Metro de Barcelona

El metro inaugura la parada Ernest Lluch, la estación de las dos ciudades

La nueva estación de la L5, un proyecto que se inició en 2006 para conectar más L’Hospitalet de Llobregat y Barcelona, ha costado 17,8 millones de euros de inversión

La estación de metro Ernest Lluch, el día de su inauguración.
La estación de metro Ernest Lluch, el día de su inauguración.Carles Ribas

En un andén estás en L’Hospitalet de Llobregat, y en el de enfrente en Barcelona. Una vía te lleva a la capital catalana, y la otra, a la segunda ciudad más poblada. La estación de las dos ciudades, la nueva parada de la línea 5 de metro Ernest Lluch, ha sido inaugurada este domingo tras muchos años de obras y expectativas. El proyecto empezó hace 15 años y ha tenido una inversión de 17,8 millones de euros. La nueva estación se ubica entre dos paradas —Collblanc y Pubilla Cases— que están separadas por 1,2 kilómetros, el tramo más largo entre dos estaciones de metro que ahora cuenta con un refuerzo. Por la nueva parada se prevé que pasen 15.000 viajeros cada día. La estación ha sido bautizada con el nombre del exministro socialista asesinado por ETA: “Una persona extraordinaria y un abanderado del diálogo para resolver conflictos”, ha dicho el presidente de la Generalitat, Pere Aragonès.

Una inauguración es quizá el momento más agradecido para los políticos, y más si lo que se inaugura era algo tan esperado como una estación de metro que facilita la vida a los vecinos. Ahí estaba Aragonès, haciéndose fotos picando el billete o al lado de los trenes que ya pasan por la nueva estación, junto con el vicepresidente de la Generalitat, Jordi Puigneró, la presidenta de TMB, Rosa Alarcón, la alcaldesa de L’Hospitalet, Núria Marín, el concejal del distrito de Les Corts, Joan Ramon Riera, y la hija del homenajeado, Rosa Lluch, además de otros representantes de la fundación Ernest Lluch o personas que han tenido alguna responsabilidad en el proyecto, como el exconsejero de Territorio Damià Calvet. Fuera, en la calle, algunos vecinos se reunían en la nueva boca de metro. “Ya era hora, hacía tiempo que lo esperábamos. Nosotras vivimos aquí delante y nos hemos tragado todas las obras. Pero bueno, esto nos irá muy bien”, decían Maria Teresa y Joana, dos vecinas de esta intersección entre el barrio de Les Corts de Barcelona y el de Pubilla Cases de L’Hospitalet. “No sé por qué no habrá venido Ada Colau, porque de este lado somos de Barcelona”, preguntaba otra vecina, que celebra que ahora podrá coger el metro más rápidamente.

El proyecto se empezó a preparar en 2006, y las obras empezaron en 2008. Tres años después se terminó la obra civil de la estación, pero la construcción del interior (acondicionamiento, arquitectura y acabados de las instalaciones, así como la urbanización de la superficie) se paró por falta de presupuesto, unas obras que se reiniciaron en 2019. Ya finalizadas, esta nueva parada se convierte en la número 160 de toda la red y en un punto de conexión con la estación de TRAM y con varias líneas de autobús.

“Es un paso más hacia la igualdad de oportunidades y la equidad de acceso, también en el transporte público, y un paso más en la lucha contra el cambio climático”, ha dicho Aragonès, quien ha recordado que el uso de esta estación implica eliminar 673 toneladas de CO2 al año. “Es una estación muy importante que hemos reivindicado durante muchos años, pero el área metropolitana aún necesita más, necesitamos que se termine el tramo central de la línea 9 para conectar el Baix Llobregat con Santa Coloma de Gramenet”, ha dicho la alcaldesa de L’Hospitalet. Marín también ha recordado que Ernest Lluch, vecino de la cercana avenida de Chile, hacía mucha parte de su vida en la segunda ciudad de Cataluña: “Era una persona muy querida por todos y para nosotros, no nos ha dejado nunca”.

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