Castilla y León

La revolución incompleta hacia una Fundación Villalar sin identidad comunera en Castilla y León

El virus frustra la eliminación de las referencias al “sentimiento de pertenencia” regional y la reducción del peso del municipio

Vista del ayuntamiento de Villalar desde el monolito de los Comuneros.
Vista del ayuntamiento de Villalar desde el monolito de los Comuneros.javier Alvárez

Los comuneros insurrectos Juan de Padilla, Juan Bravo y Francisco Maldonado fueron decapitados en Villalar (Valladolid) como líderes de la revolución de las Comunidades de Castilla contra las tropas de Carlos I el 23 de abril de 1521 . El apellido “de los Comuneros” se adhirió al pueblo y el Estatuto autonómico de 1983 recogió que el 23 de abril sería la fiesta de la Comunidad, tradicionalmente protagonizada por esta localidad con la Fundación Villalar-Castilla y León al mando. El coronavirus, además de impedir la conmemoración, ha frustrado los cambios en la Fundación, cuyo patronato iba a retirar la referencia al municipio en su nombre. La remodelación incluía eliminar el objetivo estatutario de “incrementar el sentimiento de pertenencia de los castellanos y leoneses a una Comunidad Autónoma con identidad propia” y ensalzar otras reivindicaciones regionales.

El patronato de la Fundación, que organiza la festividad sin ánimo de lucro y gestiona un presupuesto anual de unos 900.000 euros, lo comanda el presidente de las Cortes, Luis Fuentes, de Ciudadanos. Los 19 integrantes engloban a los partidos con representación regional y diversas entidades. Las últimas reuniones acordaron cambios sustanciales como en denominación, estructura y objetivos. La pandemia paralizó la redacción y aprobación de los nuevos estatutos, previstos para el 12 de marzo.

El consenso con el que fueron tomándose estas decisiones, que requieren el voto de dos tercios del grupo, ha chocado contra el alcalde de Villalar, un Luis Alonso “indignado” por la afrenta que siente hacia su localidad. Decenas de miles de personas se reunieron allí en los años previos al Estatuto de 1983.

El regidor de un lugar con menos de 500 vecinos, que en circunstancias normales estaría preparándose para festejar en la campa local, acusa a Fuentes de “analfabeto político” y censura los vaivenes de Ciudadanos hacia la Fundación, creada en 2003. Este partido primero defendió suprimir el ente y luego habló de restructuración. Una de las modificaciones incluye que el alcalde villalarino pasaría a ser patrono y no vicepresidente del organismo.

Alonso, independiente tras desmarcarse del PSOE, entiende que a la Fundación le queda “poca vida”, pero carga contra Ciudadanos por “decirse liberales y rechazar a los comuneros” cuando los liberales del siglo XIX, con Juan Martín El Empecinado al frente, honraron a los caídos en aquella batalla.

Los patronos también acordaron restarle “idea nacionalista” al 23 de abril en Castilla y León, sostiene el presidente de las Cortes, para dirigirse hacia cuestiones “más transversales que el tema identitario”. “La sociedad no se plantea la exaltación identitaria porque ve los problemas que genera”, sostiene Fuentes. Asimismo, ensalza a Villalar de los Comuneros como “sitio importantísimo y símbolo de la lucha comunera” pero apunta que la efeméride “es la fiesta de todos” y no debe ceñirse solo al municipio sino a toda la Comunidad.

La crisis sanitaria ha provocado que todas las partes asuman que ya habrá ocasión de recuperar el tema, sobre todo cuando en 2021 se cumplen 500 años de aquellas cabezas puestas en la picota. Los partidos piden actuar bajo consenso, pero muestran diferencias. Salvador Cruz, representante del PP, reivindica que se amplíen las actividades y la composición del patronato, cuyas partes no obtienen remuneración. “Hubo un amplio consenso en cuanto al cambio de nombre”, afirma. Los cambios han de contar con el apoyo de al menos dos tercios de los 19 patronos.

Los nuevos principios tratados para la Fundación también se encaminan hacia combatir la despoblación o fomentar valores regionales mediante la cultura y el deporte. El PSOE, partido que valoró estos puntos, rehusó plantear nuevas propuestas. Unidas Podemos tampoco quiso hacer aportaciones porque apoyan, según su líder regional, Pablo Fernández, eliminar la Fundación y que sus competencias las tome la consejería de Cultura. Fernández cree que los giros en la denominación y sobre la identidad autonómica “denotan que es una Fundación fallida”. La extrema derecha de Vox, al igual que Ciudadanos antes de recular o la Unión del Pueblo Leonés, reacia por la vinculación con Castilla, también defienden suprimirla. Los leonesistas han convocado una cacerolada nocturna este mismo jueves como forma de protesta.

Celebración cancelada

La pandemia, más allá del futuro de la Fundación, se aprecia sobre este municipio que vive de la agricultura. El alcalde, que ha registrado la asociación cultural Amigos de Villalar para “defender el patrimonio, la lengua, símbolos y tradiciones de Castilla y León” cuando vuelva la normalidad, asume cancelar las celebraciones para priorizar la salud. Lo notarán los dos bares locales, que el 23 de abril “hacen el año con bebidas y bocadillos”, además de las tiendas del municipio. Tampoco se libran las arcas municipales, que respiran gracias a las tasas de las carpas que se instalan en la campa.

Alonso reclama que ante la suspensión de esta edición deberían aplazarse los cambios y se centren en la efeméride de 2021. En el monolito que homenajea a Padilla, Bravo y Maldonado ya se han colocado flores a falta de saber cómo se conmemorarán en 2021 los 500 años transcurridos desde que las fuerzas imperiales cortaron la cabeza de la revolución.

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