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Baldosas hidraúlicas en Madrid

Baldosas hidraúlicas en Madrid

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En esta casa del madrileño barrio de las Letras, el diseñador Alberto Gobbino Ciszak y su pareja, la artista María Rosenfeldt, han rescatado las baldosas hidráulicas, papeles pintados y estucos que habían ido cubriéndose durante años para recuperar las emociones del pasado

  • Detalle del estudio de María Rosenfeldt con sus arpas, donde se aprecia la intención de conservar los desconchones y las huellas del paso del tiempo.  Rascar, picar, descubrir y eliminar. En eso consistió fundamentalmente la reforma que Alberto Gobbino Ciszak —miembro del estudio de diseño e interiorismo Ciszak Dalmas junto a Andrea Caruso Dalmas y Matteo Ferrari— hizo en esta vivienda de alquiler de 170 metros cuadrados ubicada en el madrileño barrio de las Letras y que comparte actualmente con su pareja, la artista María Rosenfeldt.
    1Detalle del estudio de María Rosenfeldt con sus arpas, donde se aprecia la intención de conservar los desconchones y las huellas del paso del tiempo.

    Rascar, picar, descubrir y eliminar. En eso consistió fundamentalmente la reforma que Alberto Gobbino Ciszak —miembro del estudio de diseño e interiorismo Ciszak Dalmas junto a Andrea Caruso Dalmas y Matteo Ferrari— hizo en esta vivienda de alquiler de 170 metros cuadrados ubicada en el madrileño barrio de las Letras y que comparte actualmente con su pareja, la artista María Rosenfeldt.
  • En el dormitorio principal, los libros y algunas obras de arte en la pared comparten espacio con fotografías, entre las que destaca la gigantografía del test nuclear en Nevada de julio de 1957.   “La casa estaba en muy mal estado y la idea era rescatar todo aquello que había sido cubierto por los anteriores inquilinos: baldosas hidráulicas, papeles de pared, estucos, etcétera. Como un arqueólogo cuando descubre una ruina, hemos ido quitando estratos lentamente y desvelando emociones e historias sin dueño” , explica Gobbino Ciszak.
    2En el dormitorio principal, los libros y algunas obras de arte en la pared comparten espacio con fotografías, entre las que destaca la gigantografía del test nuclear en Nevada de julio de 1957.

    “La casa estaba en muy mal estado y la idea era rescatar todo aquello que había sido cubierto por los anteriores inquilinos: baldosas hidráulicas, papeles de pared, estucos, etcétera. Como un arqueólogo cuando descubre una ruina, hemos ido quitando estratos lentamente y desvelando emociones e historias sin dueño”, explica Gobbino Ciszak.
  • La sala de estar con mobiliario diseñado por el estudio de Alberto Gobbino Ciszak, Ciszak Dalmas. El sofá es heredado, la lámpara proviene del rastro y el sillón es de Ikea.  El resultado de semejante prospección recuerda mucho a la seductora decadencia de algunos palazzi italianos:  “Es cierto que tiene ese aire, pero surgió un poco sin querer, casi porque lo demandaba el espacio”. Un piso que, en definitiva, se ve vivido: “Es lo bueno que tiene la imperfección, hace que el lugar tenga su propia historia. También nuestra huella quedará grabada” .
    3La sala de estar con mobiliario diseñado por el estudio de Alberto Gobbino Ciszak, Ciszak Dalmas. El sofá es heredado, la lámpara proviene del rastro y el sillón es de Ikea.

    El resultado de semejante prospección recuerda mucho a la seductora decadencia de algunos palazzi italianos: “Es cierto que tiene ese aire, pero surgió un poco sin querer, casi porque lo demandaba el espacio”. Un piso que, en definitiva, se ve vivido: “Es lo bueno que tiene la imperfección, hace que el lugar tenga su propia historia. También nuestra huella quedará grabada”.
  • En el comedor, las sillas son unas Thonet restauradas, la mesa fue rescatada de la calle y los jarrones son obra de María Rosenfeldt.  Y acorde con esa búsqueda de la sencillez, los elementos decorativos son pocos y casi invisibles.  “Unos muebles diseñados por nosotros y alguno de segunda mano que conceden descanso visual” , dice Gobbino Ciszak. Una filosofía que se corresponde con el espíritu sostenible de Ciszak Dalmas.  “En esta casa, al igual que en nuestros proyectos, intentamos ser coherentes y sacar mucho partido a pocas cosas” .
    4En el comedor, las sillas son unas Thonet restauradas, la mesa fue rescatada de la calle y los jarrones son obra de María Rosenfeldt.

    Y acorde con esa búsqueda de la sencillez, los elementos decorativos son pocos y casi invisibles. “Unos muebles diseñados por nosotros y alguno de segunda mano que conceden descanso visual”, dice Gobbino Ciszak. Una filosofía que se corresponde con el espíritu sostenible de Ciszak Dalmas. “En esta casa, al igual que en nuestros proyectos, intentamos ser coherentes y sacar mucho partido a pocas cosas”.
  • Un detalle del salón: minerales, un búho de papel y un espejo de Marta Ayala.
    5Un detalle del salón: minerales, un búho de papel y un espejo de Marta Ayala.
  • Un jarrón de María Rosenfeldt en el salón comedor.
    6Un jarrón de María Rosenfeldt en el salón comedor.
  • En la cocina, un dibujo de la artista Ouka Leele (madre de Rosenfeldt) junto a la imponente pila de mármol encontrada en la casa durante la reforma. La lámpara es de Ikea.
    7En la cocina, un dibujo de la artista Ouka Leele (madre de Rosenfeldt) junto a la imponente pila de mármol encontrada en la casa durante la reforma. La lámpara es de Ikea.
  • Detalle de la sala comedor con una polaroid sujeta con una simple chincheta a la pared en la que aparecen Rosenfeldt y Alberto Gobbino Ciszak.
    8Detalle de la sala comedor con una polaroid sujeta con una simple chincheta a la pared en la que aparecen Rosenfeldt y Alberto Gobbino Ciszak.