LA CRISIS DEL CORONAVIRUS

Cataluña sigue sin cribar en las farmacias dos meses después de anunciarlo

El protocolo del programa está listo, pero el departamento de Salud aún analiza cómo optimizar su eficiencia

Dos personas en una farmacia de Barcelona.
Dos personas en una farmacia de Barcelona.Enric Fontcuberta / EFE

Cataluña sigue sin activar el plan de cribados en las farmacias tras dos meses del anuncio de su arranque y con una seria amenaza de otra ola de coronavirus. El secretario de Salud Pública, Josep Maria Argimon, aseguró a principios de año que el departamento activaría en febrero cribados por automuestras en las farmacias para cortar las cadenas de transmisión de personas asintomáticas tras el éxito de un programa piloto en el barrio de Les Corts de Barcelona. A pesar de contar con un protocolo definido el departamento sigue sin ejecutar el operativo. El Colegio de Farmacéuticos espera la notificación de Salud para iniciar el plan.

Los cribados comenzarán a principios de febrero”. La frase la dijo Argimon el 7 de enero en el programa Els Matins de TV3, cuando le preguntaron por la implantación definitiva del programa piloto de Les Corts, basado en diagnósticos con automuestras. Casi dos meses después, Salud sigue sin ejecutar el plan previsto. “Está prácticamente todo preparado”, aseguró el propio secretario de Salud Pública la semana pasada. “Tenemos un obstáculo, que es calcular la eficiencia de la medida por el número de muestras que se pueden recoger en cada farmacia; ya sean 40 o 100”, añadió, “y esto es lo que estamos aún discutiendo”.

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El departamento replanteó su plan de actuación con la llegada de la vacuna. Salud priorizó la administración de las dosis a la población y rebajó notablemente las pruebas diagnósticas en cribados masivos, establecidos en espacios con una incidencia alta para cortar las cadenas de transmisión en casos asintomáticos. Pero la falta de manos para “ir a buscar el virus”, como acostumbraba a reivindicar la consejera de Salud, Alba Vergés, obligó a la Generalitat a buscar alternativas. Y los cribados en las farmacias se anunciaron como una alternativa fiable para mantener la búsqueda de la covid entre la población, y a la vez no sobreutilizar los recursos humanos que están vacunando.

La vicepresidenta del Colegio de Farmacéuticos de Barcelona (COFB), Núria Bosch, confirma que el proyecto que anunció Argimon ya está preparado: “Tenemos el protocolo definido”, asegura, “y ahora esperamos a que el departamento de Salud lo ponga en marcha”. El proyecto se basa en un circuito de distribución de la muestra: la población convocada va a la farmacia a buscar el kit y se toma la muestra diagnóstica en casa. Una vez realizado el frotis nasal, la muestra se devuelve a la farmacia, que a su vez la envía a un laboratorio. Finalmente el resultado aparece en el espacio personal de la web de Salud. “Si la prueba es positiva, se notifica directamente a los CAP [centros de atención primaria]”, concisa Bosch, que añade: “Es un proyecto que integra a muchos sistemas: farmacias, laboratorios, sistemas de distribución... Sin la predisposición de todos los sectores sanitarios estaríamos mucho peor”

“Cribar es bueno”

La prueba piloto se realizó con automuestras de saliva, pero el riesgo de interferencia de otros componentes, ya sea por el tabaco o por los alimentos, por ejemplo, llevó a Salud a apostar por el frotis nasal. “La predisposición de la gente para participar en la prueba fue alta”, resume Bosch. “Las farmacias son espacios de confianza y la población se siente cómoda allí”.

El infectólogo Pere Domingo, del hospital de Sant Pau, reivindica la importancia de los cribados. “Todo lo que sea aumentar las pruebas es bueno”, asegura; “cuantos más tests se hagan, más probabilidad tenemos de encontrar casos positivos”. Según Domingo la mayor transmisibilidad de la variante británica, generalizada en Cataluña, obliga a seguir aún más la pista de las cadenas de transmisión. “La variante británica es entre un 40% y un 70% más transmisible que la anterior”, relata, “y esto se nota en los hospitales”. El infectólogo explica que si antes los encuentros familiares acababan con algunos contagios; ahora la infección es mayor. “Antes nos llegaban uno o dos miembros de una familia afectada, pero ahora nos viene la familia entera”, refleja.

Desde el Colegio de Médicos de Barcelona también consideran acertado impulsar los cribados en las farmacias. “Nosotros no queríamos que se realizaran pruebas diagnósticas en espacios aleatorios, como en un supermercado, por ejemplo, pero una farmacia ofrece un contexto sanitario”, asegura el vicepresidente Jaume Sellarès. La tardanza en la ejecución del plan, admite, puede crear frustración: “si se genera una expectativa y luego no se cumple es complicado”.


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