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Las mil caras de Emilia Pardo Bazán

Las mil caras de Emilia Pardo Bazán

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La popularidad que alcanzó la escritora gallega, fallecida hace 100 años en Madrid, se observa en la cantidad y variedad de retratos que inspiró. Esta selección muestra algunas de esas obras, que van desde la caricatura humorística o sarcástica al retrato noble de una autora total, que se atrevió con casi todos los géneros: novela, cuento, teatro, ensayo, crónica de viajes, artículos o poesía

  • Emilia Pardo Bazán, con el pazo de Meirás al fondo, vista por el dibujante Fernando Vicente. Se ha publicado en la portada de 'La luz en la batalla' (Ediciones del Viento), la biografía de Eva Acosta. Este ensayo, publicado por vez primera en 2007, ha sido reeditado con actualizaciones para el centenario.
    1Emilia Pardo Bazán, con el pazo de Meirás al fondo, vista por el dibujante Fernando Vicente. Se ha publicado en la portada de 'La luz en la batalla' (Ediciones del Viento), la biografía de Eva Acosta. Este ensayo, publicado por vez primera en 2007, ha sido reeditado con actualizaciones para el centenario.
  • La escritora tenía 66 años cuando fue retratada por Joaquín Sorolla en 1913. El óleo pertenece a la Hispanic Society of America desde 1924. En la web de la sociedad se describe así la obra: "Bien vestida, aunque de negro y con sencillez, irradia una fuerte personalidad. Sorolla le ha pintado una mirada desenvuelta, enigmática y hasta beligerante".
    2La escritora tenía 66 años cuando fue retratada por Joaquín Sorolla en 1913. El óleo pertenece a la Hispanic Society of America desde 1924. En la web de la sociedad se describe así la obra: "Bien vestida, aunque de negro y con sencillez, irradia una fuerte personalidad. Sorolla le ha pintado una mirada desenvuelta, enigmática y hasta beligerante".
  • Caricatura anónima de Emilia Pardo Bazán poniéndose unos pantalones, hacia 1895, que no se editó en vida de la escritora. Se conserva en el Museo del Pueblo de Asturias y pertenece al fondo documental de Patricio Adúriz, cronista oficial de Gijón y escritor.
    3Caricatura anónima de Emilia Pardo Bazán poniéndose unos pantalones, hacia 1895, que no se editó en vida de la escritora. Se conserva en el Museo del Pueblo de Asturias y pertenece al fondo documental de Patricio Adúriz, cronista oficial de Gijón y escritor.
  • Un folleto publicitario que denota la popularidad de la escritora en su tiempo. Los laboratorios E. Boizot utilizaron textos y figuras de escritores como Larra, Unamuno, Ortega o Pardo Bazán para promocionar sus productos. La novelista se utilizó aquí para publicitar la "passiflorine" como "el tratamiento fitoterapéutico de los trastornos simpáticos que acompañan la vida de la mujer".
    4Un folleto publicitario que denota la popularidad de la escritora en su tiempo. Los laboratorios E. Boizot utilizaron textos y figuras de escritores como Larra, Unamuno, Ortega o Pardo Bazán para promocionar sus productos. La novelista se utilizó aquí para publicitar la "passiflorine" como "el tratamiento fitoterapéutico de los trastornos simpáticos que acompañan la vida de la mujer".
  • El retrato de la escritora que figura en la galería del Ateneo de Madrid. El 9 de febrero de 1905 se convirtió en la primera mujer socia del Ateneo con el número 7.925. Antes de tener el carné de socia, ya había dado conferencias como las que dedicó en 1887 a la literatura rusa. "La inteligencia no tiene sexo, y la de la señora Pardo Bazán es de aquellas que no solo honran a la corporación que le abre sus puertas, sino al país entero", se lee en la noticia publicada en el diario 'La Época' sobre su ingreso.
    5El retrato de la escritora que figura en la galería del Ateneo de Madrid. El 9 de febrero de 1905 se convirtió en la primera mujer socia del Ateneo con el número 7.925. Antes de tener el carné de socia, ya había dado conferencias como las que dedicó en 1887 a la literatura rusa. "La inteligencia no tiene sexo, y la de la señora Pardo Bazán es de aquellas que no solo honran a la corporación que le abre sus puertas, sino al país entero", se lee en la noticia publicada en el diario 'La Época' sobre su ingreso.
