidos con menor representación y representantes de la derecha. Junts (cinco concejales) ya ha dicho este lunes que se opone al proyecto, al tiempo que, por boca de Elsa Artadi, ha celebrado que ERC “que ha ejercido un tripartito de facto con BComú y PSC, se aleje de políticas que perjudican a Barcelona”.

Ciutadans (tres concejales) ha mostrado hasta la fecha rechazo a las cuentas y política fiscal de Colau. El concejal naranja Paco Sierra, que siempre critica lo que entiende que es “un sablazo fiscal”, ha dejado bien claro que solo las apoyaría si se retrocediera a las ordenanzas fiscales de 2019. Una posibilidad harto improbable. Desde el PP (dos concejales), Josep Bou ha sido ambiguo: ha manifestado que las organizaciones deben tener presupuesto, sin ir más allá. Quien no se ha pronunciado es Barcelona pel canvi (dos concejales, el partido con el que se presentó el ex primer ministro francés, Manuel Valls, que ya no está en el Ayuntamiento), que lidera Eva Parera y cuenta con la concejal no adscrita (tras salir de Ciutadans), Marilén Barceló. No hablarán hasta el miércoles, han dicho fuentes del partido.

Al anunciar su negativa a apoyar las cuentas, el presidente de los republicanos en el consistorio, Ernest Maragall, ha argumentado: “Votaremos ‘no’ con absoluta convicción y responsabilidad. El gobierno Colau-Collboni se lo ha ganado a pulso en estos dos años de incumplimientos, de menoscabo de los barrios y la ciudad y por la falta de proyecto y horizonte para Barcelona”. Maragall se ha referido a los incumplimientos de los acuerdos presupuestarios de 2020 y 2021 y ha añadido que echa de menos en el proyecto de 2022 “un nuevo modelo menos dependiente del turismo, un urbanismo que cree ciudad, el ámbito de la limpieza y civismo o la dimensión metropolitana de Barcelona”.

La próxima votación que afrontan los presupuestos está prevista para el miércoles en la comisión de Economía y Hacienda. Sería el paso previo a la votación definitiva en el pleno de diciembre. Si no consigue apoyo, Colau podría retirar el punto del orden del día y aplazar la votación a comienzos de 2022. ERC sí permitió, con su abstención, la tramitación de las ordenanzas fiscales, que deben aprobarse en diciembre para que el consistorio las pueda aplicar en fecha 1 de enero.

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El proyecto de cuentas presentado por Colau en septiembre alcanza las cifras récord de 3.400 millones de euros (un 4,7% más que en 2020), de los que 903 serán inversiones (un 13% más). Para invertir, el ejecutivo municipal estima que contará con 150 millones procedentes de los fondos europeos Next Generation.

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Sobre la firma

Clara Blanchar

Centrada en la información sobre Barcelona, la política municipal, la ciudad y sus conflictos son su materia prima. Especializada en temas de urbanismo, movilidad, movimientos sociales y vivienda, ha trabajado en las secciones de economía, política y deportes. Es licenciada por la Universidad Autónoma de Barcelona y Máster de Periodismo de EL PAÍS.

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