Colau baja la tasa de terrazas, que ganarán mesas a costa de los coches

El 30% de bares y restaurantes que no tienen espacio en la calle lo podrán pedir

Corte de tráfico de Torrent de L'Olla en Gràcia para dar más espacio al peatón.
Corte de tráfico de Torrent de L'Olla en Gràcia para dar más espacio al peatón.Massimiliano Minocri

Las terrazas de bares y restaurantes de Barcelona podrán mantener o ganar espacio a costa del coche porque la calle será el espacio más seguro para guardar las distancias entre las personas. Ese es el planteamiento que sostiene ahora el Ayuntamiento, que también rebajará el 75% de la tasa de las terrazas, y acepta así las demandas del gremio de restauración. La pandemia ha castigado severamente a bares, restaurantes y comercio de proximidad, que emplean a unas 160.000 personas.

El cambio de posición del Consistorio fue celebrado inmediatamente por el gremio de la restauración: “Ahora el mensaje del Ayuntamiento ha sido claro y contundente”, subrayaba ayer una nota de un colectivo que se levantó en pie de guerra a principios de este año con la subida de las tasas. Ahora, llevan cerca de dos meses con las persianas bajadas y pedían medidas especiales para evitar una sangría entre los 9.000 bares y restaurantes que ya perderán buena parte de su clientela ante un verano que se avecina sin turismo. Toda la oposición municipal, desde ERC, pasando por Junts y acabando por Barcelona pel Canvi y el PP, respaldaron los cambios introducidos. De hecho, los restauradores mantuvieron reuniones con la mayoría de ellos en búsqueda de apoyo y presionar al gobierno de Ada Colau y PSC.

Las medidas fueron anunciadas ayer por el primer teniente de alcalde, Jaume Collboni, y por la regidora de Urbanismo, Janet Sanz. La rebaja del 75% de la tasa de las terrazas se aplicará desde que acabe el estado de alarma —el impuesto está en suspenso desde el 16 de marzo— y hasta el 31 de diciembre, aunque se podría revisar. Una rebaja que supondrá una disminución de ingresos de 7 millones para las arcas municipales.“La idea es poner la calle a disposición de la actividad económica, tanto para bares como para el comercio de proximidad. Es muy importante activar el consumo y preservar el propio tejido de la ciudad”, comentó Collboni al presentar las medidas.

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El decreto del Gobierno de desescalada prevé un máximo del 50% de ocupación de las terrazas de bares y restaurantes. La medida que aplicará ahora el Ayuntamiento busca contrarrestar esa merma a costa de ocupar espacio de los coches: “Bien estacionados en la calzada o en carriles de circulación, como se hizo en las calles que rodean a la Sagrada Familia el mandato pasado”, concretó Sanz. La reserva de espacio de parte de la calzada de Consell de Cent, ya pintada esta semana, puede ser un ejemplo de las nuevas áreas de crecimiento provisional. Barcelona cuenta con unas 6.000 terrazas y la mayoría de ellas tienen cuatro mesas. “Es una excepción que durará lo que dure la excepción y que pretende facilitar la actividad económica, pero no a costa del peatón ni de las medidas de distancia, sino ganando espacio al coche”, insistió la edil.

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Con ese objetivo de apoyar la actividad económica, el 30% de los bares y restaurantes que ahora no tienen terraza la podrán pedir. Unas peticiones que aseguraron se atenderán de forma rápida por un equipo d

e técnicos que ya se ha montado. “Es una medida que beneficia a todos, a los vecinos y los restauradores que podrán empezar antes y los comercios. Hay que evitar cierres de negocios y más desempleo”, apostilló Collboni.Las terrazas de bares y restaurantes ocupan ahora unos 59.000 metros cuadrados de superficie en la ciudad. El crecimiento de terrazas en paseos o en las tramas antiguas de los barrios se estudiará caso por caso, concretaron.

Más actividad de los comercios en la calle

Barcelona tiene unos 60.000 comercios en los que trabajan 152.000 personas que representan el 14% del empleo de la ciudad, según las cifras que comentó ayer Jaume Collboni para poner en evidencia la “importancia del modelo de comercio de proximidad”. El Ayuntamiento anunció que se podrán hacer más muestras en la calle, como las que ya realizan algunos distritos, como Gràcia o Sant Andreu, y ampliar el número de días de los que ya las celebran mensualmente. El propósito es estimular el consumo, por un lado, y hacer cumplir las distancias de seguridad entre las personas. “Se está adaptando el espacio público a las nuevas dinámicas. Y estas nos enseñan que hay que redefinir las prioridades como fomentar el uso de los barrios como ya se hizo hace dos semanas con la ampliación del espacio público para los peatones, sostuvo Janet Sanz. Una ocupación de calzadas que, como la ampliación de las terrazas, se hará a costa de tráfico. “Pido a todos que se corresponsabilicen porque estamos en un momento muy complejo”, añadió.





Sobre la firma

Blanca Cia

Redactora de la edición de EL PAÍS de Cataluña, en la que ha desarrollado la mayor parte de su carrera profesional en diferentes secciones, entre ellas información judicial, local, cultural y política. Licenciada en Periodismo por la Universidad Autónoma de Barcelona.

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