Alfonso Fernández Mañueco, presidente de Castilla y León: “Estas conferencias deberían poder tomar decisiones”

El líder popular critica que Sánchez se reserve “las buenas noticias” relacionadas con la gestión de la pandemia y no dote a las comunidades “de herramientas jurídicas” para actuar rápidamente

El presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, en una rueda de prensa sobre asuntos económicos el pasado 21 de junio. En vídeo, sus declaraciones después de la Conferencia de Presidentes Autonómicos celebrada este viernes.NACHO GALLEGO / EFE / EUROPA PRESS

Alfonso Fernández Mañueco es el presidente de la Comunidad de Castilla y León y, como tal, el anfitrión de la Conferencia de Presidentes de Salamanca, que se convertirá este viernes en la número 24 de las celebradas desde que se instituyó este tipo de cumbres entre los presidentes del Gobierno central y los autonómicos en 2004. En el año y medio del segundo mandato de Pedro Sánchez se han convocado 18, aunque la mayoría de ellas telemáticas por culpa de la covid-19.

Pregunta. El presidente ha convocado esta conferencia para hablar de la situación de la pandemia y del reparto de los fondos europeos, ¿no le parecen dos asuntos suficientemente importantes para justificar la cita?

Respuesta. Por supuesto que son asuntos clave. Pero más allá de llevarlos en el orden del día, más importante aún, es dialogar y llegar a un acuerdo para avanzar y que no quede en una mera declaración de intenciones. Quiero agradecer que Sánchez aceptase mi invitación hace un año para celebrar la cita en Salamanca. Pero tiene que ser un foro en el que se tomen decisiones. Estamos en la quinta ola, reclamamos más vacunas… y llevamos meses sin reunirnos.

P. Ha habido críticas porque no se ha cumplido el protocolo de convocatoria de las conferencias, por no negociar la agenda de asuntos a discutir y porque el jefe de Gobierno interviene 15 minutos y luego apenas cinco para los mandatarios autonómicos. ¿Cómo plantearía este tipo de foros para que funcionasen mejor?

R. Con un trabajo previo y posterior. No solo un día. Tenemos un ejemplo en el trabajo en ministerios como el de Agricultura, con experiencia en estas negociaciones. La vía correcta es negociar, dialogar, consensuar y acordar. En el último año y medio de conferencias de presidentes, por la pandemia se ha hecho un esfuerzo y debemos seguir avanzando en esa verdadera cogobernanza.

P. ¿Debería salir de esta reunión una posición común ante la desescalada de esta quinta ola de la pandemia que parece descontrolada? ¿La aceptaría todo el mundo?

R. Sería lo ideal. Y que el Gobierno de España ejerciese su responsabilidad de coordinación. El presidente Sánchez se reserva las buenas noticias, pero no ha dotado a las comunidades de herramientas jurídicas para poder actuar de forma rápida, sin tener que recurrir a la excepcionalidad del estado de alarma.

P. ¿Es necesario un nuevo modelo de financiación autonómica, o los recursos actuales son suficientes? Y, si hace falta, ¿qué condiciones incluiría usted en ese modelo respecto al vigente en la actualidad?

R. El actual modelo de financiación nació insuficiente para Castilla y León. Por más que alguno ahora muy próximo al presidente Sánchez dijera que era un traje a medida, desde el principio se quedó estrecho. Es necesaria su reforma, pero garantizando la igualdad para todos los españoles. Sin distinciones ni privilegios. Debe tener en cuenta el coste real de los servicios en el territorio. Las personas tienen derecho a vivir donde quieran, en un pueblo o en una gran ciudad.

P. ¿Qué elemento primaría usted más de lo que ya pueda estar ahora en el nuevo modelo de financiación autonómica: la población, el envejecimiento, el despoblamiento, la insularidad…?

