El Gobierno no hace sitio a Feijóo ni a los ministros de Unidas Podemos en los actos de la cumbre

Biden acudirá este martes a La Moncloa con el secretario de Estado, el jefe del Pentágono y su consejero de Seguridad Nacional

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, con el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, en mayo en La Moncloa.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, con el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, en mayo en La Moncloa.Claudio Alvarez

Ni están en la lista ni se les espera. Los actos que se celebran esta semana en Madrid con motivo de la cumbre de la OTAN —no solo los oficiales, organizados por la Alianza Atlántica, sino los colaterales, que corren por cuenta del Gobierno español— han sido diseñados de tal forma que en ellos no hay sitio para los ministros de Unidas Podemos ni tampoco para el líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo, del PP.

No se trata de que se les haya excluido, aclaran las fuentes consultadas, simplemente no responden al perfil de los invitados. A la cena que ofrecerán este martes los Reyes en el Palacio Real solo asistirán los más de 40 jefes de Estado o Gobierno que asisten a la cumbre de la OTAN y sus respectivas parejas; mientras que, en paralelo, los titulares de Exteriores y Defensa, con sus acompañantes, cenarán en el Palacio de Santa Cruz, sede del Ministerio de Asuntos Exteriores.

El miércoles, el presidente Pedro Sánchez ofrecerá una “cena euroatlántica” sin precedentes, en el Museo del Prado, a los líderes de los 30 países de la OTAN y a los seis de la UE que aún no forman parte de la Alianza Atlántica (Suecia, Finlandia, Irlanda, Austria, Malta y Chipre), mientras que los ministros de Exteriores y Defensa cenarán por separado en Ifema. Es decir, no habrá ningún acto al que acudan otros miembros del Gobierno, al margen de los ministros José Manuel Albares y Margarita Robles, y tampoco representantes de otras instituciones del Estado, como el Parlamento, donde hubiera encajado la figura del líder del PP.

El martes, el Rey acudirá personalmente a recibir al presidente de Estados Unidos, Joe Biden, que llegará a la base de Torrejón de Ardoz procedente de Baviera (Alemania), donde ha participado estos días en la cumbre del G-7.

A continuación, el mandatario estadounidense se trasladará a La Moncloa, donde está previsto que mantenga un encuentro de aproximadamente una hora con Sánchez. Biden acudirá acompañado por el secretario de Estado Antony Blinken, el responsable de Defensa, Lloyd Austin, y el consejero de Seguridad Nacional, Jake Sullivan.

Será la primera vez que los dos presidentes mantienen una reunión de trabajo, más allá de conversaciones telefónicas y de sus breves conversaciones en junio y octubre de 2021, cuando coincidieron en foros internacionales. Biden se trasladará a continuación al Palacio Real, donde mantendrá una audiencia con Felipe VI.

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Durante los días de la cumbre, el Rey se recibirá también al secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, y al presidente de su Comité Militar, almirante Rob Bauer, a los presidentes de la Comisión y el Consejo Europeo, Ursula Von Der Leyen y Charles Michel, al Alto Representante, Josep Borrell, y a los jefes de Estado de Finlandia, Sauli Väinämö Niinistö, y Corea del Sur, Yoon Suk Yeol.

Por su parte, la Reina, que ya este lunes se reunirá con la esposa del presidente estadounidense, Jill Biden, será la anfitriona de los acompañantes de los mandatarios, para los que se ha preparado un programa especial en La Granja de San Ildefonso (Segovia) y Madrid.

Los 30 líderes de la OTAN dedicarán una sesión a debatir la guerra de Ucrania —en la que participará, por videoconferencia, el presidente Volodimir Zelenski— y otra a discutir sobre los nuevos retos globales (un eufemismo para referirse a China), a la que acudirán los mandatarios de Australia, Nueva Zelanda, Corea del Sur y Japón. También dedicarán una sesión al vecindario sur de la OTAN; y a la cena de los 30 ministros de Exteriores del miércoles asistirán los jefes de la diplomacia de Jordania y Mauritania.

Los ciberataques, la amenaza más probable para la cita aliada

La posibilidad de que se produzcan ciberataques, que intenten alterar su funcionamiento y dar imagen de caos, es el mayor riesgo de cuantos acechan a la cumbre, según los expertos en seguridad. El Centro Criptológico Nacional (CCN), dependiente del servicio secreto CNI, será el responsable de coordinar el dispositivo español de ciberseguridad, que blindará las discusiones de los líderes y asegurará la operatividad de las comunicaciones. Sobre el Ifema y la base aérea de Torrejón, donde aterrizarán la mayoría de las delegaciones, se decretará una “zona de exclusión de vuelos”, con especial atención a la presencia de drones.

Los aviones Awacs de la OTAN, que volarán desde su base en Alemania pero podrían desplegar en Los Llanos (Albacete) en caso necesario, vigilarán el espacio aéreo español, junto con cazas, helicópteros y una batería del Mando de Artillería Antiaérea. Más de 10.000 policías participarán en el plan de seguridad de una cumbre cuyo coste se estima en 50 millones.

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Sobre la firma

Miguel González

Responsable de la información sobre diplomacia y política de defensa, Casa del Rey y Vox en EL PAÍS. Licenciado en Periodismo por la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) en 1982. Trabajó también en El Noticiero Universal, La Vanguardia y El Periódico de Cataluña. Experto en aprender.

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