CC OO denuncia a Glovo ante la Inspección de Trabajo en Cataluña por intentar esquivar la ‘ley rider’

La normativa entra en vigor este jueves y la plataforma prevé contratar a 2.000 repartidores y complementarlos con trabajadores autónomos

Repartidores de Glovo, Deliveroo y Uber Eats esperando algún servicio en Barcelona.
Repartidores de Glovo, Deliveroo y Uber Eats esperando algún servicio en Barcelona. Reuters

La ley que regulará las condiciones laborales en el sector de las plataformas de reparto a domiclio entrará en vigor el próximo jueves y las empresas tratan de encajar el impacto que tendrá en su modelo de negocio. Deliveroo ha decidido dejar de operar en España, UberEats prepara una subcontratación de su flota y Glovo ha anunciado un modelo híbrido: contratará a 2.000 repartidores (sin especificar en qué condiciones) pero contará también con riders autónomos. El sindicato CC OO en Cataluña ha anunciado este lunes que ha presentado dos denuncias ante Inspección de Trabajo contra el plan de la empresa barcelonesa.

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La ley rider, de un único artículo, recoge el sentido de la mayoría de sentencias judiciales de los últimos años —incluidas dos en el Tribunal Supremo— y establece que sobre los repartidores que trabajan para las aplicaciones móviles hay “presunción de laboralidad”, es decir, que son asalariados. “La estructura de estas plataformas está basada en una huida de las condiciones de laboralidad. Lo expresa la ley rider, pero a la práctica es lo que los tribunales ya hace tiempo que exponían”, ha destacado Carlos Pellejero, secretario general de la Federación de Servicios a la Ciudadanía del sindicato. “Las plataformas desoyen la responsabilidad que tendrían que tener y ya se saltaban la ley. Realmente no tendría que haber hecho falta esta nueva normativa”, añade.

Pese a la entrada en vigor de la ley, la compañía fundada en 2015 por Oscar Pierre y Sacha Michaud ha anunciado un modelo que, asegura, le permite tener una doble vía en las relaciones laborales con sus trabajadores. Por un lado, contratará a 2.000 repartidores en España. “No tenemos noticias de las condiciones con las que se van a contratar a estos repartidores. Tenemos que ver cuál sería el convenio colectivo que se aplicará”, ha expresado Ramón González, secretario general de la federación de servicios de CCOO en Cataluña.

Por otro lado, Glovo se reserva la posibilidad de seguir trabajando con repartidores autónomos (el sindicato calcula que unos 8.000 en España). Para hacerlo ha introducido dos cambios en su relación con estos riders: el registro libre en la aplicación y la eliminación del sistema de valoración de los repartidores que influía en la designación de pedidos por parte del algoritmo de la app. La empresa cree que el modelo da más independencia y flexibilidad a los riders y cumple con los criterios de ajenidad y dependencia que marca el Estatuto de los Trabajadores para distinguir un asalariado de un autónomo. Según el modelo, afirma la empresa, se podrán fijar los precios de sus servicios, podrán subcontratar entregas o negarse a realizarlas sin penalización.

Este sistema, sin embargo, lo ponen en duda expertos en regulación laboral. Y CC OO quiere que también se pronuncie sobre ello la Inspección de Trabajo. “Ponemos dos denuncias ante Trabajo, una contra el modelo que mantiene a repartidores autónomos, y otro contra el servicio de supermercado online, donde los niveles de subcontratación no son lícitos”, explica González.

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Las denuncias de CC OO se extenderán en el conjunto del Estado y se suman a las interpuestas en abril por UGT contra Amazon, Glovo y Uber Eats por externalizar el servicio de reparto.


Sobre la firma

Josep Catà Figuls

Es redactor de Economía en EL PAÍS. Cubre información sobre empresas, relaciones laborales y desigualdades. Ha desarrollado su carrera en la redacción de Barcelona. Licenciado en Filología por la Universidad de Barcelona y Máster de Periodismo UAM - El País.

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