El Rey insta a Marruecos a “materializar ya” una nueva relación con España sobre “pilares más fuertes y sólidos”

Felipe VI dice que Madrid y Rabat “han acordado redefinir conjuntamente” sus vínculos bilaterales para el siglo XXI

Los Reyes reciben al embajador de Arabia Saudí en España, Azzam Abdulkarim Al-Qain, durante la recepción al cuerpo diplomático acreditado en Madrid.
Los Reyes reciben al embajador de Arabia Saudí en España, Azzam Abdulkarim Al-Qain, durante la recepción al cuerpo diplomático acreditado en Madrid.JUAN CARLOS HIDALGO (EFE)

El Rey ha instado este lunes a Marruecos a “empezar a materializar ya” una nueva relación con España, “sobre pilares más fuertes y sólidos”. En su tradicional recepción al cuerpo diplomático acreditado en Madrid, Felipe VI ha subrayado que los gobiernos de los dos países “han acordado redefinir conjuntamente una relación para el siglo XXI”, con el objetivo, ha dicho, de “encontrar soluciones a los problemas que preocupan a nuestros pueblos”, y ha emplazado a los dos países a “caminar juntos” para poner en marcha sus nuevos vínculos bilaterales. Es la primera vez que Felipe VI se refiere públicamente a una crisis diplomática que se prolonga ya ocho meses.

Unos 120 invitados han participado en la tradicional recepción celebrada en el Palacio Real, aunque, debido a las restricciones impuestas por la pandemia, solo 40 han accedido al Salón del Trono; entre ellos, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares. Una de las ausentes ha sido la embajadora de Marruecos, Karima Benyaich, a quien Rabat llamó a consultas en mayo pasado y aún no ha regresado, por lo que ha acudido en su lugar el encargado de negocios. Esta ausencia evidencia que, pese a las buenas palabras por parte de Mohamed VI, las relaciones aún no se han normalizado. España quiere garantías de que episodios como la entrada de más de 10.000 inmigrantes en Ceuta en mayo pasado no volverán a repetirse; mientras que Rabat pretende que España se acerque a su posición sobre el conflicto del Sáhara, donde propone un régimen autonómico como alternativa a la autodeterminación.

El Rey ha subrayado que “la relación con el Magreb reviste un carácter estratégico para España”, que tiene con la región vecina una “clara interdependencia”, dada su “cercanía” y la “intensidad de los múltiples vínculos” entre ambas orillas del Mediterráneo. España “seguirá haciendo todos los esfuerzos necesarios para la creación y consolidación de un espacio común de paz, estabilidad y prosperidad” en el norte de África, ha añadido, en referencia a la tensión entre Marruecos y Argelia, que ha llevado a la ruptura de relaciones diplomáticas entre los dos países. “Nuestra acción se asienta sobre lazos sinceros y respetuosos de amistad y cooperación que queremos seguir preservando y reforzando con el conjunto de la región euromediterránea”, ha remachado.

En el discurso en el que marca las prioridades de la diplomacia española para el nuevo año, el jefe del Estado ha advertido de que “la migración seguirá siendo una prioridad” para la acción exterior del país y que este fenómeno, “dada su naturaleza estructural, debe abordarse con una visión estratégica, solidaria y de manera coordinada” con los socios de la UE”. Se trata de que la migración sea “un hecho seguro para los migrantes y ordenado para los Estados que han de gestionarla”, ha insistido.

En vísperas de la visita que la próxima semana harán los Reyes a Puerto Rico, con motivo del 500 aniversario de la fundación de su capital, San Juan, ha destacado “las históricas relaciones” de España con Estados Unidos, que comparten “valores e intereses”. En plena escalada de la tensión con Moscú, por la concentración de tropas rusas al este de Ucrania, ha calificado a Rusia de “actor relevante para la estabilidad de la región”, pero ha advertido de que “el respeto a la soberanía e integridad territorial de los Estados son requisitos irrenunciables para construir unas relaciones fructíferas y pacíficas”. Y ha añadido: “El respeto a las fronteras es la base de la paz en Europa”.

El Rey ha anunciado la apertura en Madrid de una delegación regional de la Oficina de Naciones Unidas contra el Terrorismo ―en junio se abrió en Marruecos la primera de este tipo en África― y se ha felicitado de la celebración en la capital española, el próximo mes de junio, de la cumbre de la OTAN, de la que debe salir su nuevo Concepto Estratégico y, ha afirmado, “una potente señal de unidad y cohesión que respalde el refuerzo de la disuasión y la defensa de la Alianza”.

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Sobre la firma

Miguel González

Responsable de la información sobre diplomacia y política de defensa, Casa del Rey y Vox en EL PAÍS. Licenciado en Periodismo por la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) en 1982. Trabajó también en El Noticiero Universal, La Vanguardia y El Periódico de Cataluña. Experto en aprender.

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