La crisis del coronavirus

La comunicación durante los rebrotes genera roces entre Torra y Esquerra

Los republicanos creen que el 'president' intenta patromonializar el nombramiento del secretario de Salud Pública

El presidente de la Generalitat, Quim Torra, junto al director de Salud Pública, Josep Maria Argimon (d), en una rueda de prensa
El presidente de la Generalitat, Quim Torra, junto al director de Salud Pública, Josep Maria Argimon (d), en una rueda de prensaEnric Fontcuberta / EFE

Uno de los aspectos espinosos de la gestión de la pandemia en Cataluña ha sido el de la comunicación. El propio Quim Torra aceptó el pasado miércoles en el Parlament que había fallos en ese ámbito. La decisión, ayer, del president de comparecer junto al recién nombrado secretario de Salud Pública, el doctor Josep Maria Argimon, en lugar de con la consejera republicana Alba Vergés, levantó suspicacias entre la oposición. El PSC instó al president a que aclare si confía en Vergés. Fuentes de ERC defienden a la consejera y aclaran que comparece cuando “tiene algo que decir”, una crítica implícita a la intervención de Torra. En la Generalitat descartan que el president busque tener “una bata blanca” a su lado para escenificar más solvencia técnica.

Torra compareció ayer para insistir en la responsabilidad individual para frenar los rebrotes. “Estamos ante los 10 días más importantes del verano, para saber si con la solidaridad de todos podemos rebajar esta crítica situación, porque si no lo conseguimos, tendremos que retroceder”, advirtió el president, tras un fin de semana en el que Gobiernos como el de Francia o Noruega recomendaron a sus ciudadanos no viajar a Cataluña.

La decisión de Torra de comparecer junto a Argimon ha reabierto varios debates en el seno del Govern, con el telón de fondo del enfrentamiento continuo en el que viven sus socios, Junts per Catalunya y ERC. El primero, el hecho de que en la estrategia de comunicación diaria no hubiera un experto. No eran pocas las voces que pedían comparecencias más técnicas, pero no se optó por ese modelo.

Cataluña nunca tuvo lo que sería el equivalente a Fernando Simón en las ruedas de prensa del Gobierno o a un Anders Tegnell, el epidemiólogo que día a día informa a los suecos sobre la pandemia. Según ERC, fue Torra quien pidió que fueran los consejeros los que dieran la cara todos los días. La versión desde el Palau es radicalmente distinta y dicen que fueron los republicanos la que se resistieron a que saliera un experto.

El esfuerzo humano para ofrecer las ruedas de prensa durante el confinamiento se vio empañado por polémicas como el baile de cifras sobre infectados o la improvisación de Torra en medidas como la mascarilla que regalaba la Generalitat, que generaron alguna confusión entre la ciudadanía.

Varias voces dentro del Palau abogaban por darle un perfil más técnico a las comparecencias, ya en la fase de los rebrotes. Uno de los problemas fue que la Secretaría de Salud Pública estuvo vacante durante más de 40 días, tras la renuncia de Joan Guix por motivos de salud. El perfil de Argimon funciona a nivel de medios, pero desde el despacho de Torra niegan que se quiera implantar el formato de un Simón catalán.

En ERC molesta la “patrimonialización” que hace el propio Torra de Argimon. En el pleno del Parlament de la semana pasada, pero también en la asamblea refundacional de Junts, el president dijo que el fichaje había sido suyo. Fuentes de ERC insisten en que Argimon, que ya ostentaba la dirección del Instituto Catalán de Salud, fue propuesto por Vergés.

La oposición criticó la aparición de Torra tanto por su fondo como por las formas. “Comparece junto a Argimon para no decir nada que no fueran lugares comunes. ¿El president mantiene la confianza en Vergés?”, se preguntó la portavoz del PSC, Eva Granados. No en pocas ocasiones, desde Presidencia, ha habido quejas sobre la política de comunicación del equipo de Vergés y aseguran que declinó en su día comparecer, por ejemplo, cuando se aprobó la reforma de la ley catalana de Salud Pública bajo la cual se amparaban ciertas restricciones. Desde ERC insisten en que Vergés “no se esconde” y recuerdan que la consejera salió en rueda de prensa la semana pasada y hoy lo volverá a hacer.

Entre los republicanos las críticas cada vez son más directas contra Torra. El alcalde de Lleida, Miquel Pueyo, se quejó en el pasado sábado en La Vanguardia de que no le consultó sobre el cierre perimetral. “Todavía hoy creo que era el president el que había de dar la cara ante los leridanos. Yo lo pedí pero no quiso o no pudo”, dijo Pueyo. Torra le acusó de mentiroso. La portavoz de ERC, Marta Vilalta, pidió ayer trabajar más en la coordinación entre todos.

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