Dolores Delgado García, ex fiscal general del Estado: “Me da igual lo que digan, renuncio porque mi cuerpo está roto”

“Álvaro García va a ser el mejor fiscal general que nunca ha tenido esta carrera”, declara

Dolores Delgado, ex fiscal general del Estado, en una imagen de archivo.
Dolores Delgado, ex fiscal general del Estado, en una imagen de archivo.Emilio Naranjo Emilio Naranjo (EFE)

Dolores Delgado García renunció el lunes a su puesto de fiscal general del Estado tras dos años y medio de mandato cargado de polémicas, zarandeada desde la derecha judicial y cuestionada desde los principales partidos conservadores. El PP puso la semana pasada como condición para renovar el Consejo General del Poder Judicial que destituyeran a Delgado. Pero la fiscal general, de 59 años, ya había contado antes al presidente Pedro Sánchez su intención de abandonar el cargo por sus numerosos problemas de salud, que le impedían incluso seguir con normalidad reuniones institucionales o hacer viajes, según cuenta en esta entrevista.

Pregunta. ¿Renuncia solo por salud?

Respuesta. Absolutamente. He podido tener otros motivos para irme, porque me han atacado mucho, porque me han dicho esto o lo otro, pero es por salud. No puedo seguir. No puedo estar cancelando viajes porque no me puedo subir a un avión, y no puedo estar cancelando reuniones institucionales una tarde porque necesito tumbarme, y no puedo arrastrarme y hoy tengo la espalda mal, pero me tengo que hacer una operación de dos hernias discales del lado izquierdo. ¿Cuándo lo voy a hacer? Y tengo otras cosas. Lo primero que voy a hacer al salir de este puesto es todo un día de médicos. No he podido seguir. Para estar aquí tienes que estar al 100%.

P. El PP exigía la semana pasada para renovar el Poder Judicial que usted no siguiera al frente de la Fiscalía General del Estado. ¿Es consciente usted de que alguien podría interpretar su renuncia en esa clave?

R. Me da igual lo que digan. Nunca renunciaría si estoy pensando en lo que van a decir unos u otros. Doy un paso al lado. Estoy muy contenta y me siento muy orgullosa de lo que hemos hecho un equipo de hombres y mujeres, de lo que hice en el Ministerio de Justicia, y algún día todo lo que generamos se oirá a pesar del ruido que ha habido en torno a muchas cosas. Y aquí en la Fiscalía General del Estado ha pasado lo mismo. Hemos hecho un montón de cosas, con un proyecto muy claro y muy marcado en vulnerables, derechos humanos, género. Hemos tenido el tema de Juana Rivas, ahora tenemos el de la investigación de lo ocurrido con los inmigrantes muertos en Melilla, hemos tenido el asunto del rey emérito, hemos nombrado a un 46% de mujeres en cargos directivos de la carrera fiscal… En temas de transparencia, el último Consejo Fiscal ya se grabó porque dije que teníamos que entrar en la grabación de los consejos fiscales, luego se custodia la grabación para que, si tenemos que visualizarlo, se vea… y funcionar de otra manera.

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P. ¿Le costó mucho trabajo tomar la decisión o los médicos la empujaron a tomarla?

R. Empecé con los problemas de espalda fuertes en febrero pasado. Fui aguantando como pude; me ingresaron dos veces, tengo dos hernias discales… Me entrego al 120% y no me da la vida. No puedo estar aquí en estas condiciones, así lo he hablado con el presidente. Para estar aquí, tienes que estar al 100%, porque físicamente tienes que estar a la altura, y eso significa que a las ocho de la tarde estés igual que a las ocho de la mañana.

P. ¿Y ahora qué?

R. Yo me vuelvo a la Audiencia Nacional, yo soy fiscal. No voy a trabajar en la empresa privada, no quiero. Siempre me he movido en espacios públicos. Todos mis problemas físicos permanecen, pero no tendré la tensión que supone ser fiscal general del Estado, [otros trabajos] no requieren la entrega física de ser fiscal general del Estado. Tengo 20 días hábiles para tomar posesión en mi destino en la Audiencia Nacional, como fiscal antiyihadista. Después, voy a disfrutar de mis vacaciones por primera vez en cuatro años. Y luego me tendré que hacer un montón de pruebas médicas.

P. Hay quien dice que usted ha dimitido ahora para que la puedan nombrar fiscal de sala de Memoria Democrática en el Supremo.

R. Lo he hecho porque mi cuerpo está roto. Y, si tengo que esperar a que nadie diga nada, nunca encontraría tiempo ni el momento.

P. Con la designación de su sustituto, que será Álvaro García Ortiz, su hasta ahora jefe de la secretaria técnica de la Fiscalía, ¿no le puso ninguna pega el presidente del Gobierno?

R. Álvaro García tiene un conocimiento profundísimo de la carrera, se la conoce como la palma de la mano. Viene de 20 años en el territorio, viene de la base, ha sido presidente de la Unión Progresista de Fiscales, es experto en medio ambiente y en incendios forestales. En el tiempo que ha estado aquí ha llevado todas las relaciones institucionales. Yo estoy muy contenta porque creo que es y va a ser el mejor fiscal general del Estado que nunca ha tenido esta carrera.

P. ¿Y la sensación de que las polémicas que le han perseguido han podido tener que ver con su renuncia ahora?

R. Le repito que no puedo seguir aunque quiera. Este cargo es muy exigente para ser útil a la sociedad y preservar los derechos de los ciudadanos. Y eso no es compatible con una persona que no esté al 100%. Me da igual lo que digan… pero quiero resaltar que estoy muy satisfecha del trabajo que hemos hecho, de las personas que he propuesto para ponerse al frente de áreas esenciales de la Fiscalía. Por poner algunos ejemplos, con Teresa Peramato en violencia de género, con Beatriz Sánchez en extranjería, con Eduardo Esteban en menores, con la teniente fiscal del Tribunal Supremo… Estoy muy contenta del equipazo que se queda aquí. Y con todos los informes que hemos hecho y con la formación que hemos dado. Pese a todo el ruido, todos los bulos y todo lo demás, ha valido la pena.

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