La defensa de Fernández Díaz se lanza contra los mensajes de teléfono que lo implican en Kitchen
El abogado del exministro del Interior trata de sembrar dudas sobre la veracidad de los SMS aportados por su número dos


La defensa de Jorge Fernández Díaz, ministro del Interior de Mariano Rajoy de 2011 a 2016, ha dado este jueves un paso al frente para intentar desacreditar uno de los principales indicios que lo sientan en el banquillo por el caso Kitchen. El abogado del expolítico del PP, Jesús Mandri, ha tratado de sembrar dudas sobre la veracidad de un mensaje telefónico que Francisco Martínez, ex secretario de Estado de Seguridad y antiguo número dos del ministro, llevó a un notario para evidenciar que su jefe estaba al tanto de la operación de seguimiento al extesorero popular Luis Bárcenas activada en 2013.
Aunque hasta ahora no se ha exteriorizado demasiado, Fernández Díaz y su excolaborador, que era una persona de su máxima confianza, mantienen posiciones enfrentadas en la vista oral de Kitchen, lo que ya provocó un duro encontronazo en la fase de instrucción. El exministro repite que nunca supo nada de ese despliegue policial sobre Bárcenas, ni de la captación como confidente de su chófer. Sin embargo, Martínez no solo asegura que él siempre creyó que esa operación era legal, sino que además su jefe la conocía. De hecho, para tratar de acreditarlo, llevó a dos notarios dos mensajes que, según dijo, le envió su superior durante el desarrollo de los seguimientos. Esos SMS se refieren al conductor y a la sustracción de dispositivos electrónicos de Bárcenas.
Enrique Franch, que ha testificado este jueves, es uno de esos notarios. Según ha explicado el fedatario al tribunal, Martínez le aportó en octubre de 2019 —cuando la investigación sobre Kitchen escalaba hacia la cúpula de Interior— un mensaje que reza: “La operación se hizo con éxito. Se ha volcado todo (2 Iphone y 1 Ipad)”. El compareciente ha explicado que él no puede constatar al 100% que ese mensaje lo remitiera Fernández Díaz. Pero, a continuación, ha precisado que el ex secretario de Estado le “manifestó” que ese SMS lo recibió desde el número del exministro; que él mismo comprobó que Martínez tenía guardado ese móvil a nombre de su superior; y que, si hubiera visto que se correspondía con otro teléfono, lo hubiera hecho constar en el acta.
“A mí lo que me dijo Francisco Martínez es que había habido una operación, que algo había salido mal y que le estaban intentando responsabilizar a él”, ha contextualizado Enrique Franch a preguntas de la Fiscalía Anticorrupción, que considera ese SMS como una prueba clave de la implicación del ministro. Sin embargo, el abogado de Fernández Díaz ha apretado al notario para dejar claro que este no puede acreditar que el mensaje, cuya autoría niega su cliente, sea del exmiembro del Gobierno.
—¿Usted puede dar fe de cuál es el origen del mensaje? —se ha lanzado el letrado durante el interrogatorio.
—No —ha contestado el notario.
Las acusaciones tratan de encajar las piezas del puzle. Y la fecha de ese SMS, presuntamente enviado por Fernández Díaz, adquiere una relevancia clave. El mensaje aportado por Martínez al fedatario se encuentra fechado el 18 de octubre de 2013. El comisario Enrique García Castaño, alias El Gordo o Big, relató al juez instructor Manuel García-Castellón que el chófer de Bárcenas le entregó en ese mes unos dispositivos electrónicos sustraídos a Bárcenas, que la trama clonó para apoderarse de su contenido. De hecho, el comisario José Manuel Villarejo, también implicado en el espionaje, apuntó la frase “Relación cocinero—copiando Tfnos [sic]” en sus agendas el 17 de octubre de ese año, junto al apodo de “Big”.
Precisamente, dos agentes que se encontraban en aquella época bajo el mando de El Gordo —en la Unidad Central de Apoyo Operativo (UCAO)— han relatado este jueves al tribunal que participaron en un volcado de, al menos, dos dispositivos electrónicos (un teléfono Iphone y una tableta Ipad) en ese octubre de 2013. Según han detallado, García Castaño los citó en un restaurante de la cadena Vips, adonde llegó acompañado de un confidente, cuya identidad no reveló, que les entregó los aparatos. Ellos copiaron su contenido en un ordenaron y se lo llevaron. Los dos agentes han añadido que, aunque entonces no sabían que se trataba del chófer de Bárcenas (Sergio Ríos), por informaciones posteriores les encaja que ese anónimo fuera él.
Uno de estos policías ha remachado que el material copiado se plasmó en un extenso documento en formato PDF, cuya estructura es “compatible” con el PDF aportado por García Castaño a la Audiencia Nacional como supuesta prueba de que le habían sustraído información a Luis Bárcenas contenida en esos aparatos electrónicos. Ese material incluye mensajes de teléfono (SMS y wasaps), emails y la agenda de contactos. “Recuerdo que eran dos dispositivos de la marca Apple (un teléfono y una tableta ) y recuerdo vagamente un tercero, un teléfono, pero que no era Apple”, ha contado el funcionario.
“Fue en octubre de 2013. Creo que recordar que fue hacia la mitad del mes. Hacia el 12-15. Fue en horario de mañana. Un día laborable”, ha puntualizado el otro agente, que ha subrayado que el contenido volcado se guardó en un pendrive, que quedó finalmente en poder de El Gordo.
Las vigilancias
Por otra parte, el sumario ya aportaba bastantes evidencias (partes y fotografías) de que altos mandos de la Policía pusieron en marcha seguimientos al entorno de Luis Bárcenas en el verano de 2013; pero el desfile de agentes ante el tribunal ha afianzado esa idea. Cuatro agentes de dos unidades distintas ya confirmaron el martes y miércoles que coordinaron o participaron en las vigilancias desplegadas durante meses sobre la esposa del extesorero, Rosalía Iglesias. A ellos se han sumado este jueves otros cinco funcionarios de la Unidad Central de Apoyo Operativo (UCAO), dependiente de la Comisaría General de Información. “Hacíamos informes todos los días”, ha dicho un efectivo.
Los policías han reiterado que, para justificar su intervención, les dijeron que estaban prestando apoyo a otra unidad investigadora —el caso Gürtel corría a cargo de la UDEF— para localizar el “dinero” que el antiguo contable popular supuestamente ocultaba; pero han añadido de seguido que nunca supieron si la información recabada llegaba a sus compañeros. Ellos se la facilitaban a sus jefes. A este respecto, otro efectivo aseguró el miércoles que el comisario Enrique García Castaño, responsable de la UCAO, “monopolizaba” todos esos datos, quien supuestamente se tenía que encargar de trasladarlos. La Fiscalía Anticorrupción acusó a García Castaño por Kitchen, pero este no se sienta en el banquillo debido a su mal estado de salud (sufrió un ictus).
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