CORONAVIRUS

Cataluña prohíbe actos de más de 1.000 personas a causa del coronavirus

La Generalitat limita el acceso a los actos sociales a un tercio de su aforo

Miquel Buch, Quim Torra y Alba Vergés, en rueda de prensa, de izquierda a derecha. En vídeo, sus declaraciones. EUROPA PRESS | VÍDEO: ATLAS (EUROPA PRESS | VÍDEO: ATLAS)

Cataluña suspende las actividades colectivas en espacios cerrados o abiertos con aforo de más de 1.000 personas a partir de este jueves. El presidente de la Generalitat, Quim Torra, ha anunciado que esto afecta a espectáculos públicos, actividades culturales y cualquier otro evento que suponga una aglomeración de personas. Para los actos de menos de 1.000 personas deberá reducirse la asistencia a un tercio del aforo para evitar aglomeraciones en lugares cerrados. Torra ha explicado también que todos los eventos deportivos se realizarán a puerta cerrada, excepto en los que participen menores de edad, que podrán estar acompañados por algún adulto. “Hemos empezado a tomar medidas en el sistema sanitario”, ha apuntado la consejera Alba Vergés. Salud ha dado la orden de que todos los procedimientos que no sea prioritarias o urgentes han de evitarse. La Generalitat también estudia un plan de medidas económicas para paliar efectos económicos del coronavirus y prepara una partida extraordinaria para reforzar el sistema de salud.

El Govern ha elevado de prealerta a fase de alerta el plan de emergencias de enfermedades transmisibles de alto riesgo “para poder mantener esta situación de seguimiento y contención” de la crisis del coronavirus. Cataluña ha registrado 125 casos positivos de coronavirus, tres de los cuales han fallecido. Además, hay 400 profesionales sanitarios aislados preventivamente tras entrar en contacto con casos positivos.

La consejera de Salud ha apuntado que Cataluña sigue en “fase de contención” porque tiene una situación de transmisión “muy controlada”, pero ha anunciado que las nuevas medidas responden a la intención preventiva de aumentar la “protección comunitaria”. “Prevemos un aumento de casos como el que tuvimos, pero quizás más intenso”, ha advertido Vergés. El nuevo paquete de medidas estará activado a partir de este jueves y se prolongará, al menos, durante 15 días. El secretario de Salud Pública, Joan Guix, ha admitido que hay algún caso comunitario, pero “eso no es un cambio cualitativo” en la situación epidémica en Cataluña. “La importancia no es si tenemos casos comunitarios, porque los tenemos. Pero estamos en la investigación epidemiológica en curso. Mayoritariamente, todas las cadenas están identificadas”, ha indicado.

El Servicio Catalán de la Salud (CatSalut) también ha preparado un paquete de medidas para adecuar los recursos a la demanda creciente de servicios que causa la crisis del coronavirus. Entre ellas, retrasar visitas no urgentes y aplazar pruebas de alto riesgo de contagio. En atención primaria, en concreto, el CatSalut ha instado a fomentar canales de atención no presenciales (consultas telefónicas y e-consulta), flexibilizar agendas para atender la demanda espontánea y retrasar algunas pruebas como las espirometrías y las suturaciones dentales, que suponen una mayor exposición al contagio del coronavirus. En los hospitales, Salud recomienda limitar los acompañantes de los pacientes y las visitas a enfermos ingresados y deja también a decisión de los centros el aplazamiento de consultas e intervenciones programadas no urgentes. “Son medidas para proteger profesionales y reorganizarnos para poder dar la atención que necesitan estas personas con coronavirus”, ha dicho Xenia Acebes, directora del área sanitaria del CatSalut.

Por su parte, el Ayuntamiento de Barcelona ha decidido, reducir la actividad institucional durante los próximos 15 días. El equipo de Gobierno de Ada Colau ha cerrado hasta el 27 de marzo los 58 casales de ancianos de la ciudad y suspende, hasta la misma fecha, las audiencias públicas, los consejos de barrio y los de distrito. En el Consistorio ya han dado positivo en la enfermedad tres personas y 70 se encuentran en cuarentena en sus domicilios, entre ellos los concejales Jaume Collboni, Jordi Martí, Montse Ballarín y, desde hoy, Rosa Alarcón.

“Debemos reducir el ritmo de la ciudad y posponer reuniones, acontecimientos, viajes, desplazamientos que se puedan hacer en otro momento. Somos conscientes de que tendrá una implicación en turismo, restauración, comercio… y queremos dar un mensaje de tranquilidad. Las diferentes áreas del Ayuntamiento se están poniendo en contacto con todos los actores implicados para informarles que el Consistorio siempre les va a acompañar”, ha destacado esta mañana Colau.

La alcaldesa ha comparecido junto a la regidora de salud, Gemma Tarafa, y de la gerente de la Agencia de Salud Pública de Barcelona (ASPB), Carme Borrell. Tarafa ha asegurado que el cierre de escuelas no está “todavía sobre la mesa” al no tratarse de un colectivo de riesgo. “Necesitamos avanzar en el tiempo conteniendo el número de contagios, rebajar el ritmo de la ciudad sin pararla, proteger los colectivos vulnerables y evitar el colapso del sistema sanitario”, ha destacado la concejala de salud.

Además del cierre de los casales de ancianos, también se suspenden, hasta el 27 de marzo, las actividades grupales de estos colectivos en las bibliotecas, centros cívicos, casales… El Ayuntamiento reforzará los servicios de teleasistencia y se limitará en un tercio, a toda la población, el aforo de los centros cívicos.

Durante la mañana de este jueves se mantendrán reuniones con los responsables de los transportes metropolitanos para tratar temas como la intensificación de la higiene de estos espacios o proponer que la ciudadanía entre de forma escalonada en los centros de trabajo. “La afectación del virus no es una cuestión individual sino colectiva. Si nos dicen que el protocolo nos pide que nos quedemos en casa hay que hacerlo para no transmitirlo. No debemos pensar en clave individual sino colectiva”, ha mantenido Colau.






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