R. Es fundamental llegar a un acuerdo que garantice la prestación de servicios en igualdad de condiciones. Deben contemplar la dispersión geográfica, el envejecimiento poblacional y la baja densidad demográfica. No es lo mismo mantener colegios abiertos en cientos de municipios de nueve provincias, incluso con tres o cuatro niños, como hacemos en Castilla y León, porque eso también es luchar contra la despoblación, que en una gran ciudad. Y eso es también la igualdad.

P. Los grandes avances de los últimos años en la financiación autonómica, los modelos aprobados en 2001 y 2009, fueron reclamados fundamentalmente por los gobiernos de Cataluña y, una vez aprobados, ensalzados por partidos que hoy fomentan independentistas. ¿Una nueva financiación cree usted que ahora calmaría los ánimos de los independentistas catalanes?

R. No vamos a admitir que se apruebe un nuevo modelo de financiación que vuelva a primar a unas comunidades sobre otras. Desde Castilla y León estamos dispuestos a crecer y hacer crecer España desde criterios lógicos de financiación autonómica.

P. Las comunidades piden más vacunas a la Administración central, pero España es el país líder en el proceso de vacunación de entre los 50 países más poblados del mundo. ¿Cómo explica esta paradoja?

R. Las comunidades autónomas, encargadas de la vacunación, estamos haciendo un gran esfuerzo, con una implicación admirable de los profesionales sanitarios y una respuesta que hay que aplaudir por parte de los ciudadanos. Y es lo que está permitiendo esos datos. Castilla y León está entre los puestos de cabeza en porcentaje de personas tanto con la pauta completa como con una dosis. Pero también es cierto que son necesarias más vacunas. Ha caído el ritmo. Y no solo hay que avanzar en nuevos grupos, sino garantizar las segundas dosis y levantar una barrera frente a las nuevas variantes.

P. A pesar de los problemas durante la pandemia, ¿ha funcionado el Estado autonómico o pueden tener éxito quienes abogan por recentralizar?

R. El Estado autonómico ha funcionado. Ha demostrado su utilidad. Las comunidades somos las que estamos más cerca de los ciudadanos y cada territorio es diferente, con sus peculiaridades, y eso ha permitido adaptarse a cada situación, lo que no impide que siga reclamando que ante una pandemia global el Gobierno deba liderar las actuaciones, coordinar, dar una respuesta uniforme, dialogada y consensuada. El Estado autonómico es una historia de éxito en España.

P. ¿Debería reformarse el Senado para que además de estas conferencias de presidentes tuviera España un órgano institucional y legislativo de una potencia territorial especial?

R. El Senado es la Cámara de representación territorial y como tal debe de ser un vehículo de fortalecimiento autonómico. La España de las Autonomías es un éxito de todos y desde el Senado o la propia Conferencia de Presidentes se debe fortalecer el modelo que emana de la Constitución.

Legislación especial

P. Vistas las sentencias del Supremo sobre las distintas medidas anticovid implementadas por los gobiernos autonómicos, ¿cree usted que hace falta una legislación especial o que con lo que hay ya vale?

R. Necesitamos una herramienta más ágil y eficaz, sin duda alguna. Llevamos, y yo personalmente llevo más de un año, reclamando una legislación especial, intermedia, que permita actuar con más rapidez y seguridad jurídica ante una pandemia sin tener que recurrir a la excepcionalidad del estado de alarma.

P. ¿Aceptaría que el Gobierno central negocie con Cataluña en la mesa de diálogo cuestiones de financiación, reconocimiento de singularidades o que puedan afectar al resto de las Comunidades Autónomas?

R. No. Nunca. Una cosa es hablar y otra, muy diferente, negociar. Es inasumible y va en contra de la igualdad entre todos los españoles que recoge nuestra Constitución Española, la norma fundamental de nuestra nación.


Normas

Más información

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Logo elpais

Ya no dispones de más artículos gratis este mes

Suscríbete para seguir leyendo

Descubre las promociones disponibles

Suscríbete

Ya tengo una suscripción