Congreso de los Diputados

La derecha y socios del Gobierno critican que Sánchez no explique el estado de alarma

El ministro Illa defenderá en el Congreso las nuevas restricciones y su prórroga para seis meses

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante el acto de presentación de los Presupuestos Generales del Estado para 2021, este martes.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante el acto de presentación de los Presupuestos Generales del Estado para 2021, este martes.Borja Puig de la Bellacasa HANDO / EFE

Salvador Illa protagonizará este jueves el debate en el Congreso sobre el nuevo decreto de estado de alarma, aprobado el domingo por el Consejo de Ministros, y sobre la petición de una prórroga para los próximos seis meses. El peso de la cita recaerá por tanto en el ministro de Sanidad y no en el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. La derecha parlamentaria y varios socios de investidura del Ejecutivo han cuestionado abiertamente esa decisión, que La Moncloa justifica porque Sánchez tiene que participar esa tarde en un Consejo Europeo. Varios partidos de izquierdas, habituales aliados del Gobierno, pretenden negociar una enmienda para corregir el decreto de alarma, reducir algo su duración sobre los seis meses previstos y exigir que el jefe del Ejecutivo acuda cada mes o mes y medio al Congreso para “rendir cuentas” sobre la situación.

Los dos partidos que forman la coalición de Gobierno, PSOE y Unidas Podemos, sin embargo, no parecen muy proclives a recortar ese periodo del estado de alarma planteado inicialmente por seis meses, hasta el 9 de mayo, aunque para guardar las formas escucharán las propuestas de algunas de las formaciones que normalmente apoyan sus proyectos en la Cámara, según fuentes de esas fuerzas políticas. PSOE y Podemos solo disponen por ahora de sus 155 escaños, pero se manifiestan tranquilos porque esperan cambios de voto a favor de última hora y porque esperan, en todo caso, que si el PP no se adhiere al menos se abstenga y facilite la aprobación simple con más votos a favor que en contra.

ERC ha sido el primer aliado del Ejecutivo que expresó este martes sus temores sobre las intenciones del Ejecutivo y requirió más explicaciones. Su portavoz, Gabriel Rufián, llegó a calificar de “peligroso democráticamente” el intento de que esta situación excepcional requerida pueda durar de entrada seis meses y no se someta más veces al control del Parlamento.

A los reparos expresados por Esquerra se sumaron rápidamente otras formaciones, como EH Bildu, Más País, Compromís, JunsxCat y, por supuesto Ciudadanos, PP y Vox. La portavoz de los abertzales, Mertxe Aizpurua, aceptó que la mala situación epidemiológica que padece el país hace necesarias “medidas duras, extremas y contundentes”, pero siempre con controles parlamentarios. La dirigente de EH Bildu, como hizo más tarde el líder de Más País, Íñigo Errejón, y otros portavoces, se mostró dispuesta a continuar las negociaciones con el PSOE y el Gobierno antes del debate y de la votación del jueves en el Congreso. Además, Errejón precisó que varias de esas formaciones de izquierdas estaban ya en contacto para presentar una enmienda al real decreto del Gobierno para, tras aceptar el planteamiento del Ejecutivo por la urgencia del problema, exigir que se rindan cuentas con más frecuencia y al más alto nivel: “Estado de alarma sí, rendición de cuentas también”, resumió Errejón. Más tarde, sin embargo, el portavoz de Podemos, Pablo Echenique, confesó no saber nada de esas negociaciones.

Varios de esos partidos presionan también para que el presidente del Gobierno, si se aprueba la prórroga, acuda cada mes o mes y medio al Congreso para analizar cómo evoluciona la situación. La portavoz de JuntsxCat, Laura Borrás, abundó en esa idea al hablar de tentaciones “autoritarias y recentralizadoras” del Ejecutivo, además de considerar “insuficiente” el decreto al no permitir a los responsables autonómicos, según ella, aplicar medidas más fuertes y amplias. También criticó que La Moncloa se reserve la autoridad última de todas las actuaciones. Cuatro diputados de esa formación nacionalista, del sector del PDeCat, sí avanzaron su intención de respaldar el decreto.

Pese a sus recelos, ni ERC, Bildu, BNG, Compromís, JuntsxCat, Más País o incluso el único parlamentario de Teruel Existe, Tomás Guitarte, avanzaron cuál será su posición y su voto el próximo jueves. Todas esas fuerzas insisten en que aún tienen tiempo para negociar.

Un plan b

La portavoz del PP, Cuca Gamarra, también afirmó que su partido se encuentra en “fase de negociación”. Los populares quieren que el debate se centre en la propuesta que pusieron sobre la mesa el pasado fin de semana, cuando apostaron por dejar la prórroga del estado de alarma en solo ocho semanas y aprovechar esos dos meses para impulsar su proyecto de ley para reformar con urgencia la ley de medidas excepcionales de salud pública —iniciativa que ya tienen registrada en el Parlamento—. Gamarra sostuvo que su plan b es tan “sólido y serio” que están seguros de que el Ejecutivo lo tendrá en cuenta y, por tanto, se reservó su posición y voto de este jueves. Si no prospera esa opción, el PP la propondrá también como una enmienda alternativa al real decreto gubernamental para provocar su debate y voto de las demás fuerzas.

El PP también criticó que el secretario de Estado de Relaciones con las Cortes, José Antonio Montilla, no les haya dado explicaciones sobre la ausencia de Sánchez en el debate del jueves. Gamarra denunció indignada que el presidente evidenciaba así “su alergia por el control parlamentario”. Illa ya comparece desde el primer estado de alarma casi cada semana pero en la comisión de Sanidad. El PP le tachó de “escudo humano” de Sánchez. El Gobierno informó de que Sánchez tendrá que estar esa tarde en un Consejo Europeo convocado a partir de las 18.30 por videoconferencia por el presidente del Consejo, Charles Michel, la semana pasada y de urgencia para analizar situación de la covid-19. El debate sobre el estado de alarma empezará el jueves a las nueve de la mañana en el Congreso, aunque la votación se realizará al final del pleno.

Vox se adhirió a las críticas por la ausencia de Sánchez y reiteró su oposición al estado de alarma. Definió la prórroga de seis meses y toda la gestión del Gobierno como “experimentos totalitarios” ante el coronavirus. El PSOE, como hace habitualmente tras las Juntas de Portavoces semanales, no ofreció ningún tipo de aclaración sobre su posición. Sí lo hizo su socio de coalición, Unidas Podemos. Su portavoz, Pablo Echenique, asumió sin reparos tanto la duración de la alarma como que Sánchez no sea en esta ocasión el que lo justifique en el Congreso.

Echenique arremetió, por su parte, contra los políticos que generan confusión. El dirigente de Unidas Podemos consideró que la duración de seis meses ante el descontrol actual de la pandemia puede ser una buena decisión y apuntó que, si el virus se controla mejor en ese tiempo, ese periodo se puede reducir. Además, quitó importancia a la ausencia de Sánchez: “Illa lo va a explicar perfectamente”, dijo. Sobre la reclamación de una mayor rendición de cuentas que demandaron hasta partidos socios del Ejecutivo, el dirigente de Podemos rebatió: “Illa ya va al Congreso cada 15 días y el presidente ya acude todos los miércoles a las sesiones de control, me parece de sobra garantizado el control parlamentario”. Echenique apuntó que, a partir de ahora, pueden resultar más relevantes las sesiones de control en los Parlamentos autonómicos, ya que el decreto contempla que serán los presidentes de las comunidades quienes asuman muchas funciones.

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