  • Caricatura de Luis Bagaría publicada en 1915 recogida en la biografía de Isabel Burdiel: "Es una de las más amables y expresivas de la simpatía y el respeto que, hacia el final de su vida, llegó a despertar aquella figura en declive".
    6Caricatura de Luis Bagaría publicada en 1915 recogida en la biografía de Isabel Burdiel: "Es una de las más amables y expresivas de la simpatía y el respeto que, hacia el final de su vida, llegó a despertar aquella figura en declive".
  • La escritora, retratada en 1896 por el pintor Joaquín Vaamonde Cornide. El cuadro fue donado al Museo de Bellas Artes de A Coruña por la hija de la escritora, Blanca Quiroga. "Vaamonde llegó a ser un retratista de fama en Madrid, especializado en retratos al pastel, bajo la protección de doña Emilia Pardo Bazán, quien en su obra literaria 'La Quimera' (1905) personificó al pintor coruñés en el personaje de Silvio Lago. Su temprana muerte truncó su carrera por lo que se le incluyó posteriormente en la denominada Generación Doliente", se lee en la web del museo.
    7La escritora, retratada en 1896 por el pintor Joaquín Vaamonde Cornide. El cuadro fue donado al Museo de Bellas Artes de A Coruña por la hija de la escritora, Blanca Quiroga. "Vaamonde llegó a ser un retratista de fama en Madrid, especializado en retratos al pastel, bajo la protección de doña Emilia Pardo Bazán, quien en su obra literaria 'La Quimera' (1905) personificó al pintor coruñés en el personaje de Silvio Lago. Su temprana muerte truncó su carrera por lo que se le incluyó posteriormente en la denominada Generación Doliente", se lee en la web del museo.
  • Caricatura de la novelista realizada por Tomás Leal da Cámara, un ilustrador y dibujante portugués que se exilió en España tras ser acusado en su país de un delito de imprenta por sus caricaturas políticas. Este dibujo fue portada de la revista 'Madrid Cómico' el 17 de febrero de 1900 y pertenece a los fondos del Museo Lázaro Galdiano. "El autor ha exagerado el cuerpo orondo de la escritora a la que, incluso, dota de una enorme nariz ajena a su fisonomía", se recoge en su web.
    8Caricatura de la novelista realizada por Tomás Leal da Cámara, un ilustrador y dibujante portugués que se exilió en España tras ser acusado en su país de un delito de imprenta por sus caricaturas políticas. Este dibujo fue portada de la revista 'Madrid Cómico' el 17 de febrero de 1900 y pertenece a los fondos del Museo Lázaro Galdiano. "El autor ha exagerado el cuerpo orondo de la escritora a la que, incluso, dota de una enorme nariz ajena a su fisonomía", se recoge en su web.
  • Dibujo de la escritora realizado en 1914 por Gamonal, acompañado por un texto que decía "Doña Emilia Pardo Bazán, condesa de Pardo Bazán, alto prestigio de la literatura española". Pertenece a los fondos de la Biblioteca Nacional de España, que en junio inaugura una exposición dedicada a la prolífica autora.
    9Dibujo de la escritora realizado en 1914 por Gamonal, acompañado por un texto que decía "Doña Emilia Pardo Bazán, condesa de Pardo Bazán, alto prestigio de la literatura española". Pertenece a los fondos de la Biblioteca Nacional de España, que en junio inaugura una exposición dedicada a la prolífica autora.
  • Retrato fotográfico de 1885 por Luis Sellier Loup, fotógrafo francés que tenía estudios en A Coruña y Biarritz. El original tiene la anotación manuscrita de la fecha realizada por la escritora y se conserva en los fondos del Museo Lázaro Galdiano, que posee una colección de fotos personales de la escritora y su familia poco conocidas.
    10Retrato fotográfico de 1885 por Luis Sellier Loup, fotógrafo francés que tenía estudios en A Coruña y Biarritz. El original tiene la anotación manuscrita de la fecha realizada por la escritora y se conserva en los fondos del Museo Lázaro Galdiano, que posee una colección de fotos personales de la escritora y su familia poco conocidas.