España y Reino Unido exploran una cooperación en defensa tras el Brexit

Los Gobiernos español y británico negocian algún tipo de colaboración militar en el marco del diálogo sobre Gibraltar

La ministra de Exteriores, Arancha González Laya, durante una visita al Campo de Gibraltar el pasado 24 de julio.
La ministra de Exteriores, Arancha González Laya, durante una visita al Campo de Gibraltar el pasado 24 de julio.A.Carrasco Ragel (EFE)

Reino Unido, primera potencia militar de Europa, saldrá definitivamente del paraguas de la UE en enero sin que existan perspectivas sobre una cooperación pos-Brexit en defensa. A España, con Gibraltar enclavado en su territorio, le inquieta la pérdida de colaboración en este terreno tan sensible. Representantes de ambos países exploraron este viernes en Londres la posibilidad de establecer algún entendimiento futuro en materia de seguridad. La reunión se enmarcó en el diálogo iniciado con Londres para buscar un encaje al Peñón tras el divorcio británico.

España y Reino Unido han logrado fijar una segunda cita en la negociación sobre Gibraltar abierta en junio a pesar de las dificultades que atraviesa el diálogo general del Brexit en Bruselas. Responsables técnicos de los dos Gobiernos —con el de Gibraltar integrado en la delegación británica— se reunieron el jueves en Madrid y el viernes en Londres para avanzar en un marco de relación entre España y la colonia británica cuando acabe el periodo de transición que entró en vigor el pasado mes de febrero y que mantiene casi intactas las condiciones de pertenencia británica a la UE hasta el próximo 31 de diciembre.

Frente a la discusión más general que se produjo el jueves, los negociadores españoles y británicos abordaron en Londres un terreno muy específico: la cooperación en política de defensa y seguridad. Aunque a toda la UE le interesa construir un marco de cooperación con Reino Unido, potencia nuclear y uno de los principales aliados de la OTAN, el Gobierno de Boris Johnson no ha dado muestras de querer pactar en este terreno. Ante la perspectiva de que el periodo de transición culmine sin pacto en este terreno (e incluso sin acuerdo en ninguna materia), los dos países tantean un marco de colaboración, según confirman fuentes diplomáticas de los dos Estados, aunque de momento evitan concretarlo.

En la memoria de los representantes españoles están los múltiples incidentes que ocurren en aguas próximas al Peñón, que Reino Unido reclama como gibraltareñas y sobre las que España no reconoce soberanía británica. Con los dos países compartiendo mesa en Bruselas —tanto en la UE como en la OTAN— ninguno de los encontronazos registrados entre fuerzas españolas y del Peñón ha derivado en un conflicto grave. Pero la situación puede cambiar una vez deje de estar vigente la cooperación comunitaria.

Exteriores subraya su interés en pactar políticas de seguridad pero rehúsa concretar sus expectativas. En el diálogo de este viernes “se abordaron todas las cuestiones de interés”, señalan de manera genérica las fuentes consultadas. “Somos dos naciones con una larga historia de cooperación a través de la OTAN y a nivel bilateral y este diálogo se centró en cómo una mayor cooperación entre nuestros dos países en este y otros campos podría tener amplios beneficios”, añade una portavoz de la embajada británica en Madrid.

Más allá de la defensa, la reunión del jueves, centrada en la movilidad a través de la verja que separa la colonia británica del Campo de Gibraltar y en los derechos de los trabajadores transfronterizos, entre otros elementos, sirvió para constatar que como mínimo “las conversaciones se mantienen vivas”, en palabras de una fuente de la negociación. El Gobierno español aspira a pactar con Londres un marco muy amplio que regule la relación con Gibraltar más allá del tránsito de los ciudadanos y de las mercancías. La fiscalidad —España sigue incluyendo al Peñón en la lista de paraísos fiscales— forma parte de esa lista de materias relevantes.

A las autoridades del Peñón también les interesa un esquema duradero de entendimiento con España y confían incluso en lograr algún tipo de encaje en la unión aduanera europea o en el espacio de libre circulación de Schengen, al que Reino Unido nunca ha pertenecido. Está por ver que esta fórmula logre el respaldo de Londres.

Prosperidad compartida o continuada

El principal objetivo de España en este diálogo sobre Gibraltar consiste en equilibrar algo más las desiguales condiciones socioeconómicas que se dan a ambos lados de la verja. Exteriores pone el énfasis en lograr “igualdad de oportunidades” y en fomentar una prosperidad compartida con el Campo de Gibraltar. Más ambiguas, las autoridades británicas prefieren hablar de “prosperidad continuada para los habitantes de la región”.

Sobre la firma

Lucía Abellán

La redactora jefa de Internacional de EL PAÍS ha desarrollado casi toda su carrera profesional en este diario. Comenzó en 1999 en la sección de Economía, donde se especializó en mercado laboral y fiscalidad. Entre 2012 y 2018 fue corresponsal en Bruselas y posteriormente corresponsal diplomática adscrita a la sección de España.

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