Disturbios en Estados Unidos

Vox encabeza el apoyo de la extrema derecha europea a la mano dura de Trump

El partido ultra dice que el presidente estadounidense defiende “la civilización” frente a las protestas antirracistas

Enfermeras, médicos y trabajadores de un hospital se manifiestan por la muerte de George Floyd bajo el lema. "Las vidas de los negros importan".
Enfermeras, médicos y trabajadores de un hospital se manifiestan por la muerte de George Floyd bajo el lema. "Las vidas de los negros importan".BRIAN SNYDER / Reuters

Donald Trump está defendiendo “el orden y la civilización” en una “batalla mundial” contra un movimiento pagado por los “grandes conglomerados financieros”. Son palabras del portavoz de Vox, Jorge Buxadé. En un momento en que el presidente estadounidense se enfrenta a críticas generalizadas por su política de mano dura frente a las protestas antirracistas e incluso el jefe del Pentágono ha desautorizado su amenaza de desplegar el Ejército, el partido español se ha convertido en su más entusiasta defensor frente a la cautela de sus homólogos de la ultraderecha europea.

En vídeo, el portavoz del Comité de Acción Política de Vox, Jorge Buxadé, apoya la decisión de Trump de ilegalizar al grupo político Antifa y acusa a China y a la OMS de estar detrás de las protestas antirracistas. (VÍDEO: EUROPA PRESS)

Vox empezó alabando la “valiente decisión” del inquilino de la Casa Blanca, quien cargó contra las redes sociales porque Twitter advirtió de que uno de sus tuits era engañoso y otro, que amenazaba con abrir fuego contra las protestas, incurría en apología de la violencia. Luego, mostró su apoyo expreso “a Trump y a los estadounidenses que están viendo cómo es atacada su Nación por terroristas callejeros amparados por millonarios progres”, en un tuit con la etiqueta #SpainSupportsTrump con la que el partido ultra se atribuyó la representación de toda España.

Pese a calificar de “asesinato” la muerte de George Floyd y asegurar que condenaría a cadena perpetua al policía que lo mató, Abascal se ha mostrado convencido de que “toda la violencia que se ha extendido por Estados Unidos y otras partes del mundo está orquestada por el globalismo”. Para Buxadé, se trata de una “batalla mundial” en defensa del “orden y la civilización”, frente a un movimiento “perfectamente diseñado y pagado, porque esto es muy caro, esto no lo hacen cuatro desarrapados”, según sus palabras, sino que responde a los intereses de “grandes conglomerados financieros”.

Aunque Buxadé no ha citado a quién se refiere, Abascal puso este miércoles en el Congreso especial empeño en que Pedro Sánchez le contestara si recibió en La Moncloa, hace ya casi dos años, al financiero húngaro de origen judío George Soros. En miles de webs de la extrema derecha americana, incluida la de Sid Miller, comisionado de agricultura de Texas y seguidor de Trump, se acusa a Soros, donante del partido demócrata, de ser el financiador de las protestas por la muerte de Floyd.

Vox no solo aplaude la decisión de Trump de declarar terrorista al movimiento “Antifa”, impulsor de algunas movilizaciones que han acabado en actos de violencia, sino que barre para casa y asegura que este grupo tiene “vínculos” con Podemos. Cuandoel inquilino de la Casa Blanca anunció esta medida, Abascal tuiteó: “¡Bien por Trump! En España el PSOE los sienta [a los antifascistas] en el Consejo de Ministros y el CNI”, en alusión a Pablo Iglesias.

El entusiasmo de Vox contrasta con la cautela de sus homólogos de la ultraderecha europea. El italiano Matteo Salvini ha eludido el tema públicamente; mientras que la francesa Marine Le Pen se ha limitado a criticar a los políticos que “se regocijan en estas escenas de guerra civil, linchamientos, saqueos y que expresan el deseo de ver estas guerras raciales importadas en territorio nacional”, en alusión al líder izquierdista Jean-Luc Melénchon. En la misma línea, el partido ultra Alternativa por Alemania ha descalificado a la dirigente socialdemócrata Saskia Esken por su apoyo público al movimiento Antifa.

Vox no solo ha abrazado con fervor la teoría conspiranoica por el deseo de hacer méritos ante la Administración de Trump y la derecha del partido republicano, sino también porque entronca de lleno con su propìa base ideológica: se trata de una reedición apenas remozada del contubernio judeo-masónico-comunista al que Franco culpaba de cualquier crítica a la dictadura.

Más información

Lo más visto en...

Top 50