Los olivos centenarios quedan protegidos por ley en Cataluña

El texto atiende una antigua reivindicación de los alcaldes de las Terres de l’Ebre para frenar el expolio

Olivos centenarios para vender en un vivero de Amposta (Tarragona).
Olivos centenarios para vender en un vivero de Amposta (Tarragona).Josep Lluis Sellart

El Pleno del Parlament ha aprobado este miércoles con el voto a favor de todos los grupos y la abstención de los comunes y la CUP una ley que protege a los olivos centenarios de Cataluña. Se trataba de una antigua reivindicación de los grupos ecologistas y los alcaldes de las Terres de l’Ebre, el territorio en el que se concentran estos árboles monumentales y que llevó al propio Síndic de Greuges a reclamar la adopción de medidas efectivas para acabar con el expolio de este patrimonio natural, paisajístico y cultural.

El debate previo a la aprobación de la ley ha evidenciado un amplio e insólito consenso político para dar luz verde a un texto de 24 artículos impulsado por el PSC y que desde ahora prohíbe la extracción, trasplante y comercialización de los llamados olivos monumentales, como ha recordado Jordi Terrades, el diputado socialista que ha ejercido de relator. “La ley es un punto de partida necesario y que no admitía más retrasos”, ha asegurado.

En el territorio de la llamada Mancomunidad de la Sènia, que agrupa poblaciones limítrofes entre Cataluña, la Comunidad Valenciana y Aragón, se han inventariado cerca de seis mil olivos monumentales, de los que 2.500 están plantados en nueve municipios de Cataluña. 1.495 de ellos están en el término municipal de Ulldecona. Las estimaciones que hoy han aflorado en el debate parlamentario es que en los últimos años se han arrancado alrededor de 2.000 de estos árboles centenarios en Cataluña, en lo que ha sido un imparable expolio que ha ido a parar a jardines particulares.

La ley considera protegido al olivo que tenga un perímetro de tronco igual o superior a los 350 centímetros medido a una altura de 130 centímetros del suelo o que bien que tenga una edad superior a los 350 años. En el caso de los olivos de tronco fragmentado, el perímetro es el total obtenido reconstruyendo la forma teórica del tronco entero. Del mismo modo, se declara protegido el olivar monumental, entendido como el recinto agrícola que tenga plantados en una hectárea un mínimo de 20 olivos. La alcaldesa de Ulldecona, Núria Ventura, asegura que en su municipio hay un ejemplar que tienen 1.705 años de antigüedad y que es el olivo más antiguo de España.

Los comunes y la CUP se han abstenido en la votación al considerar que la ley debería haber sido más ambiciosa en la protección de los olivos. Para dar más énfasis a su posicionamiento la diputada anticapitalista Natàlia Sànchez ha mostrado una fotografía del expresidente de la Generalitat Pasqual Maragall junto a un olivo inmenso que escapará a la protección de la ley. La ley prevé la realización de un inventario oficial con cada uno de los olivos afectados por la ley.

Ciudadanos, por su parte, ha defendido hasta el último momento la enmienda que reclamaba una subvención anual de 300 euros por olivo monumental o de 600 en el caso de un olivar. El consejero de Territoprio y Sostenibilidad, Damià Calvet, se ha comprometido a que esta cuestión se incluya en el reglamento de la ley que se ha comprometido a impulsar. “Si no queremos que se arranquen y comercialicen los olivos, alguna compensación habrán de tener los agricultores”, asegura Terrades.

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La ley aprobada por el Parlament se ha inspirado en la que está en vigor desde 2006 en la Comunidad Valenciana y que, al prohibir que se arrancasen allí los olivos, disparó las extracciones en Cataluña. Aquella ley establece sanciones de hasta medio millón de euros para quienes talen o arranquen olivos monumentales, una definición que allí también se aplica a los árboles con un perímetro de 350 centímetros.

El diputado del PP Alejandro Fernández se ha felicitado de que, en el caso de la ley catalana, “el régimen sancionador sea efectivo y razonable, no como está pasando en la Comunidad Valenciana”. La multa máxima en el caso de Cataluña es de 48.000 euros por deteriorar, arrancar o trasplantar olivos, comercializar con ellos o tener en un ejemplar en el jardín.


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