Zagatka y Lucum, las dos fundaciones bajo sospecha en Suiza relacionadas con el Rey emérito

El documento de fundación nombra como beneficiarios a los tres hijos de Juan Carlos I

El rey Juan Carlos y el rey de Arabia, Abdullah Bin Abdulaziz, toman una taza de té en el palacio real en Yeda, en 2015.
El rey Juan Carlos y el rey de Arabia, Abdullah Bin Abdulaziz, toman una taza de té en el palacio real en Yeda, en 2015.EFE

La decisión de la Casa del Rey de retirar la asignación presupuestaria de Juan Carlos I se produce después de que EL PAÍS publicase que el Rey emérito figura como tercer beneficiario de una fundación en Liechtenstein que le pagó durante 11 años varios millones en vuelos en aviones privados y de que el diario británico The Telegraph asegurara que el rey Felipe VI es el segundo beneficiario de otra fundación panameña que recibió 100 millones de dólares en 2008 de la casa real saudí. Las dos fundaciones abrieron cuentas en bancos suizos.

Álvaro de Orleans, de 73 años, primo lejano de Juan Carlos I, propietario de la fundación Zagatka, que abonó vuelos privados del Rey emérito, nombró a este último tercer beneficiario de los fondos que administra en el supuesto de que fallezcan él o uno de sus hijos, primer y segundo beneficiario respectivamente. Esta fundación se creó en Liechtenstein el 1 de octubre de 2003 y abrió una cuenta en el banco suizo Credit Suisse. Juan Carlos I sería beneficiario de los fondos de Zagatka en el caso de que el segundo beneficiario muera antes que el primero o en el caso de muerte simultánea del primero y segundo.

La fundación administra en la actualidad alrededor de 10 millones de euros, según manifestó Orleans a este diario en una reciente entrevista en la que reconoció haber pagado “muchos vuelos privados” de Juan Carlos I, pero negó ser su testaferro o fiduciario. Zagatka se creó en 2003 con 9.000 euros y ha llegado a administrar alrededor de 14 millones. El primer ingreso relevante en la cuenta se produjo un año después y ascendió a 1.900.000 euros, según la documentación bancaria asociada a la fundación. En el KYC (Know your client) de la cuenta firmado por Arturo Fasana, administrador externo de la fundación, aparece anotado como origen de los fondos una supuesta comisión por la venta del Banco Zaragozano al Barclays Bank en 2003, propiedad Alberto Cortina y Alberto Alcocer. Orleans negó a este periódico tener ninguna relación con los empresarios españoles ni con esa supuesta comisión. La fundación está dirigida por el abogado Dante Canonica y por Guido Meier, que figuran como consejeros.

El reglamento de Zagatka señala que se nombra tercer beneficiario de esos fondos al Rey emérito en reconocimiento a su labor en el proceso de democratización en España. En el mismo documento, fechado el 8 de mayo de 2006, se establece como cuarto beneficiario de esos fondos a Felipe VI en el supuesto de la muerte de su padre. Cuando se firmó este reglamento el actual Rey ostentaba la condición de Príncipe de Asturias.

El documento nombra como beneficiarias en quinto lugar a Elena y Cristina de Borbón, solo en el supuesto de que falleciera Felipe VI. El comunicado emitido por la Casa del Rey señala que este desconocía “por completo” su designación como beneficiario de los fondos de Zagatka. Y añade que, de ser cierta esa designación, renuncia a la misma.

Álvaro de Orleans manifestó a este diario que creó esta fundación para seguir la tradición de su padre y abuelo de ayudar a las monarquías europeas y aseguró que los fondos eran “exclusivamente” suyos. Según The Telegraph, el rey Felipe VI figura como segundo beneficiario de la fundación panameña Lucum, con cuenta en el banco suizo Mirabaud. El comunicado de la Casa del Rey afirma que Felipe VI no tuvo nunca conocimiento de esa supuesta designación. Esta cuenta y un ingreso de 100 millones de dólares están siendo investigados por el fiscal helvético Yves Bertossa por su presunta relación con el pago de comisiones de la construcción del AVE a la Meca, según desveló EL PAÍS. Desde esa cuenta se transfirieron en 2012 alrededor de 65 millones a una cuenta en Bahamas de Corinna Larsen, antigua amiga de Juan Carlos I. Esta última atribuye el ingreso a una donación del Rey emérito, al que el fiscal suizo señala como primer beneficiario de la cuenta. El juez de la Audiencia Nacional Manuel García Castellón y la Fiscalía Anticorrupción investigan estos supuestos pagos.

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