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Manresa cobija la fiesta europea de la magia

Medio millar de inscritos asisten al campeonato de la Federación Internacional de Sociedades Mágicas

Tomàs Delclós
Magia Manresa
El puesto del Màgic Andreu en la feria del Festival Magic de Manresa.EL PAÍS

Manresa alberga esta semana un cónclave de magos europeos. Se trata del campeonato continental de magia que, este año, organizan la Federación Internacional de Sociedades Mágicas (FISM) y la asociación de magos Geni que lideran May Closa y Xavier Tapias. Tenía que celebrarse el año pasado como antesala del mundial de Canadá… pero la Covid lo estropeó todo. Ambas citas se pospusieron. Y los rasguños de la epidemia todavía se notan. La organización ha tenido que reducir el aforo. Pero las ganas de encontrarse eran enormes. “Nuestra máxima aspiración es poder celebrar, por fin, un festival de magia en directo, abrir los teatros, volver a respirar la magia sin necesidad de pantallitas”, comentaba Closa.

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El certamen no es abierto al público, salvo una segunda función de la gala internacional en el teatro Kursaal. Aunque se esperaban 800 asistentes, la admisión tuvo que cerrarse por precaución sanitaria con cerca de medio millar de inscripciones. Todo el papel vendido y con lista de espera. Hasta el último momento hubo sorpresas. Por ejemplo, los rusos, que habían sido descartados, pudieron llegar.

Lo que ocupa más horas los cinco días del campeonato es el concurso. Los mejores clasificados en cada categoría tienen plaza para el mundial de Quebec de agosto de 2022. Cabe desde la cartomagia y la magia de salón a la manipulación, el mentalismo, las grandes ilusiones… Cada concursante, avalado por una sociedad mágica, tiene un tiempo limitado y es libre de proponer el espectáculo que quiera. Ello produce inevitables redundancias. Meliès y Segundo de Chomón estarían contentos si hubieran podido ver la cantidad de semovientes que se emplearon en las actuaciones. Pañuelos, maletas e incluso una hoja de papel que durante la brillante actuación de Laurent Piron se paseó por el escenario, entró y salió de cajas…Este año concursaban 75 artistas. Algunos haciendo más de lo mismo y otros capaces de innovar con algo tan sencillo como una cuerda. Hubo más de uno que manejó bolas luminosas que levitaban, pero no todos lo hicieron con el mismo arte y ello se notó en la desigual cantidad e intensidad de aplausos de un público particularmente entendido. Pero lo decisivo es el voto del jurado. La FISM, para garantizarse una cantera solvente de miembros del jurado, acostumbra a invitar a jueces aprendices que puntúan cada actuación. Su voto no se contabiliza, pero se compara con las puntuaciones que da el jurado Si no son muy discrepantes, demuestran una sintonía de criterio merecedora de confianza.

También hay una feria de tiendas de ilusionismo. Ahí ha estado el Màgic Andreu con un despliegue de pequeños artefactos. “Unos son vintage y otros actuales, los fabrico yo”. Andreu no tiene la tienda para hacer negocio. “Yo me gano la vida con los bolos, las galas, etc. Todos los ingresos de la tienda van para mi proyecto solidario en el Nepal”.

En la noche del jueves se celebró la gala de magia de cerca. Pere Rafart, Felix Guyonnet, Miguel Muñoz, Mario López y Dani Daortiz, con la ventrílocua Celia Muñoz en las presentaciones, organizaron una descomunal fiesta llena de risas con bolas, arenilla, cartulinas y barajas. La más alta expresión de la magia, de lo imposible, pero mostrada sin solemnidad, jocosamente. Eso sí, todas las risas se acallaron con el homenaje póstumo al maestro Gabi Pareras, fallecido en agosto del año pasado. Tras proyectarse un vídeo, hubo un larguísimo, entrañable aplauso.

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Pere Rafart, segundo en el mundial de Corea en la especialidad de magia de cerca, es conocido por sus intervenciones televisivas en Estados Unidos. Mientras charla contigo practica con una baraja. “Cuando voy a un bar y me ven con las cartas, algunos se piensan que soy un ludópata”. Rafart, que crea sus propios juegos, batalla por una cultura de la magia que no se fundamente en la copia. “Hay que innovar”. Ahora está comprometido con el proyecto de potenciar la histórica tienda de El Rei de la Magia. Miguel Muñoz, arquitecto de formación como Closa, ganó el Gran Prix de Corea con un austero y bello juego de bolas y agua. Muñoz considera que la magia ha conseguido popularidad en España, pero una parte del público no distingue estilos, “pasa como en el circo”. Es uno de los conferenciantes del encuentro porque “la magia se explica y se comparte entre nosotros”. Su hermana, Celia, disfruta de una repentina popularidad tras ganar el Got Talent español con un soberbio número de ventriloquía. Compagina esta práctica –”un arte afín a la magia”- con la de soprano lírica, disciplina que estudió en Helsinki. “La técnica del canto me ha ayudado mucho para el aprendizaje de la ventriloquía”. Un aprendizaje que hizo con libros, con consejos de amigos (Jaime Figueroa), consultando la tradición de la ventriloquía en Estados Unidos, ensayando con su hermano “y, básicamente, ante el espejo”.

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